3. Ataúlfo, Arzobispo de León, calumniado y expuesto a un toro, se libra haciendo un milagro


ATAULFO, ARZOBISPO DE LEON, CALUMNIADO Y EXPUESTO Á UN TORO POR
ÓRDEN DE BERMUDO II, SE LIBRA DE ÉL HACIENDO UN MILAGRO


(De Lorenzo de Sepúlveda.)

En Leon reina Bermudo; Hijo fué del rey Don Sancho;

A Ataulfo, su arzobispo, Con el Rey lo habian mezclado.

Dijeron al Rey qu'es moro, Y que tiene concertado

De entregarles á Galicia Do él tiene el obispado;

Creyó el Rey que era verdad, Aquesto que le han contado.

Jueves era de la cena, Quando el Rey le habia mandado

Que se venga para Oviedo , Do el Rey lo está aguardando.

El Arzobispo que supo El mensaje que le es dado,

Adereza su persona , Y á Oviedo habia llegado.

Fuérase á San Salvador, Que es templo á Dios dedicado,

Por hacer la su oracion Y decir misa en sagrado.

Esos alcaldes del Rey, Mucho lo han denostado,

Diciendo que ántes debiera Ir al Rey, besar la mano,

Que no entrar en la iglesia , Como habia entrado.

Respondió el Arzobispo Que no habian bien hablado ,

Que muy mas guiado era El, y todo buen cristiano,

Ver al que era Rey de todos, Que no al rey que era mundano.

Mandó el Rey traer un toro; Esquivo era y muy bravo;

Metiéranlo en la plaza, Que estaba ante el palacio :

Acosáronle muy recio; Ensañado, está bramando,

Y que mate al Arzobispo Tenia determinado.

Ya habia dicho misa Aquese Arzobispo honrado;

Saliérase de la iglesia, Do el toro está allegado.

El toro cuando lo vido, Arremetió denodado;

Llegándose cerca dél Muy manso habia quedado.

El le trabó de ambos cuernos; En las manos le han quedado.

El toro arremetió a aquellos Que dél habian mal hablado;

Muchos d'ellos dejó muertos, Huyéndo se es ido al campo.

El Arzobispo bendito, A la iglesia se ha tornado;

En ella puso los cuernos En memoria de lo pasado;

Loando está á Dios del cielo Por el milagro contado.

(SEPÚLVEDA, Romances nuevamente sacados, etc.)