Atrocidades en Londres bajo el nombre de comida española
![]()
Probablemente esta web necesita ya una categoría sobre “Gastronomía” pero, en caso de tenerla, este artículo no tendría cabida ahí. Lo que sigue a continuación pertenece más bien al género de terror.
La comida española invade las calles del Reino Unido en forma de restaurantes de tapas y los alimentos autóctonos, con el distintivo rojigualdo de la maltrecha “marca España”, ocupan las estanterías de los principales supermercados. Pero en muchas ocasiones, bajo el título de comida española, se venden auténticas atrocidades, bazofias que no son dignas de llamarse comida y mucho menos española.
A continuación repasamos algunas de las “comidas españolas” más infames vistas en Londres. Advertimos que las siguientes imágenes pueden herir la sensibilidad del lector español. Se recomienda no seguir leyendo si se está comiendo o haciendo la digestión.
Paella (en inglés: payela)
En el artículo sobre el verdadero aspecto de una paella, ya contamos cómo los británicos disfrutan mancillando recetas milenarias para adaptarlas a sus gustos particulares. Por eso, el ingrediente principal de la “payela” inglesa es el chorizo y no el arroz.
En los mercados de comida callejeros se perpetran auténticos crímenes contra esta receta. En el pequeño mercadillo que montan los lunes en la iglesia de St. James, junto a Piccadilly, se puede ver a un italiano remover este mejunje de arroz, guisantes y lo que parece ser pepperoni.
En el Greenwich Market, el restaurante “Hola Paella”, hierve ingredientes como gambas, chorizo, mejillones, pimientos y zanahoria antes de añadir su ingrediente secreto: un saco de arroz tres delicias congelado con su jamón de york y todo. El responsable de semejante afrenta debería ser fusilado, o peor aún, obligado a comerse toda la paellera.
Los supermercados también venden paellas listas para tomar que manchan el nombre de la receta hasta límites insospechados. Incluso Tesco ha llegado a vender sándwiches de paella, aunque por suerte fue una edición limitada. Normalmente incorporan el ingrediente mágico, es decir el chorizo, pero otras como la de este todo a cien de Stratford, intentan colar un arroz de los chinos con un sello de garantía sevillana y su bailaora flamenca. Olé!
Gracias a Ricardo, por compartir estas maravillas culinarias en nuestra página de Facebook.
Tortilla
La tortilla de patata, o Spanish tortilla, también tiene mucho tirón. En principio parece una receta sencilla, al alcance de cualquiera que sepa manejar un fogón, pero los británicos se las ingenian para crear horripilantes amasijos de patatas tan secos como un bocadillo de polvorones.
Esta “cosa” la vi un día en un pequeño restaurante tipo buffet de la City en el que, por otra parte, solían tener comida bastante decente. Por suerte, esta aberración no volvió a aparecer por allí y espero que el cocinero fuera azotado por ello. Yo por mi parte les hice saber que no estaba seguro de que “eso” se pudiese llamar tortilla, pero que desde luego no era “Spanish”. En ocasiones la gente me pregunta por el polvillo blanco que se ve por encima. No sé lo que es, pero todavía está presente en mis pesadillas.
@oalfonsogarcia nos envía desde twitter la tortilla que sirven en la cantina de su trabajo. Lo tiene todo. Chamuscada por fuera y seca por dentro. Otro gran ejemplo de cómo no se debe hacer una tortilla de patata.
En los supermercados también se vende precocinada y lista para vomitar. Las hay como la de Marks and Spencer que se ve en la foto de la cabecera, con el obsesivo chorizo e incluso pimientos del piquillo (que amenaza con ser la nueva obsesión); y también como las del Lidl, con bacon y plastificadas, tanto por dentro como por fuera.
Sopas
Los ingleses sienten una especial atracción por las sopas, cosa comprensible dado el clima predominante, el problema es que consideran que un ingrediente español te va a dar una sopa española. En un país obsesionado con el chorizo, no podía ser de otra forma: sopa de chorizo, en tu Waitrose más cercano.
En las estanterías de casi todos los supermercados, una de las sopas estrella del momento es la sopa de patatas bravas. Eso sí, con chorizo también, para que no quede ninguna duda de lo español que es el potingue.
Como extra, dejamos constancia también de la infame comida que se sirve en algunos restaurantes “de tapas” de Londres. Álvaro, desde Facebook, nos muestra las decadentes albóndigas del Café España, un lugar en el Soho que solía ser muy digno y que con el cambio de dueño se fue al traste. Esa ración, por llamarla de alguna manera, de cuatro minúsculas e irregulares albóndigas en salsa de tomate de bote debería ser motivo de denuncia.
Atrocidades en Londres bajo el nombre de comida española
Marcadores