Eso sucede mucho con la gente del norte de España (menos Galicia). No conozco bien a los vascos, pero los montañeses (alias cántabros) o los leoneses o los burgaleses son iguales. Hay que ganarse su confianza, pero cuando son tus amigos lo son de verdad. Otra peculiaridad es su sinceridad frontal: si un montañés piensa que eres un "hijo puta" te lo va a decir a la cara, no va a estar fingiendo que le caes bien mientras espera a hacerte alguna cabronada.
Lo prefiero mucho más a la actitud de otras zonas de España, donde parece que su forma de ser es hacer que son tus amiguitos de toda la vida desde el primer minuto y les dura la gracia lo que tardan es decidir si les eres útil o no. Mientras alternan amistosas palmaditas en la espalda con puñaladas traperas, claro.
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