Doy fe también.
Hombre, un viaje que paré en Garaioa (Navarra) entramos al bar a pedir un bocata, y todo el bar lleno de "nativos" en silencio y girado. El barman, mas antipático y seco que la leche...me sentí como los dos excursionistas yankees de "Un hombre-lobo americano en Londrés" cuando entran en el bar del pueblecito de Gales. Con la mirada ya te estaban echando (y llovía)
Pero eso es generalizar. En todas partes hay gente hospitalaria y gente hostil. Tenía una amiga euskalduna de Eskoriatza (afín al PNV. Que veraneó un par de años por tierra valenciana) y cuando hace muuuuuuuuuuuucho tiempo le hice una visita, me hospedó en su casa con toda la amabilidad del mundo (aun sabiendo cómo pienso).
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