Respuesta: Estos progres...

Iniciado por
Toronjo
El progre es un ente de cuellomental alargado, que lediferencia del resto de impensantes.
¿Porque lo tiene alargado? Nada que ver con Darwin, es por mirar a los impensantes por encima de sus cabezas para inspirarse en el Universo.
Para que no encoja suele llevar una gran bufanda, que compulsivamente enrolla en su cuello echando hacia atras su aurea cabeza.Gesto que certifica su aristocratica parte superior del cuerpo.
Esta parte, en el resto de impensantes, se llama cabeza, en la aureaclase solo es un remate.
Esta es la esplicación a sus puzles mentales
Aunque esa es la estética que les gusta, lo cierto es que el progresista es en realidad un "regresista" que añora los tiempos revolucionarios, las tiranías de los soviets, que "inventa" modernidades sobre la base de antigüallas como la homosexualidad, coeva de la prostitución, pues ambas debieron surgir allá por el Paleolítico, simplezas mentales expresadas en frases como: "los caminos del exceso conducen al palacio de la sabiduría" elaboradas por ese demente llamado Nietzsche, o de presuntas ideas de ese "zumbao" que era Fromm.
El progre no es sino un decadente y claro símbolo de lo que es el hombre-masa urbanícola, que con esos aires suficiencia que se da, representa a los pisaverdes, o lechuguinos, horterillas de tres al cuarto, o si se prefiere, son los pitiminí de la época contemporánea. Lo cierto es que a la mayoría de ellos les rascas intelectualmente y compruebas que sólo llevan una capita de barniz por encima.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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