Realmente el profesor hace una aproximación al caso del Portugal revolucionario de 1974-75, texto que no me pareció procedente copiar porque ese tema como otros, quedan ya muy lejanos al lector actual. Pero efectivamente el profesor Canals apuntaba por esa paradoja. Los pioneros de la revolución siempre quedan superados por ella, creen controlarla pero otros más audaces acaban llevándose el gato al agua.
En la España reciente tendríamos el caso de Arias Navarro (1974-76) como una especie de Calomarde que se quedó en tierra de nadie y aborrecido por todos, con pésima fama ante los patriotas, ante los aperturistas centristas de Suárez y no digamos ante la izquierda. (Aunque realmente su vía a la democracia hubiera sido infinitamente más aceptable que la de Suárez ¡y cuánto le echó de menos el bunker cuando vio la que se le venía encima con Adolfo Suárez!).
http://hispanismo.org/historia-y-antropologia/27112-el-presidente-arias-navarro-1974-76-liquidador-del-estado-del-18-de-julio.HTML
Pero ese es otro tema.
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