El problema de Millán Astray, HÉROE NACIONAL, es que si tuviese que ponerse delante de alguans tropas que infestán nuestros ejércitos, creo que el pobre iría solo al combate, y que muchos de los soldados se quedarían detrás viendo a su comandante ir sólo ante el enemigo.
La instrucción ha dejado mucho que desear y algunos altos mandos están más corrompidos ahora que en época de Alfonso XIII, buscan más la promoción por el politiqueo que el ajustarse a los valores castrenses.