Búsqueda avanzada de temas en el foro

Resultados 1 al 19 de 19
Honores7Víctor
  • 1 Mensaje de Valmadian
  • 1 Mensaje de Valmadian
  • 1 Mensaje de DOBLE AGUILA
  • 1 Mensaje de Valmadian
  • 1 Mensaje de Valmadian
  • 1 Mensaje de DOBLE AGUILA
  • 1 Mensaje de donjaime

Tema: Cuarto centenario del caso Galileo

Vista híbrida

  1. #1
    Avatar de Valmadian
    Valmadian está desconectado Miembro tradicionalista
    Fecha de ingreso
    23 oct, 06
    Ubicación
    Buscando mi Patria, pero no la encuentro.
    Mensajes
    10,952
    Post Thanks / Like

    Re: Cuarto centenario del caso Galileo

    Cuatrocientos años del juicio a Galileo: Las consecuencias históricas

    Aunque no son justificables ni el juicio a Galileo ni la condena de las ideas de Copérnico, las relaciones de poder y el contexto histórico de la época lo explican


    JOSÉ RAMÓN JIMÉNEZ CUESTA Catedrático De La Universidad De Granada - 26/02/2016 a las 20:25:17h. - Act. a las 19:17:50h.


    Con el transcurrir de los años, la condena del copernicanismo y el caso Galileo han evolucionado mostrando que la Iglesia Católica fue la gran perdedora del conflicto. Aunque no son justificables ni el juicio a Galileo ni la condena de las ideas de Copérnico, las relaciones de poder y el contexto histórico de la época lo explican. Como comentamos previamente, la Iglesia Católica y los filósofos aristotélicos vieron una intromisión en su terrero por parte de la Astronomía. Paradójicamente, Galileo y su insistente concepción de que los textos bíblicos no hay que interpretarlos literalmente y hay que desligarlos de las cuestiones de la Naturaleza, triunfaron con el paso del tiempo. Por otra parte, no es comprensible que la Iglesia Católica no reaccionara con más premura a los hechos de 1616 y, de manera definitiva, no eliminara los libros defensores del copernicanismo del Índice de libros prohibidos hasta 1834. Asimismo, en los posteriores intentos de rehabilitar la figura de Galileo, ha habido cierta tendencia por parte de la Iglesia Católica en justificar, más que explicar, los acontecimientos de 1616 y 1632.

    Si es criticable la actitud de la Iglesia Católica en la justificación de sus posiciones de 1616, también lo es la beligerancia con la que determinados autores han atacado a la Iglesia en sus relaciones con la Ciencia, intentando extrapolar injustificadamente las relaciones Ciencia-Religión de aquella época a épocas posteriores. Son las tesis que surgen a finales del siglo XIX a partir de los libros de Drapper (1874) y White (1896), de los que se deriva una visión sesgada del caso. Dicha visión se ha ido acentuando en el siglo XX con posiciones muy anticlericales sobre el tema que han llevado a creer erróneamente a un elevado porcentaje de población, incluso instruida, que Galileo fue torturado y/o quemado.

    Entender, no juzgar la Historia

    A finales del siglo XIX, y aún menos hoy, el concepto de Ciencia era muy diferente al de inicios del siglo XVII. Ni siquiera los «científicos» eran científicos como en el sentido actual. Galileo, Kepler y Newton consiguieron explicar «científicamente» algunos aspectos de la Naturaleza, pero seguían siendo personas no sólo religiosas, sino que cuando no conseguían explicar o entender algún aspecto de la Naturaleza buscaban la justificación en Dios y la religión. Para ellos seguía siendo Dios la explicación última de todos los fenómenos naturales, es inconcebible creer que la Ciencia y la Filosofía-Religión estaban ya separadas en aquel tiempo. Dicha separación empezó en el siglo XVII, pero se necesitaron siglos para culminarla.

    Galileo Galilei

    Otro ejemplo sobre la visión de la Astronomía de la época nos muestra cómo la Ciencia no es como la comprendemos ahora y cómo las reflexiones sobre el heliocentrismo analizadas en el marco actual de las relaciones Ciencia-Religión son absolutamente desacertadas. Muerto Galileo, a mediados del siglo XVII todavía había muchos astrónomos que seguían sin aceptar el modelo de Copérnico y preferían el modelo de Tycho Brahe, modelo en el que el Sol gira alrededor de la Tierra y los demás planetas alrededor del Sol. Así lo muestra el astrónomo italiano Riccioli que en 1651 escribió el libro «Almagestum Novum» en el que recopiló argumentos científicos a favor y en contra del copernicanismo. La principal razón experimental para objetar al modelo de Copérnico era que al girar la Tierra alrededor del Sol y comprobar que las posiciones relativas de las estrellas no cambiaban en dicho giro, sencillos cálculos geométricos obligaban a aceptar estrellas de tamaños gigantescas, colosales, algo inconcebible para la época. Resulta curioso que defensores de Copérnico, como Christoph Rothmann y Philips Lasbergen, que no encontraban una justificación al problema del hipotético tamaño colosal de las estrellas, alegaban que Dios tenía la facultad de poder dotar de ese gigantesco tamaño a las estrellas. Es decir, los «revolucionarios» copernicanos invocaban a Dios para resolver sus controversias astronómicas con los que no aceptaban el modelo de Copérnico.

    Las reflexiones más extendidas que hay sobre la condena del heliocentrismo y el caso Galileo incumplen pilares fundamentales en la forma de abordar la Historia de la Ciencia: la Historia está para entenderla, no para juzgarla y no podemos analizar los hechos con la mentalidad actual, hay que situarse en la época. Nadie discute que, de manera objetiva, Galileo sufrió mucho e injustamente y que la condena del heliocentrismo por parte de la Iglesia Católica fue un error que afectó negativamente a la evolución de la Ciencia en los países católicos. Sin embargo, a la hora de estudiar y analizar aquellos impactantes hechos, si no colocamos como nudo central de dicho análisis cómo eran las relaciones de poder en aquel tiempo y el conocimiento de lo que era y competía a la Astronomía, Física, Filosofía y Teología de la época, las posibilidades de equivocarnos son enormes. Es lo que ocurre con muchos de los análisis sesgados y sin rigor que se han hecho sobre aquella condena de 5 de Marzo de 1616.
    DOBLE AGUILA dio el Víctor.
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    <<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


    Nada sin Dios

  2. #2
    Avatar de Valmadian
    Valmadian está desconectado Miembro tradicionalista
    Fecha de ingreso
    23 oct, 06
    Ubicación
    Buscando mi Patria, pero no la encuentro.
    Mensajes
    10,952
    Post Thanks / Like

    Re: Cuarto centenario del caso Galileo

    Cuatrocientos años del «caso Galileo»: Las razones de su condena



    JOSÉ RAMÓN JIMÉNEZ CUESTACatedrático De La Universidad De Granada - 29/02/2016 a las 08:28:01h. - Act. a las 19:20:35h.

    Analizada la situación del heliocentrismo antes de 1616, señalaremos diferentes aspectos que influyeron en los acontecimientos de aquel año:

    Primero, la confrontación de Galileo con el mundo universitario aristotélico. El claro posicionamiento de Galileo a principios del siglo XVII en favor del heliocentrismo originó continuos y duros enfrentamientos con el mundo aristotélico, generándole una gran animadversión en parte del profesorado de las Universidades del actual norte de Italia.

    Segundo, el conflicto con la Teología. Los aristotélicos viendo que no era suficiente la argumentación filosófica para derribar a Galileo, intentaron trasladar el conflicto a la Teología exponiendo las contradicciones del heliocentrismo con determinados pasajes de la Biblia. Su defensa de una interpretación abierta de la Biblia en cuestiones astronómicas hizo que los teólogos creyeran que Galileo había abordado una cuestión que no era de su competencia. Además, el conflicto entre católicos y protestantes, en el que la interpretación de la Biblia era un punto clave, perjudicó claramente las tesis copernicanas.

    El conflicto entre católicos y protestantes perjudicó mucho al heliocentrismo

    Tercero, el nuevo Universo a la luz de los descubrimientos del telescopio y las ideas de Giordano Bruno. Giordano Bruno fue quemado en el Campo di Fiori en Roma en 1600. Era un defensor del heliocentrismo, pero no tenía buena formación en Astronomía. Su defensa de Copérnico se enmarca más en su concepción del mundo. Los elementos clave para condenar a Bruno fueron una serie de herejías relacionadas con la Trinidad.

    En el Sumario del Tribunal que juzga a Giordano Bruno en 1598, menos del 10% de los párrafos en los que hay acusaciones o respuestas de Bruno se refieren a temas cosmológicos. Bruno creía en la infinitud del Universo con infinitos mundos habitados por seres vivos. La muerte de Giordano Bruno no afectó, en principio, al heliocentrismo. A partir de 1610, a raíz del nuevo Universo que abrió el descubrimiento del telescopio, las ideas de Giordano Bruno reaparecieron afectando muy negativamente al copernicanismo.

    Los descubrimientos del telescopio

    Cuando Galileo enfocó el telescopio hacia el cielo en 1609 y publicó sus descubrimientos en «Sidereus nuncius» (1610) se produjo una conmoción intelectual que se extendió por toda Europa. La aparición en el cielo de nuevas estrellas, las lunas de Júpiter que parecían un sistema solar en miniatura, las manchas solares y el posterior descubrimiento de las fases de Venus hacían que la concepción aristotélica del Cosmos empezara definitivamente a derrumbarse. Aunque hubo una admiración inicial hacia Galileo por sus descubrimientos con el telescopio, el nuevo Universo que proporcionaba dicho instrumento hizo que las ideas de Bruno volvieran a aparecer con fuerza en los ambientes intelectuales de Europa. El cóctel de las ideas de Giordano Bruno junto con el nuevo Cosmos mostrado por el telescopio generaron una mezcla explosiva y erróneas interpretaciones sobre cuestiones de fe que la Iglesia Católica de aquella época no podía admitir.


    De Revolutionibus Orbium Coelestium

    El 5 de Marzo de 1616, a raíz de un proceso largo y complejo en el que intervienen la publicación de cartas de Galileo en defensa del copernicanismo, el ataque de los filósofos aristotélicos, y la denuncia de un dominico, se incluyó, entre otros, el libro De Revolutionibus de Copérnico en el Índice de libros prohibidos. Sin embargo, se aceptarían versiones censuradas de dicho libro en las que expusiera que el modelo fuese «ex suppositione», es decir, como suposición matemática sin correspondencia alguna con la realidad física. No podía declararse hereje ya que había sido clave en la elaboración del Calendario Gregoriano y en la determinación precisa de la fecha de la Pascua. Resulta curioso que un estudio recopilatorio sobre los libros existentes en Europa de las dos primeras ediciones del libro de Copérnico no encontrara libros censurados en casi ningún país europeo excepto la actual Italia. El alcance inicial de la censura fue muy limitado y dicho estudio no encontró en España ningún libro censurado. En Salamanca, la primera censura a un ejemplar de Copérnico no aparece hasta 1707.

    En relación a Galileo, se le prohibió enseñar y defender las ideas de Copérnico, cuestión que inicialmente aceptó disciplinadamente. Posteriormente, la situación de Galileo empeoró notablemente al publicar en Florencia en 1632 el «Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo» en el que defendía las tesis copernicanas. Todo esto inició un oscuro proceso en el Galileo sufrió enormemente y fue condenado a prisión en 1633 y el «Diálogo», prohibido. La pena de prisión fue inmediatamente conmutada por la pena de arresto domiciliario, que finalmente cumplió en su villa a las afueras de Florencia hasta su muerte en 1642. La condena de 1616 y el posterior juicio a Galileo tuvieron una serie de implicaciones que veremos en el siguiente y último artículo sobre el tema.
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    <<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


    Nada sin Dios

  3. #3
    Avatar de Valmadian
    Valmadian está desconectado Miembro tradicionalista
    Fecha de ingreso
    23 oct, 06
    Ubicación
    Buscando mi Patria, pero no la encuentro.
    Mensajes
    10,952
    Post Thanks / Like

    Re: Cuarto centenario del caso Galileo

    La universidad de Salamanca

    Aunque tuvo sus detractores, el modelo de Copérnico fue bien recibido en muchos lugares de Europa, siendo mejor su recepción en el mundo católico que en el protestante. Por ejemplo, Copérnico fue animado en 1536 por algunos de cardenales de la Iglesia Católica para que publicara más detalladamente sus ideas. En España, al contrario de lo que se cree, las obras de Copérnico tuvieron una buena acogida. En la Universidad de Salamanca, De Revolutionibus era un libro optativo a partir de 1563 y pasó a ser obligatorio en la enseñanza de la Astronomía en 1593, convirtiendo posiblemente a España en el primer país donde el modelo de Copérnico fue de enseñanza obligatoria.

    También Diego de Zúñiga, catedrático de Sagrada Escritura en la Universidad de Osuna, publicó en 1568 «In Job commentia», libro en el que hacía una defensa del modelo heliocéntrico.

    Los trabajos de Copérnico eran conocidos en las Universidades de Alcalá y Valladolid y en la Casa de Contratación de Sevilla, donde el interés por la navegación hacía fundamental conocer todos los avances en Astronomía.

    Un hecho importante a favor del modelo de Copérnico es que fue utilizado para la elaboración de las tablas pruténicas o prusianas (Reinhold, 1551) que fueron decisivas en la elaboración del Calendario Gregoriano, calendario que en la actualidad sigue vigente en la mayor parte de países del mundo. A finales del siglo XVI es imposible afirmar que el modelo heliocéntrico estuviera «perseguido», aunque seguía siendo un modelo que generaba controversia.
    Última edición por Valmadian; 12/03/2016 a las 21:26
    DOBLE AGUILA dio el Víctor.
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    <<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


    Nada sin Dios

  4. #4
    Avatar de Valmadian
    Valmadian está desconectado Miembro tradicionalista
    Fecha de ingreso
    23 oct, 06
    Ubicación
    Buscando mi Patria, pero no la encuentro.
    Mensajes
    10,952
    Post Thanks / Like

    Re: Cuarto centenario del caso Galileo

    Sería conveniente, Sr. Martín Ant, que no desvíe más el asunto de sus justos términos. Estamos en el cuadracéntesimo año de algo que nunca se tuvo que haber producido, en buena medida por intereses que nada tenian que ver con las Sagradas Escrituras, en parte por eso de lo que tanto se acusa al Protestantismo, un exceso de libre interpretación de las mismas, sólo que en este caso por parte de gente que se cree en condiciones de interpretar no sólo la palabra de Dios, sino hasta sus intenciones. Recuerde aquello de que el hábito no hace al monje y recuerde que con toda probabilidad los mismos implicados en el proceso, hoy no lo harían: CONSECUENCIAS DE LA ÉPOCA.
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    <<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


    Nada sin Dios

  5. #5
    DOBLE AGUILA está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    03 jun, 14
    Mensajes
    1,494
    Post Thanks / Like

    Re: Cuarto centenario del caso Galileo

    Conformémonos en que la Iglesia de la época al menos "medio acertó" en la condena del Heliocentrismo; que obviamente también es una doctrina errada, pues ni el sol es el centro del Universo (que sepamos) ni está quieto, ya que también gira con respecto al centro de la Vía Láctea.

    Pero el proceso a Galileo fue un puro disparate, creo yo.
    Última edición por DOBLE AGUILA; 14/03/2016 a las 02:08
    Valmadian dio el Víctor.

  6. #6
    Avatar de Valmadian
    Valmadian está desconectado Miembro tradicionalista
    Fecha de ingreso
    23 oct, 06
    Ubicación
    Buscando mi Patria, pero no la encuentro.
    Mensajes
    10,952
    Post Thanks / Like

    Re: Cuarto centenario del caso Galileo

    Cita Iniciado por DOBLE AGUILA Ver mensaje
    Conformémonos en que la Iglesia de la época al menos "medio acertó" en la condena del Heliocentrismo; que obviamente también es una doctrina errada, pues ni el sol es el centro del Universo (que sepamos) ni está quieto, ya que también gira con respecto al centro de la Vía Láctea.

    Pero el proceso a Galileo fue un puro disparate, creo yo.
    En efecto, el Heliocentrismo en una parte de su teorización es erróneo, como bien señalas, pues ni es el centro del Universo, ni es estático. Su órbita alrededor del centro galáctico dura aproximadamente algo más de doscientos millones de años, y su rotación es perfectamente observable con medios ópticos adecuados y al alcance de los amateurs o aficionados. Se da la circunstancia, además, de que se puede observar perfectamente como su ecuador gira a velocidad diferente del giro de los polos.

    Pero la cuestión en la que se centra la polémica desde hace esos cuatro siglos radica en los acontecimientos que envolvieron el caso de Galileo. Para empezar personalmente nunca he entendido las razones por las cuales se hicieron esas interpretaciones de Aristóteles, que son el fundamento filosófico del asunto, y nunca teológico, pues el aristotelismo es incompatible con el Génesis y con la Doctrina Católica. De hecho, una consecuencia es el "Averroísmo", y que fue una consecuencia del "rescate" de Aristóteles por parte de Averroes, para los musulmanes, y Maimónides para los judíos. Hay aspectos en la filosofía y la Metafísica aristotélica que más o menos coinciden con la Doctrina cristiana, pero de ahí a incorporarlo a la Teología media todo un encaje de bolillos mentales, tal como sucedió con el "escolasticismo", movimiento filosófico principalmente -también teológico-, que es del que nacen las universidades.

    Pero como digo, nunca he sido capaz de entender muy bien los motivos para todo ello. En cualquier caso, Aristóteles no es parte de la Tradición, ni del Dogma, ni de la Doctrina. San Pablo que, sin duda alguna, debió oír hablar de él y su filosofía, ni lo menciona. El mismo San Agustín, dentro de unos límites, está mucho más próximo en su pensamiento al de Platón. Es decir, no veo razón alguna que justifique por que a Los Evangelios había que aportarles nada. Pero detrás de ello hay una Iglesia "humana", demasiado "humana" que, en cierta medida, se apartaba de la Iglesia de Cristo. Naturalmente, esto es tema para otro debate, pero con tales referencias lo que pretendo es establecer una relación filosófica con los acontecimientos sobre Galileo.

    El mismo argumento de que en el Génesis queda establecida la centralidad universal de la Tierra es falso, pues nada se dice ya que en el Génesis Dios habla de Si Mismo y su capacidad creadora. Luego, el otro argumento contenido en el Libro de Josué tampoco aclara nada y se puede interpretar de muchas formas, no sólo como lo hacían -y hacen algunos todavía-, algunos intérpretes del citado Libro, y si bien antaño tenía cierta lógica por el aspecto de los cielos a simple vista, no lo tiene hoy en día y llamar ideología a lo que se observa a través del telescopio es de traca. Pero, además, y dado que la totalidad de las Sagradas Escrituras se caracterizan por la inerrancia, aún se entiende menos que ni se mencione nunca el Libro de Job 9-5: "Él desplaza los montes,sin que se den cuenta.", palabras que pueden ser entendidas perfectamente como compatibles con la "rotación" y "traslación" de la Tierra (no entremos ya en la precesión de los equinocios o en el de nutación que forman los cuatro movimientos del planeta).

    Como se dice en Religión y Moral Julio BONATTO, Editorial Litúrgica Española, Barcelona 1934 (texto aprobado por la Sagrada Congregación del Concilio Vaticano I), página 89 sobre el Caso Galileo:

    ¿Qué juicio nos merece este hecho? ¿Queremos ver en él una lección de prudencia dada a los hombres de Iglesia por la Providencia divina para que sean cautos en invadir el campo de la ciencia? Sea, enhorabuena. Admitamos el error de la Congregación romana...

    Ya antes, en la página 88 del mencionado texto se afirma:

    "Se objeta un hecho lamentable: la condenación de Galileo."
    DOBLE AGUILA dio el Víctor.
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    <<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


    Nada sin Dios

  7. #7
    Avatar de Valmadian
    Valmadian está desconectado Miembro tradicionalista
    Fecha de ingreso
    23 oct, 06
    Ubicación
    Buscando mi Patria, pero no la encuentro.
    Mensajes
    10,952
    Post Thanks / Like

    Re: Cuarto centenario del caso Galileo

    Tomado de Lorini, contenido en el #5 expuesto por el Sr. Martín Ant:

    he oído que ellos hablan irrespetuosamente de los antiguos Santos Padres y de Santo Tomás; que pisotean bajo sus pies toda la filosofía aristotélica, tan útil para la teología escolástica
    ¿Qué clase de TEOLOGÍA era ésta?

    (Aristóteles) "Concibe a Dios como Acto purísimo y Primer Motor de las esferas celestes. la afirmación de su naturaleza personal queda envuelta en dudas. NO ES CREADOR DEL UNIVERSO."

    Johannes SCHUSTER. Diccionario de Filosofía, Edit. HERDER, Barcelona 1988, pág., 69

    Lo remarcado en mayúsculas evidencia la incompatibilidad entre Las Sagradas Escrituras y la filosofía aristotélica. Hoy se habla de una nueva Iglesia que no es la tradicional, ¿y qué clase de Iglesia era ésta que asumía como propia una filosofía pagana? Sin embargo, qué casualidad, es lo que sostiene Stephen Hawking en su último libro El Gran Diseño

    "en cuanto que la materia, parte determinable, concebida como ETERNA e INCREADA, pierde su forma esencial precedente y obtiene, por influjo de una causa eficiente, otro nuevo determinante formal." (Op. cit.)

    "pierde su forma esencial precedente y obtiene, por influjo de una causa eficiente, otro determinante formal."

    ¿Se podrían interpretar estos términos como la base que justificaría el evolucionismo?

    "El alma humana, única, desempeña también las funciones de la vida vegetativa y animal."

    Me enseñaron que, como ser material el hombre tiene un principio que hace que el cuerpo viva, es decir, eso que afirma Aristóteles, y que él llamó alma. Pero el hombre está compuesto de materia y espíritu, porque tiene conocimiento y voluntad y hace lo que hacen los espíritus. Según Aristóteles ese espíritu sería el intellectus agens , (Intelecto Agente) que si es inmortal, que "viene de fuera", y no se origina "por generación" (es decir, no es dado en el momento de la concepción) y que Averroes interpretó como monopsiquismo:


    El monopsiquismo (del griego "μόνος", que significa solo o único, y de "ψυχή", que significa alma) corriente que defiende la existencia de una única alma supraindividual, y que por ello las almas individuales no son más que diferentes manifestaciones de esta única alma.

    En filosofía y en teología, el monopsiquismo surgió por lo general como consecuencia de la elaboración de la idea aristotélica sobre la existencia de un único entendimiento agente, llamada también razón universal.

    Averroes (1126-1198) la defendió heredada de la enseñanza de Aristóteles que estudió, a pesar de ser contraria a las religiones monoteístas (la vida eterna de cada alma: pena o salvación). Considerar verdaderas razonamientos y revelaciones fruto unos de la razón y los otros de la fe a la vez, es característico de este autor y se denomina doble verdad. Las ideas de Averroes son recogidas por el filósofo medieval Sigerio de Brabante, maestro en la Universidad de París, sobre todo al comentar el Libro III del De anima de Aristóteles. Tras ello, Sigerio evolucionará, apartándose paulatinamente del monopsiquismo, como ya indica en su obra De anima intellectiva.

    Esta idea de la doble verdad fue rechazada por Tomás de Aquino (Rocaseca, 1225 - Fossanova, 1274), quien escribe contra el monopsiquismo, -básicamente en la versión de Sigerio-, el Tratado De unitate intellectus contra Averroistas.


    (Tomado de la WIKI)
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    <<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


    Nada sin Dios

  8. #8
    Avatar de Valmadian
    Valmadian está desconectado Miembro tradicionalista
    Fecha de ingreso
    23 oct, 06
    Ubicación
    Buscando mi Patria, pero no la encuentro.
    Mensajes
    10,952
    Post Thanks / Like

    Re: Cuarto centenario del caso Galileo

    Considero imprescindible establecer un marco en el que poder entender las relaciones entre la filosofía griega y Los Evangelios. Así, pues, el siguiente texto creo que es bastante esclarecedor y después de su lectura completa es más sencillo entender la polémica sobre Galileo, mostrando que, en efecto, se debió principalmente a cuestiones filosóficas. La negativa a reconocerlo llevándola al terreno de la teología conviene, sin duda, mucho más a sus detractores.



    EL CRISTIANISMO.

    La aparición del cristianismo supondrá una novedad radical. Ya no se pedirá al ser humano que aguante como una roca la tempestad que le rodea, sino que ponga su con-fianza en un Dios salvador; que ha asumido la condición humana y ha desvelado sus misterios. La filosofía antigua entró en contacto con la religión cristiana desde el mo-mento en que griegos y romanos se convirtieron al cristianismo. De ese encuentro entre dos formas globales de entender la realidad surgiría un mundo nuevo, caracterizado por conquistas tan importantes como la desaparición de la esclavitud.

    1. Contexto histórico.

    El cristianismo es una religión, no una filosofía. Surge en el seno del judaísmo por la predicación de Jesús de Nazaret, que se presenta como hijo del único Dios. Jesucristo no enseña un sistema especulativo, sino un modo de vida basado en el amor; y una promesa de inmortalidad feliz. Los Evangelios de Mateo, Marco, Lucas y Juan anuncian al mundo la asombrosa noticia de un hombre que ha dicho de sí mismo que es Hijo de Dios y lo ha demostrado con milagros. Además, ha prometido el premio de una vida eternamente feliz a los que cumplen con sus mandamientos: amar al prójimo y amar sobre todas las cosas al padre que está en los cielos. El mismo Jesús ha muerto en la cruz para pagar por los pecados de los hombres. Su resurrección se presenta como el gran argumento de su divinidad, y de que tiene poder para juzgar a la humanidad al final de la historia y reinar con los elegidos en su reino.

    El cristianismo comenzó su propagación en los núcleos de judíos que vivían fuera de Palestina. Con la predicación de Pablo de Tarso, un fariseo converso, se abrió al mundo no judío. Así, la nueva religión fue ganando adeptos en los núcleos urbanos del imperio romano. Primero entre las gentes más humildes-esclavos, libertos, pequeños artesanos-, y luego entre las clases altas. Se organizó en pequeñas iglesias locales, al frente de las cuales estaban los obispos, sucesores de los apóstoles. Los obispos elegían al papa y le consideraban representante de Cristo en la tierra.

    Por su rechazo de la esclavitud y su negativa a rendir culto al emperador, los primeros cristianos despertaron la desconfianza y la hostilidad del poder político. Ello provocó una oleada de persecuciones sangrientas, que terminaron en el año 313, con el Edicto de Milán y la conversión al cristianismo del emperador Constantino. En 392, poco antes de la división del Imperio, Teodosio prohibiría los cultos paganos y el cristianismo llegaría a ser la religión oficial.

    2. Aportaciones del cristianismo a la filosofía.

    Mientras la filosofía dice al hombre lo que son las cosas, la religión le habla de su destino. Sin embargo, muchas páginas bíblicas contienen tesis nítidamente filosóficas, que han cambiado el rumbo del pensamiento humano.

    La tarea de los primeros filósofos cristianos consistirá en traducir los contenidos de la revelación cristiana a las categorías racionales, hacer razonable la fe. Por eso, sus temas capitales van a ser la creación, la relación de Dios con el mundo, las relaciones entre la fe y la razón, el misterio del mal, la naturaleza del alma, el destino humano después de la muerte, la redención de Cristo. El interés de los primeros filósofos cristianos es, en realidad, más teológico que filosófico: explicar y defender la fe. El cristianismo no es una filosofía, pero necesita filosofar desde su nacimiento por dos motivos: definir el dogma frente a las herejías internas, y defenderse intelectualmente frente a una incomprensión que llega hasta la persecución a muerte.

    - Entre las aportaciones del cristianismo a la filosofía está la propia argumentación sobre la existencia de Dios. San Pablo afirma que la razón humana puede, a partir del espectáculo que ofrece el mundo, conocer la existencia de Dios y su eterno poder. Esa implícita racionalidad filosófica de la religión cristiana facilitó las conversiones de muchos griegos cultos.

    - La noción de creación. Sin ser una filosofía, el cristianismo marca la división más profunda en la historia de la filosofía. Se trata de una religión que aporta una idea totalmente nueva de la existencia del mundo y del hombre. Y la diferencia comienza desde la primera línea del Génesis-“En el principio creó Dios el cielo y la tierra”-, pues la noción de creación es completamente ajena al pensamiento grecorromano. Los griegos consideran que el cosmos procede de una materia eterna, ordenada al azar (pluralistas y atomistas), o de la inteligencia de un Demiurgo (Platón), o de un Primer Motor Inmóvil (Aristóteles), o de un Logos panteísta (Heráclito y los estoicos). En cualquier caso, se trata de un cosmos imperecedero, que simplemente existe, y cuya existencia se percibe como un hecho obvio y necesario: cualquier pregunta sobre su origen vendría a ser un interrogante sin sentido.

    -Monoteísmo. El pensamiento griego jamás se había planteado como problema si Dios era uno o muchos. En la Biblia, la trascendencia de Dios es absoluta, sin posibilidad de divinizar ninguna otra cosa. Y para saber qué es Dios, es a Dios mismo a quien se dirige Moisés, y ésta es la contestación:”Yo soy el que soy”. No parece una respuesta filosófi-ca, y, sin embargo, de una vez por todas queda entendido que “Ser” es el nombre propio de Dios, su misma esencia, y que esa esencia es existir, y que es el único ser en quien la esencia y la existencia son idénticas. No hay más que un Dios, y ese Dios es el ser: ésa es la piedra angular de toda la filosofía cristiana.

    -Providencia. Si parece que Aristóteles ignoró la noción de providencia, Sócrates, Platón y los estoicos la intuyeron. Pero la providencia estoica coincide con el hado, y no es más que el aspecto racional de la necesidad con la que el Lógos produce y gobierna las cosas. En cambio, la providencia bíblica es la de un Dios personal sobre cada ser humano en particular. Uno de los textos que mejor expresan esta cualidad distintiva lo encontramos en el Evangelio de san Mateo:

    No andéis preocupados por vuestra vida, pensando qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, pensando con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta.¿No valéis vosotros mucho más que ellas?


    Ninguna seguridad puede ser absoluta si no posee un nexo estable con lo Absoluto. En el cristianismo nos encontramos precisamente ante una promesa de seguridad total, llamada a imponerse sobre las frágiles seguridades filosóficas.



    - Dios legislador. Los griegos habían identificado la ley moral con la ley de la misma naturaleza (physis): una ley que impera al mismo tiempo sobre dioses y seres humanos. La noción de un Dios legislador es algo en gran medida ajeno a la filosofía griega. Por el contrario, el Dios bíblico prescribe al hombre lo que ha de hacer. Desde ese momento, la virtud y la santidad consistirán en la obediencia al querer de Dios, y el peor mal será el pecado: precisamente la desobediencia a dicha Voluntad.

    - Inmortalidad y resurrección. La noción de “alma” es una creación griega, introducida por Sócrates y estudiada a fondo por Platón y Aristóteles. Sin duda, la psiqué es uno de los conceptos que mejor simbolizan la metafísica griega, y el hombre occidental raramente es capaz de pensarse a sí mismo si no es en términos de alma y cuerpo. Si toda la tradición platónico-pitagórica consideró que el alma es inmortal por naturaleza, la tradición cristiana afirma algo mucho más atrevido: la resurrección de los muertos, que implica la pervivencia del alma y la vuelta del cuerpo a la vida. Éste es uno de los signos distintivos de la nueva fe, y un gravísimo obstáculo para su aceptación por los filósofos griegos. Es muy elocuente la reacción de los estoicos y epicúreos cuando san Pablo menciona la resurrección en su famoso discurso de Atenas: se burlaron de él y se despidieron con un despectivo “ya nos lo contarás otro día”.

    - Revolución de los valores. Si los griegos y romanos habían aspirado, por encima de todo, a la felicidad, los cristianos tienen como meta amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a uno mismo. Para despejar cualquier sombra de duda, Jesucristo ordena amar a los enemigos y rezar por los perseguidores y calumniadores. Este mensaje es, sin ninguna duda, la revolución de los valores más radical de la historia humana, y fue explicitado en las bienaventuranzas del célebre Sermón de la Montaña. Para el filósofo griego, esto resulta sencillamente incomprensible, pues caía por su base el ideal del sabio que había comprendido la vanidad del mundo y se atribuía a sí mismo la certidumbre suprema, proclamándose autárquico y autosuficiente.

    3. Diferencias con la filosofía griega.

    Las ideas cristianas chocaron con algunos planteamientos del pensamiento griego.

    -El problema del conocimiento. Respecto a la posibilidad de alcanzar la verdad, la filosofía griega había sostenido tres posiciones: escepticismo, relativismo y realismo. El cristianismo surge en medio de una pluralidad de escuelas filosóficas que han hecho del escepticismo la mentalidad dominante. Frente a esa postura, el cristianismo se muestra seguro de la existencia de una verdad, Además, a diferencia de todas las posiciones fi-losóficas griegas, afirma la posibilidad de alcanzarla por medio de una fuente de conocimiento superior a la razón: la revelación divina.

    - El problema de la realidad. El cristianismo concibe una realidad integrada por Dios y el mundo. El mundo, y todos los seres que contiene, han sido creados por Dios de la nada. Esta noción de creación resultaba inconcebible para la mente griega. También el monoteísmo cristiano chocaba con el politeísmo griego y romano. Asimismo, la idea estoica de un lógos o Razón universal no era conciliable con el monoteísmo cristiano, ya que ese lógos era inmanente al mundo, no un ser distinto y personal.

    - El problema sobre el ser humano. La antropología cristiana afirma tres cuestiones esenciales: creación a imagen y semejanza de Dios, inmortalidad del alma y resurrección de los cuerpos. Para algunos filósofos griegos, el alma era mortal (Aristóteles), o de carácter material y corruptible (atomistas). Otros como Platón y Pitágoras, habían soste-nido la inmortalidad, pero los conceptos de filiación divina o resurrección de los cuerpos les resultaban desconocidos.

    -El problema ético. La ética de las escuelas griegas tenía un fuerte carácter intelectualista: la maldad humana tiene su origen en la ignorancia. El cristianismo puso el acento en la voluntad libre y, sobre todo, en la necesidad de la ayuda divina -la gracia-, para obrar bien. Este concepto resultaba insospechado para la mentalidad griega. Por otro lado, la ética cristiana se presentó como una ética que cifra la felicidad humana en la entrega a los demás, la humildad y el compromiso activo a favor del reino de Dios. Esto chocó frontalmente con las éticas griegas, que ponían la felicidad en metas individuales como la tranquilidad del ánimo (la ataraxia de los estoicos), el placer razonable (epicúreos), la armonía del alma (Platón) o la virtud (Aristóteles), sin ninguna referencia al amor desinteresado a los demás.

    -El problema político. La distinción entre la dimensión política y la dimensión religiosa es una completa novedad para la filosofía griega. Religión y Estado habían ido de la mano desde el origen de éste en Mesopotamia. En las ciudades griegas, el estado tenía su propia religión, y ésta debía ser practicada por los ciudadanos. La disidencia en materia religiosa costó la vida a Sócrates. En Roma, el emperador -igual que el faraón en Egipto-, fue divinizado y adorado. Los cristianos fueron los primeros en negar el carácter divino de los gobernantes y en separar los ámbitos de la religión y la política.

    -El problema del sentido de la Historia. La Historia es, para el cristianismo, el drama y la redención del género humano, que terminará en un juicio final con premios y castigos definitivos. El mismo Dios ha entrado en la historia haciéndose hombre. Esta problemática apenas existe en los filósofos griegos. Sólo en los estoicos encontramos una filosofía de la historia, que interpreta el devenir humano en clave circular -no lineal, como el cristianismo-, donde unos ciclos suceden a otros en repetición sin fin.

    4. Puntos de contacto.

    Las enormes diferencias entre el cristianismo y la filosofía griega son insalvables en el caso de los sofistas, que se declaran escépticos o relativistas. Tampoco hay posibilidad de entendimiento con el materialismo de los atomistas, que niegan la existencia de rea-lidades espirituales. Ello explica que algunos padres de la iglesia hayan rechazado la filosofía griega y se hayan mostrado contrarios a cualquier diálogo con ella. Otros, sin embargo, entablaron ese diálogo sobre la base de ciertos puntos de contacto.

    Fue precisamente un converso como San Agustín, buen conocedor de la filosofía griega, quien puso de relieve algunas similitudes entre el cristianismo y el platonismo. Así elabora un pensamiento cristiano de carácter platónico, adecuando el pensamiento de Platón a los principales dogmas cristianos. Los puntos de contacto encontrados en Platón eran:

    - la existencia del mundo de las ideas, un mundo espiritual diferente al sensible.
    - un demiurgo que, si bien no es creador, ofrece cierta semejanza con el Dios cristiano.
    -una idea de Bien, única y superior a todas las demás, asimilable al monoteísmo.
    - la inmortalidad del alma y sus pruebas racionales.


    El cristianismo rechaza los conceptos platónicos de preexistencia y reencarnación de las almas, pero coincide con el filósofo griego en que el verdadero destino del alma no es este mundo imperfecto.


    Algunas ideas de los estoicos fueron aprovechadas por los primeros filósofos cristianos. Así, la existencia de una Razón o Providencia universal que conduce de forma inteli-gente los destinos humanos. Así mismo, el cristianismo coincide con los estoicos y al-gunos cínicos en la importancia de llevar una vida moderada y austera.

    En el siglo XIII, Santo Tomás de Aquino encontrará importantes puntos de contacto en Aristóteles. Una ética de las virtudes y, sobre todo, un Motor Inmóvil y un Entendimiento Agente que le sirven para explicar ciertos aspectos del Dios cristiano.

    5. Principales autores y corrientes.

    La patrística. Sin ser una filosofía, el cristianismo necesita filosofar desde su origen, por dos motivos: definir el dogma frente a las herejías internas y defenderse intelec-tualmente frente a la incomprensión ajena. Éste es el origen de la especulación patrística, así llamada porque es llevada a cabo por los padres de la Iglesia y otros escritores eclesiásticos: cristianos que filosofan en los primeros siglos de la era cristiana y, en su mayoría, brillan por su ortodoxia y santidad de vida.

    La finalidad de la patrística es teológica, pero los instrumentos conceptuales a su disposición son griegos: en concreto, una mezcla de platonismo, neoplatonismo, estoicismo y aristotelismo. Si predomina Platón es porque parece que sus posturas son más fáciles de asimilar al dogma cristiano.

    6. Influencia e importancia de la filosofía cristiana.

    La perspectiva cristiana, enriquecida con ideas griegas y romanas, ha configurado de forma radical toda la cultura occidental. Al proclamar la igualdad de todos los seres humanos, su dignidad inviolable y el amor al prójimo, el Cristianismo hizo posible la abolición de la esclavitud y la defensa de los derechos humanos. La negativa de los cristianos a dar culto al emperador pone el germen de la futura separación entre política y religión. Contra su propio espíritu, el Cristianismo también ha dado lugar a guerras de religión, Inquisición, poder político del papado, olvidando que la libertad personal es la condición intrínseca de la vida religiosa.

    En el plano filosófico, la influencia del Cristianismo ha sido enorme durante la Edad Media y grande desde entonces. Baste mencionar el agustinismo, el atomismo, la filosofía de Kant, de Descartes y Leibniz, el existencialismo cristiano, el neotomismo, el personalismo, la filosofía de los valores. La concepción cristiana de la historia humana, con su carácter lineal y providente, ha influido decisivamente en Kant, Hegel y Marx. Hasta el siglo XVIII, casi todos los filósofos desarrollan su pensamiento sobre presupuestos metafísicos cristianos. Muchos de los que no lo acepten a partir de la Ilustración, entablarán un diálogo crítico con él, como es el caso de Nietzsche.



    LA FILOSOFÍA MEDIEVAL. (Del siglo VI al siglo XIV)

    1. El problema clave de la filosofía medieval es el de la relación entre la razón y la fe, en un esfuerzo gigantesco por encontrar una síntesis que hiciera de la fe “un obsequio razonable”, según la expresión bíblica frecuentemente citada. Por supuesto, la filosofía es considerada como la “sierva de la teología” y los medievales son antes teólogos que filósofos. Pero sus aportaciones a la filosofía misma, en sentido estricto, son muy valiosas: el concepto tomista de “ley”, por ejemplo, será un concepto clave en el pensamiento posterior; y en el nominalismo del siglo XIV se encuentran las raíces de la filosofía moderna. Pero la síntesis razón-fe se rompió con los últimos escolásticos, y fue eso lo que permitió precisamente que la filosofía conquistara su propia autonomía frente a la revelación y la teología.

    2. El panorama de la filosofía medieval presenta una multiformidad mucho mayor de lo que habitualmente se cree. Hay diversidad de escuelas y tradiciones; ten-dencias muy distintas (dialécticos y antidialécticos, racionalistas o experimentalistas; naturalistas o místicos; platónicos o aristotélicos...); ámbitos diferenciados (monasterios, catedrales, universidades); enfrentamientos según los grupos de pertenencia (seculares y regulares, dominicos y franciscanos ( recuerda la película “En nombre de la rosa”); incluso no faltan los herejes o los pensadores atípicos. Ello explica que esta filosofía se desarrollase en un ambiente de permanente discusión y controversia. Y se ha podido decir que la escolástica representa una “forma lúdica” de la filosofía que tiene como precedente la sofística griega.


    3. Este último rasgo explica una característica típica de la escolástica: su afán por la sutileza en las distinciones y clasificaciones. Con frecuencia se cae en el exceso y se pierde la realidad a favor del concepto. Pero la escolástica medieval ha legado a la filosofía posterior una terminología exacta y unos análisis conceptuales de gran riqueza y precisión. Trabajo de clarificación de que se han surtido la mayoría de los filósofos modernos.

    4. No se puede prescindir del contexto sociológico-político en que se desarrolla la filosofía medieval. Una sociedad estamental y jerarquizada debía conducir a una filosofía que primara el concepto de “orden” y de “grados del ser “. Ello explica que la disolución de este tipo de sociedad- y de la unión entre el Estado y la Iglesia- condujera a una profunda crisis filosófica y a una ruptura de la síntesis teológica del siglo XIII. Igualmente, hay que tener en cuenta que estos filósofos son “clérigos” o monjes, acogidos a la autoridad del obispo o del abad. Era natural, también, que los monjes desarrollasen un pensamiento más místico, y que los maestros de las Universidades fueran más racionalistas.

    5. Las fuentes que se usan son enormemente variadas: Biblia, Santos Padres, filósofos griegos, árabes y judíos, escolásticos primitivos....Al principio, la filosofía griega es conocida sólo muy fragmentariamente y casi siempre por referencias indirectas. La ampliación de las fuentes determina progresos notables, pero también crisis de asimilación (caso del aristotelismo). Tales fuentes son consideradas como “autoridades”. Pero los escolásticos se muestran bastante libres en el uso de las autoridades filosóficas: las interpretan (los comentarios de Tomás de Aquino a Aristóteles son de un gran valor), las adaptan al dogma cristiano, las entremezclan.

    6. No se debe considerar el siglo XIV como una época de decadencia, sino como un período enormemente activo y creativo. En él se realiza una ruptura importante con la tradición filosófica griega: superación del intelectualismo; nominalismo que niega las esencias y da la prioridad al individuo; la intuición como medio privilegiado de conocimiento, etc. Ello hace que la filosofía moderna se encuentre en mucha mayor continuidad con la medieval de lo que podría parecer a simple vista. No solamente Descartes debe mucho a la escolástica.También Spinoza y Leibniz. Y el empirismo inglés enlaza con la tradición experimentalista de Oxford y el nominalismo de Ockham.



    DESPUES DE ARISTÓTELES
    DOBLE AGUILA dio el Víctor.
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    <<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


    Nada sin Dios

  9. #9
    DOBLE AGUILA está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    03 jun, 14
    Mensajes
    1,494
    Post Thanks / Like

    Post Re: Cuarto centenario del caso Galileo

    Sorprende bastante que el dr Hawking siga a día de hoy sosteniendo que la materia es "eterna e increada"; desde que escribió su best-seller "Breve Historia del Tiempo" (1988) ¿No ha llovido nada?. Desde luego hay personas de ideas fijas; supongo que se agarra a su idea de que espacio-tiempo no tiene fronteras, ni principio ni fin. No lo debe pasar bien el "Lucasian professor" actualmente, con tanto Bosón de Higgs danzando por ahí.

    ¿Y porqué si el Universo y el tiempo no tienen principio ni fin, si lo tiene todo lo que está en él? ¿Porqué existe entonces el tiempo de la realidad "clásica" que nos afecta INVARIABLEMENTE?. ¿Porqué la línea temporal?. ¿Por capricho?, ¿De Quién?.

    ¿Y realmente puede expandirse algo que no tiene fronteras?; lo digo porque algo que se expande, lo hace siempre con respecto al espacio donde se encuentra y está contenido.
    Última edición por DOBLE AGUILA; 17/03/2016 a las 01:49
    Valmadian dio el Víctor.

  10. #10
    Avatar de Valmadian
    Valmadian está desconectado Miembro tradicionalista
    Fecha de ingreso
    23 oct, 06
    Ubicación
    Buscando mi Patria, pero no la encuentro.
    Mensajes
    10,952
    Post Thanks / Like

    Re: Cuarto centenario del caso Galileo

    Cita Iniciado por DOBLE AGUILA Ver mensaje

    ¿Y porqué si el Universo y el tiempo no tienen principio ni fin, si lo tiene todo lo que está en él? ¿Porqué existe entonces el tiempo de la realidad "clásica" que nos afecta INVARIABLEMENTE?. ¿Porqué la línea temporal?. ¿Por capricho?, ¿De Quién?.

    ¿Y realmente puede expandirse algo que no tiene fronteras?; lo digo porque algo que se expande, lo hace siempre con respecto al espacio donde se encuentra y está contenido.
    NO hagas preguntas incómodas, ¡je,je!
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    <<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


    Nada sin Dios

  11. #11
    Avatar de donjaime
    donjaime está desconectado Miembro Respetado
    Fecha de ingreso
    07 nov, 15
    Mensajes
    502
    Post Thanks / Like

    Re: Cuarto centenario del caso Galileo

    EL CASO GALILEO.
    Este caso marca un punto neurálgico de la historia en las relaciones Iglesia y Ciencia. Más por el bombo propagandístico que por los efectos reales en su época.

    Muchos sostienen que es cuando al Iglesia muestra su verdadero rostro. Cuando con el Renacimiento surge una "nueva" ciencia que se independiza de la Iglesia a la que hasta entonces había pertenecido.
    Argumentan que como Galileo realiza investigaciones sin control de la jerarquía será enjuiciado por la Iglesia que le condena junto a la independencia científica.

    Para responder a tal acusación haremos un análisis OBJETIVO y SIN PREJUICIOS de los hechos, tal como acontecieron realmente.
    SE PARTE DE LA REALIDAD HISTÓRICA CONSTATABLE EN DOCUMENTOS y ver qué fundamentos tiene la interpretación de lo sucedido
    .

    Al final SE DEMOSTRARÁ QUE NI LA IGLESIA SE PUSO CONTRA LA CIENCIA, NI NEGÓ, EN NINGÚN MOMENTO ALGUNA VERDAD OBTENIDA CIENTÍFICAMENTE. Veámoslo.



    GALILEO INICIA UN NUEVO MÉTODO CIENTÍFICO.
    Galileo nace en Pisa (1564-1642) se educa en el monasterio de Vallombrosa, siendo incluso novicio.
    Su padre le envía a estudiar medicina a la universidad, pero él se inclina más por las matemáticas y física. No puede terminar los estudios (le negaron la beca). Pero sigue estudiando por su cuenta.

    Ya en 1583 publica el hallazgo del isocronismo del péndulo. En 1586 publica una memoria sobre la balanza hidrostática, que le abre las puertas a entrar como catedrática en la universidad que le negó la beca anteriormente.

    El nuevo sistema que usa para realizar experimentos de cátedra, las afirmaciones contra ciertos principios aristotélicos y su carácter altivo y arrogante le granjea enemistades entre los otros profesores. Por tal motivo emigra a una cátedra de matemáticas vacante en Padua donde ejercerá 18 años y adquiere, con razón, celebridad y fama de sabio científico.
    En 1604 formula la ley sobre caída de los cuerpos.

    Su mayor mérito es ser pionero en el método experimental e hipotético-deductivo para hacer ciencia. Un auténtico abanderado que merece elogios, pero algunos se exceden en ellos al atribuirle:
    - el invento del telescopio (construyó uno, eso sí, para su uso pero lo descubrieron holandeses),
    - tampoco descubrió el reloj de péndulo (enunció la teoría del isocronismo, nada más y nada menos, sería Huyghens el primer constructor del mismo)
    - ni descubrió las manchas solares (sería el jesuíta P. Scheiner),
    - ni tiró objetos desde la torre de Pisa (leyenda)
    - ni demostró el sistema heliocéntrico de Copérnico (sólo demostró que era más lógico que el de Tolomeo y de Tycho Brahe), etc.


    AHORA SI, SUS DESCUBRIMIENTOS ASTRONÓMICOS.
    Cuando se entera del descubrimiento en Holanda del telescopio se interesa y se construye uno, con un juego bien trabado de dos lentes consigue unos 30 aumentos y empieza a mirar el cielo en 1609.
    Descubre que:
    - la luna tiene montañas.
    - que hay cuatro astros alrededor de Júpiter (pianeti Medicei aunque no perdura el nombre)
    - observa las fases de Venus.
    - comprende que la Vía Láctea está formada por estrellas.
    - comprueba las manchas solares sus cambios de forma y giros, observa que el sol gira sobre sí mismo.
    Publicará todo esto en 1610 en un librito de 60 páginas Sidereus Nuncius magna longeque mirabilia spectacula pandeus.
    En la obra dice, entre otras cosas, que los seguidores de Aristóteles ya no podrán defender la incorruptibilidad de los cielos. Y tiene razón.

    Se traslada a Florencia (protegido por gran duque Cosme II de Toscana). En 1611 va a Roma y es admitido en la Academia dei Lincei (fundada por Federico Cesi en 1603).
    El papa Pablo V lo recibe en audiencia privada como gran científico.

    Es a partir de 1611 cuando empiezan a cambiar las cosas. Galileo plantea por carta al P. Clavio y a los cardenales científicos Conti y Bellarmino la cuestión de la verdad del heliocentrismo copernicano, argumentando que en ningún sentido va contra las Sagradas Escrituras.
    Luego en 1613 en carta al benedictino P. Benito Castelli le dirá: "La Escritura no puede tener error, pero si lo pueden tener sus intérpretes y expositores de varias formas; entre los cuales uno gravísimo y frecuentísimo sería el de permanecer siempre en el puro sentido literal, porque así aparecerían no tan sólo distintas contradicciones sino graves herejías e incluso blasfemias, ya que se tendría que atribuir a Dios pies y manos y ojos y también afectos humanos, como de ira, arrepentimiento, odio, y olvido de cosas pasadas e ignorancia de las futuras. De ahí que, como en la Escritura se hallan falsas proposiciones si nos atenemos al simple sentido (nudo senso) de las palabras, pero dispuestas de ese modo para acomodarse a la incapacidad del numeroso vulgo ... los sabios expositores deben extraer de ella el verdadero sentido y añadirle las razones particulares para las que tales palabras han sido proferidas ..."

    SON ESTAS POSTURAS DE GALILEO DE NO LIMITARSE A HACER CIENCIA SINO DE ERIGIRSE TAMBIÉN COMO INTÉRPRETE BÍBLICO LAS QUE LE DARÁN PROBLEMAS.

    No sólo es Galileo el que defiende que el Sol es el centro del movimiento planetario. En 1615 se publica en Nápoles la obra de un carmelita P. Paulo Antonio Foscarini que también se pone a favor del sistema copernicano. El cardenal Bellarmino le recomienda prudencia y hace que también se fijen en Galileo.

    El P. Lorini, dominico, denuncia la carta y presenta una instancia a la Inquisición y su comisario general, cardenal Seghizi, nombra una comisión de 6 teólogos para examinar dos proposiciones:
    1ª.- que el Sol es el centro inmóvil del mundo.
    2ª.- que la Tierra no es el centro del mundo ni es inmóvil.
    La comisión declara herética la primera y errónea en la fe la segunda. No se menciona a Galileo pero la alusión es clara.
    Dos días después el cardenal Bellarmino llama a Galileo a Roma que le pide que abandone su teoría y no la enseñe ni de palabra ni por escrito.
    Galileo acepta la monición y promete obediencia. No hubo ningún juicio ni se le impone ninguna penitencia.

    Pero el asunto no moriría aquí y será el propio Galileo el que lo remueva.

    Aunque Galileo se comprometió a no defender más el sistema heliocéntrico, en 1623, dos después de la muerte del cardenal Bellarmino fue elegido papa Urbano VIII (Maffeo Barberini) un amigo de Galileo y éste decidió aprovechar la ocasión y volver a las andadas.
    Su único argumento científico válido es que así es más fácil explicar el movimiento planetario, pero pruebas, nada de nada.
    Su argumento principal se basa en que la Tierra debe girar por el fenómeno de las mareas, no ve que no es válido (además de erróneo) y en 1616 publica Trattato delFlusso e Reflusso del mare donde afirmaba que las mareas tienen que ser producidas por la combinación de los movimientos de rotación y traslación terrestres.
    Incluso se equivoca diciendo que hay una marea diaria cuando son dos.
    Finalmente su analogía: si los planetas giran alrededor del Sol ¿por qué no lo va a hacer también la Tierra? carecía de gran valor pues el sistema de Tycho Brahe, que afirmaba que todos los planetas giraban alrededor del Sol, y éste y la Luna alrededor de la Tierra, era tan válido y sostenible como el de Galileo desde el punto de vista de la observación y no era ilógico.


    EL LIBRO MÁS FAMOSO DE GALILEO.
    Antes de la obra conocida por su condena, Galileo siguió escribiendo sobre ciencia y astros con total libertad.
    En Discorsi sui cometi (1619) presupone la validez de su modelo pero de forma implícita.
    En Saggiatore (pesador de oro, 1623) opúsculo redactado en forma de carta vuelve a afirmar que las observaciones son acordes con el sistema copernicano, mientras que el tolemaico y los asristotélicos son insostenibles.
    La obra es aprobada por la censura y dedicada a su amigo el papa que también era gran conocedor de astronomía y no objetó nada. Y en una visita que le hace lo agasaja con regalos pero le advierte que no difunda el sistema copernicano como cierto, que se atenga a lo que es UNA HIPÓTESIS por demostrar (como verza o falsa).

    Galileo fue más lejos y escribió un libro para defender (sin pruebas científicas) el heliocentrismo, se fía en la amistad y cree que el pontífice lo defenderá aunque desobedezca.
    El título: Dialogo di Galileo Galilei matematico soraordinario dello Studio di Pisa e filosofo sopra i due massimi sistemi del mondo, Tolomaico e Copernicano.
    Efectivamente es un diálogo de tres personajes: Sagredo, Salviati y Simplicio, en cuatro jornadas.
    Salviati es el sabio (Galileo), Sagredo un ignorante pero con gran sentido común que quiere conocer la verdad del asunto, y Simplicio (un aristotélico, pero icapaz de juzgar a partir de hechos).
    Curiosamente para demostrar el movimiento terrestre, Salviati aún pone el ejemplo (erróneo) de las mareas. Simplicio hace el ridículo por obstinarse en aceptar lo que dice Salviati, y Sagredo acaba viéndolo claro y dándole la razón.
    Galileo se las ingenió para obtener el imprimatur.
    El censor, P. Riccardi de Roma puede que no leyera entera la obra, pero indicó hacer algunas correcciones. El libro se imprimió sin ninguna corrección.

    Se señaló que en la figura de Simplicio se veía retratado el Papa y éste lo comunicó al Santo Oficio que confiscó el libro unos meses después, y tras un informe teológico se ordena a Galileo que acuda a Roma para responder sobre la obra.


    EL PROCESO A GALILEO.
    Galileo llegó a Roma el 13 de febrero 1633, no fue encarcelado sino que se le permitió residir en el palacio del embajador de Florencia, con cinco habitaciones, criado y mayordomo a sus órdenes.

    El proceso duró del 12 de abril al 22 de junio. Hubo de someterse a cuatro interrogatorios. No hubo torturas, ni malos tratos, ni siquiera malos modos.

    La primera acusación fue de desobediencia por no cumplir el compromiso acordado con el cardenal Bellarmino.
    El 22 de junio le leyeron la sentencia en la sala capitular de Santa Mª sopra Minerva. Como Galileo era un buen cristiano se sometió y abjuró de lo escrito. Se prohibió el Diálogo, pero no se prohibió ningún otro escrito del autor.
    Se le condenó a prisión y a una penitencia (rezar durante tres años salmos penitenciales) pero la prisión se le commutó, inmediatamente y sustituida por un arresto domiciliario que aceptó dando las gracias al tribunal (formado por científicos de su misma talla) por una condena tan suave.
    Tras pasar cinco meses en el palacio del arzobispo de Siena, muy amigo suyo, se retiró a su finca.

    La famosa frase Eppur si muove (y sin embargo se mueve) es pura leyenda, inventada por un periodista sensacionalista británico mucho tiempo después.

    Aún publico su obra más valiosa desde su finca, en la que se establecen las bases de la mecánica de Newton que éste acabará de estructurar. En 1637 se quedará ciego, pero aún trabajará, morirá en 1642 en su cama.

    LA CONDENA A GALILEO ES LAMENTABLE EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA pero el proceso fue debido a dos causas que no tienen relación alguna con ninguna animadversión contra la ciencia:
    1ª.- la acusación de desobediencia, presentada formalmente contra Galileo.
    2ª.- celo en la correcta interpretación de las Sagradas Escrituras, visto hoy como exagerado no lo era en la época de los hechos.

    Y no obstante la Jerarquía supo rectificar, en 1835 el papa Gregorio XVI anuló la sentencia contra esa obra de Galileo.

    La condena a Galileo NO AFECTÓ EN NADA LA CONTRIBUCIÓN A LA CIENCIA de los eclesiásticos que se dedicaban a ella, y la Iglesia siguió aportando miembros muy cualificados en las investigaciones científicas.







    Y más:

    En el hilo que subí hace tiempo:


    Galileo Galilei
    Última edición por donjaime; 15/04/2016 a las 11:39
    Valmadian dio el Víctor.

  12. #12
    Avatar de Valmadian
    Valmadian está desconectado Miembro tradicionalista
    Fecha de ingreso
    23 oct, 06
    Ubicación
    Buscando mi Patria, pero no la encuentro.
    Mensajes
    10,952
    Post Thanks / Like

    Re: Cuarto centenario del caso Galileo

    Prácticamente contemporáneo fue René Descartes, que es quien formula el método científico. Es decir, Galileo fue un científico todavía según la antigua escuela, por eso su método no usa la demostración, ya que era más filosofía que otra cosa. Cuando se le acusa de no demostrar sus hipótesis es porque se hacía así. Algo similar sucede actualmente con la Cosmología, que tratando de cuestiones de muy compleja demostración, incluso de hipótesis indemostrables (p. ej., la relativa a los multiversos), su fundamento es filosófico-matemático, llamados "modelos elegantes". Ciertamente, Galileo se buscó buena parte de los problemas por dos razones totalmente extracientíficas (sean vistas con los criterios de entonces, o con los actuales): su carácter poco amable y en términos de hoy hasta "chulesco" o "prepotente", y eso es algo innegable; y, su enfrentamiento directo con los aristotélicos. Personalmente y ya lo he comentado en varias ocasiones, nunca he podido comprender cómo es posible que se aceptase la Física aristotélica, que es totalmente contraria al Génesis. Se trata, pues, de una interpretación completamente errónea en la que se pretendió mezclar agua con aceite para lograr un nuevo líquido. Luego, las interpretaciones literales de la Biblia, incluso por parte de pretendidos expertos, representan un grave riesgo, pues nadie conoce las intenciones de Dios cuando habla a los hombres. La inerrancia bíblica, afecta no sólo al Libro de Josué, sino igualmente al Libro de Job y en ambos esta cuestión parece ser contradictoria. Luego, sólo se tomó como cierta durante siglos la de Josué, mientras se ignoraba (¿deliberadamente?) la de Job, por pura conveniencia. Algo así como un cóctel: Josué + Aristóteles y perfecto. ¿Acaso es menos perfecto el universo como lo conocemos hoy que el establecido por la hipótesis geocentrista? Lo cierto es que en nada, y lo cierto es que el conocimiento actual demuestra que la grandeza de Dios como Creador es todavía mucho mayor.
    Última edición por Valmadian; 15/04/2016 a las 13:54
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    <<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


    Nada sin Dios

Información de tema

Usuarios viendo este tema

Actualmente hay 1 usuarios viendo este tema. (0 miembros y 1 visitantes)

Temas similares

  1. Cuando el Río Cuarto desembocó en el Tíber
    Por Hyeronimus en el foro Crisis de la Iglesia
    Respuestas: 0
    Último mensaje: 13/05/2015, 20:35
  2. Comentarios Eleison Nº 291 - CUARTO PROCESO
    Por Erasmus en el foro Tertúlia
    Respuestas: 0
    Último mensaje: 14/02/2013, 01:01
  3. El cuarto poder
    Por Toronjo en el foro Política y Sociedad
    Respuestas: 0
    Último mensaje: 19/07/2009, 12:18
  4. La metáfora del cuarto de baño
    Por Toronjo en el foro Tertúlia
    Respuestas: 4
    Último mensaje: 25/06/2009, 11:52
  5. Respuestas: 0
    Último mensaje: 25/01/2008, 17:03

Permisos de publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •