Litus tiene razón.
Las objeciones que se le plantean no son tales, y me temo que muchas de ellas ni siquiera son serias. Cuando se plantea esta cuestión, muchas veces falta orden y sobran vísceras... ¿Tan difícil es responder sosegadamente si se está tan seguro de defender la Verdad?
Respondiendo a lo que se ha ido argumentando:
- "¿Tú crees que Cristo va a dejar a su Iglesia huérfana por tanto tiempo (medio siglo ya)?" La Divina Providencia dispone y permite, y, por mucho que nos duela la realidad, la respuesta no pasa por evadirla y seguir la táctica del avestruz. En cuanto al período de vacancia de la sede apostólica, sólo Dios sabe cuánto durará. Ahora bien, no es tanto medio siglo; basta con repasar la Historia y, concretamente el cisma de Occidente.
- "Las puertas del Infierno no prevalecerán": nadie discute que el triunfo final es de Cristo. Pero una cosa es esa, y otra que el camino sea de rosas; ¿o tampoco nos creemos el Apocalipsis (sin querer decir con esto que ya estemos llegando al final de los tiempos hoy día necesariamente).
- "Si la Iglesia actual ya no es la de Cristo, ¿dónde está la otra? ¿Tú crees que Cristo abandonaría a su Iglesia por tanto tiempo? No creo que lo hiciera ni por un momento. Siempre quedará un resto fiel, aunque sean cuatro gatos.": Efectivamente, Cristo está con Su Iglesia siempre... pero no con las sectas que sostienen doctrinas heréticas. Como bien se dice, siempre quedará un resto (esa pusilla grex), pero eso no implica ni que tenga que ser mayor o menor, ni que sea toda o parte de la secta que profesa la doctrina del conciliábulo llamado Vaticano II. Será la que profesa, plena e íntegramente la Fe católica.
- "Insiste Usted en llamar herejes a los Papas de Nuestra Santa Iglesia": precisamente lo que hace Litus es lo contrario. Negar la condición de Papa de quien profesa la herejía, tal y como ha enseñado siempre la Iglesia (además de los documentos magisteriales, alguno de ellos reproducido por Litus, puede revisarse a San Roberto Belarmino, a Santo Tomás de Aquino y ¡hasta a Balmes! Un hereje no es sujeto capaz de devenir en Romano Pontífice; tanto Roncalli como sus sucesores profesaron la herejía formal y explícitamente antes de su presunta ascensión al pontificado, dejando al margen la invalidez de los cónclaves que les escogieron, a partir de Montini.
- "La Iglesia tiene la Congregación para la Doctrina y para la Fe (como otrora la Santa Inquisición) para decir quien es o no es hereje": parece que no se han captado en su plenitud las consecuencias del planteamiento de Litus. Quien sigue a un antipapa no es la Iglesia Católica, con lo que me temo que, a día de hoy, la Iglesia Católica no tiene ni Inquisición ni Santo Oficio ni Congregación para la Doctrina de la Fe en funcionamiento... Para los amantes de las curiosidades, pudiera ser interesante investigar un poco en ciertos movimientos que intentó en su momento el Cardenal Ottaviani, pero que no llegó a ejecutar finalmente (eventual deposición de Montini tras un proceso por herejía). Más allá de la anécdota histórica, no puede sacarse de ello ninguna conclusión, porque lo que no se hizo, no consta.
- "Su comportamiento de independencia y preponderancia es tan modernista como los que acusa a los Papas y Obispos que hay referido": bueno, aquí ya se están juzgando intenciones. De todas formas, y en lo que se ve, la voluntad manifiesta de Litus es la adherirse plenamente al Magisterio católico, así que creo que no es justa la acusación.
- "La solución no es dar la espalda a la Iglesia, sino acercarnos mas a ella para que juntos expulsemos a los que no sigan verdaderamente las enseñanzas de nuestro Redentor Jesucristo y asi impedir la decadencia del clero católico": no existe forma más segura de dar la espalda a Cristo y a Su Iglesia que seguir una doctrina que no es la suya y a la "jerarquía" de una secta herética (que carece por definición de jurisdicción, y, en este caso, incluso de orden, por defecto de forma en el rito).
- "Si creemos en que la elección pontificia se efectúa con la inspiración del Espiritu Santo, sostener que los sucesores de Pío XII no son verdaderos papas resulta herético.": supongamos, por método, que los cónclaves que eligieron a los presuntos "papas" conciliares eran válidos. Negar que los papas allí elegidos sean papas no es herético en ningún caso, faltaría más. No se niega la inspiración del Espíritu Santo, inspiración de la que también goza, por ejemplo, un sacerdote cuando predica. Pero igual que un clérigo separatista en los 50 ó 60 desde su púlpito dominical podía "pasar" del Espíritu Santo para hacer apología de los "gudaris" etarras, el cónclave puede elegir, por error, a un sujeto incapaz de asumir el Pontificado. Por ejemplo, pertenecer a la Masonería, amén de conllevar la pena de excomunión, hace al masón como mínimo sospechoso de herejía. Recordemos, pues, el caso del cardenal Rampolla, elegido por el cónclave a la muerte de León XIII, masón grado 33, y que sólo pudo ser privado del pontificado por el providencial veto del emperador de Austria.
- "Otro peligro del sedevacantismo es que al estar separado de la Iglesia no se puede participar de los sacramentos": esto no es así. Estando vacante la Sede Apostólica desde la muerte de Pío XII, lo que ya se ha perdido es la jurisdicción. Sin embargo, existen obispos y sacerdotes válidamente ordenados que, por lo tanto, pueden válidamente celebrar los sacramentos. Si además profesan íntegramente la Fe católica, les es plenamente lícito a ellos administrar los sacramentos y a los fieles católicos recibirlos, aplicando la epikeia y considerando el actual estado de necesidad. Lo que es evidente es que no estamos precisamente en una situación de "normalidad en la Cristiandad"...
- "No se puede estar defendiendo una iglesia que no lo es sin su Papa a la cabeza, como el sedevacantismo. Si tanto te preocupa la Iglesia "conciliar" y "herética", no la molestes mas, que más te da a vos, te da igual, porque vos estás en la "verdadera Iglesia"...": Al margen del exabrupto, no se trata de molestar o no, supongo que Ltus actúa, entre otras cosas, por mera caridad. La presencia de un Romano Pontífice, por más deseable que sea (e imprescindible para determinadas cuestiones), no es condición sine qua non para la existencia de la Iglesia Católica, faltaría más. Entonces la Iglesia "desaparecería" con la muerte de cada Papa, o habría desaparecido en el Cisma de Occidente.
- "Los últimos papas han manifestado en ocasiones opiniones públicas que son heréticas, pero ¿significa eso que se han manifestado herejes? Porque no es lo mismo. Uno sólo es hereje si tiene voluntad cierta y consciente de serlo, y eso no podemos saberlo.": lo que se está estableciendo aquí en el fondo es la famosa distinción entre hereje formal y hereje material. Quien profesa la herejía es siempre hereje, por definición, pero puede serlo sólo materialmente si lo hace sin intención y por ignorancia. Ahora bien, esta distinción no tiene cabida en el Romano Pontífice, precisamente porque la esencia del oficio petrino es la confirmación en la Fe de la grey católica. Tampoco cabe el alambicado recurso al "doctor privatum", del gusto de tantos, por la sencilla razón de que los documentos de Ratzinger, Wojtyla y cía., donde se profesa la herejía son claramente hechos por el supuesto Papa, y planteados ante el pueblo y la "jerarquía" como tales, no como ejercicios de poesía para un certamen o juegos de palabras...
- "Esto ha pasado antes en la historia de la Iglesia, papas que han opinado de forma contraria a la doctrina.": por favor, indiquéseme cuáles. Los casos que más se traen a colación, los de Liberio y Honorio, no aplican. El caso de Liberio no está claro, ni mucho, porque parece que la fórmula que supuestamente suscribió es interpretable plenamente conforme a la Fe ortodoxa; otros niegan que suscribiese ninguna, y en determinados lugares se le venera como santo confesor. En cuanto a Honorio, que fue, efectivamente, excomulgado post mortem, la condena que estableción el III Concilio de Constantinopla fue matizada por el Papa (sin cuya confirmación sabemos que los concilios no gozan de infalibilidad). Frente a la acusación de hereje que lanzó el Concilio, lo que dejó establecido finalmente el Papa León II fue que Honorio permitió la herejía, pero no la profesó; obró como un negligente o un imprudente, pero no como un hereje. Si alguien me enseña un sólo documento pontificio anterior a 1958 en el que se contradiga el Magisterio de la Iglesia, mi vida será mucho más fácil: igual hasta me puedo ir a bañar al Ganges con los hindúes y me dejo de problemas...
- "El sedevacantismo basa su determinación en una aplicación retorcida de la infalibilidad papal: asumen que todo lo que dice el Papa tiene el mismo valor infalible y obligatorio.": En absoluto. El Papa en lo temporal puede equivocarse, como se equivocó León XIII en el "ralliement", o el propio Pablo IV al combatir a los ejércitos españoles. Precisamente lo que sucede es lo contrario, en quienes sostienen, contrariamente a lo que se recoge en la Pastor Aeternus del Concilio Vaticano, que la infalibilidad papal sólo atañe a las definiciones dogmáticas o a las confirmaciones de los cánones conciliares. El Papa es infalible también cuando enseña doctrina católica, sin necesidad de estar definiendo nada.
Un cordial saludo para todos.
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