Seguramente los foreros recordarán la famosa película "Una mente maravillosa", del director Ron Howard. En ella el protagonista (interpretado por Russell Crowe) es el matemático John Nash (quien todavía vive en la realidad), el cual, en la trama de la película, acaba mentalmente trastornado, "relacionándose" con "personas" que sólo existen en su imaginación.
Traigo a colación esto porque dicho personaje representa de manera paradigmática lo que ha supuesto la historia de la economía oficial o académica desde la introducción de las matemáticas en ella a partir de los autores del último tercio del siglo XIX, más conocidos como los representantes de la escuela neoclásica. Resumiendo: es todo una pura basura que no sirve absolutamente para nada y que se trata única y exclusivamente de puros juegos matemáticos diseñados para la propia diversión (o pérdida de tiempo, como se prefiera) de los que lo realizan, consistentes en la creación de modelos maravillosa y armónicamente trazados dentro de su propia y autosuficiente lógica interna..., PERO QUE NO TIENEN ABSOLUTAMENTE NADA QUE VER CON LA REALIDAD. En la primera parte de la película vemos al joven John Nash intentando desesperadamente buscar su "teoría" matemáticamente armoniosa a través de funciones algorítmicas supuestamente explicatorias o predictivas de las pautas en el comportamiento, no ya sólo de personas, sino hasta de animales (en una escena aparece detrás de unas palomas trazando fómulas o funciones de su comportamiento). Evidentemente en la película aparece todo esto de manera exagerada, pero no deja de tener un cierto trasunto en la realidad (y hasta, con tantos números y fórmulas, me atrevería a decir que incluso el tema de la locura también tiene su trasunto en la realidad en algunos matemáticos).
Desde la fundación de la Escuela neoclásica (alrededor del año 1870) se ha venido trayendo (y ampliando) hasta hoy todo ese entramado de fórmulas explicatorias del comportamiento de las personas en la producción y el consumo, así como en la eterna búsqueda del equilibrio (santo grial que guía siempre todos los pasos de los que se han dedicado en cuerpo y alma a todo esto) en todos las materias relacionadas con la economía: equilibrio del trabajo, equilibrio del precio (las famosas curvas de oferta y demanda), equilibrio de los factores de producción, etc...
Por desgracia, esto es lo que se sigue enseñando hoy en día en Economía en prácticamente la mayoría de las Universidades (un servidor de ustedes lo ha sufrido también), por no decir en todas. Sobre la falacia de la Microeconomía ya puse en su día un ensayo de Frances Hutchinson (actual Presidente de la Secretaría del Crédito Social). Pero en la actualidad ha habido otro economista que ha hecho una crítica extensa y completa sobre esa falacia: el francés Bernard Guerrien. La explicación de su crítica es muy sencilla, pues tiene carácter esencialmente divulgativo, así como la utilización de terminología matemática es muy escasa, por no decir inexistente.
Creo que el contenido de sus escritos podrán seguirse fácilmente.
Marcadores