Si es que el problema no es mezquita si, mezquita no. El verdadero problema estriba en que los cristianos nos hemos olvidado de nuestra verdadera identidad y de nuestro pasado..., perdón. Nos han querido hacer ovlidar, estaría mejor expresado.
De esta manera, si recordásemos de donde venimos y quienes fueron nuestros mayores, no habría problemas a la hora de permitir que un musulmán estuviese en territorio cristiano. Al moro que se pase, a la mínima de cambio se le expulsa y tan frescos. O se le dice que mezquita por misioneros católicos en su país, de lo contrario..., con patera y viento favorable para su p... casa.
Eso es lo que debería pasar. Pero ni está la iglesia por enviar mártires en grandes cantidades a predicar en el desierto, ya que si lo hiciera se quedaba sin sacerdotes o religiosos en muy poco tiempo, y tampoco hay cataplines para llamar a las cosas por su nombre y decir en los medios y en la calle que esto es una invasión en toda regla y que se debe parar, por las buenas..., o a las malas.
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