Cuando yo era niño recuerdo que mi padre tenía un disco de canciones tradicionales vascas, en lengua vasca (sólo que entonces se decía vascuence, palabra hoy olvidada). Recuerdo también los anuncios que se publicaban en las revistas de los populares cursos por correspondencia de CCC, y entre los de idiomas había de vascuence, y los hubo de vascuence antes incluso que de catalán. De niño también viví un tiempo en Barcelona y recuerdo que oía hablar en catalán por la calle como lo más natural del mundo, incluso a grito pelado, como buenos españoles. En el casco antiguo de Barcelona unas calles tenían el nombre en castellano y otras en catalán, y lo mismo sucedía con los nombres de pueblos y ciudades: muchos estaban en catalán, pero otros no, dependiendo de lo que fuera más usual, sin la imposición obligatoria del nombre catalán (o vasco, o gallego) en todos los casos. Esto se puede comprobar fácilmente consultando cualquier periódico o mapa de la época, y además abundaban los libros publicados en catalán y había hasta concursos literarios en lengua catalana (supongo que también en vasco, no lo sé; pero la Academia de la Lengua Vasca es de 1950). Otra cosa era que los organismos oficiales, ayuntamientos, diputaciones, etc. utilizaran el castellano, pero yo creo que lo que se buscaba era facilitar las cosas empleando el idioma común, el que todos entendían (salvo quizás alguna ancianita de aldea). Y desde luego en el colegio en primaria se aprendía que en España había otras lenguas y aunque no se enseñaran doy fe de que los libros de texto no hablaban mal de ellas. No digo que no pueda haber habido alguna disposición transitoria en un momento dado. Pero ya sabemos cómo se aprovechan muchas veces esas cosas para generar un victimismo que ayude a obtener ventajas políticas. Se exagera mucho.