Búsqueda avanzada de temas en el foro

Resultados 1 al 20 de 143

Tema: Carta a los Españoles Americanos

Vista híbrida

  1. #1
    Avatar de Ordóñez
    Ordóñez está desconectado Puerto y Puerta D Yndias
    Fecha de ingreso
    14 mar, 05
    Ubicación
    España
    Edad
    43
    Mensajes
    10,255
    Post Thanks / Like

    Respuesta: Carta a los Españoles Americanos

    http://aspa.mforos.com/670103/591034...tas-del-chile/




    Autor: Libro sobre Tomás Bobes
    Autor: Casariego, J.. E.
    Título: Reivindicación del mariscal asturiano Bobes / J.E. Casariego.
    Editor: Oviedo : Instituto de Estudios Asturianos, 1982.
    Descripción física: 115 p. ; 24 cm
    Serie:
    Materias: Bobes y de la Iglesia, José Tomás

    Fecha: 22/01/2007 16:47.


    Autor: Mas sobre Bobes
    CORONEL BOBES:

    LA EPOPEYA DE UN INFANTE DE MARINA



    Por José A. Fernández-Acero

    Como casi todos aquéllos que van contra corriente de la propaganda, arte fino y exquisito donde los haya, nuestro coronel José Tomás Bobes, Comandante General que fue de la División de Barlovento (1) allá por el año 1814, cayó en el olvido histórico, olvido injusto en la mayoría de los casos, como no había de serlo en éste.

    No es mi intención rescatar de aquel olvido ideas que puedan cobrar actualidad dada la época de conmemoraciones que corre, sino recordar momentos gloriosos por medio de los cuales podamos obtener medida de la dimensión del ser humano, medida que desborda cualquier patrón cuando alguien es sometido a situaciones extremas de acuerdo con sus conceptos y dignidad y que da lugar a hechos de lo más alto y de lo más bajo en la escala de valores del comportamiento humano. No queremos juzgar, solamente exponer unos actos que sobrepasan los límites de lo "normal" y que, en mi opinión, deben ser rememorados para que, cualquier interesado en estos temas históricos, pueda obtener el contrapunto de aquel otro sector de acontecimientos que históricamente, se deslizó a favor de la corriente de la propaganda, ocultando en muchos casos alguna parte de lo sucedido y, por ende, desvirtuando los hechos.

    Nace en Oviedo y es bautizado en la parroquia de San Isidoro el Real, donde es inscrito y su partida de nacimiento figura en el folio 26 del año 1872; dice literalmente: ""En esta parroquia a 18 de septiembre de 1872 se bautizó un niño, nacido dicho día, con el nombre de José Tomás Millán, hijo legítimo de Manuel de Bobes, natural de Oviedo, y de Manuela de la Iglesia; firma Dn. José Agustín de Lago"".

    Huérfano de padre a los cinco años y dependiendo de su humilde madre, la cual dotada de excelentes cualidades y laboriosidad, obtiene fuerzas de la adversidad para sacar a su hijo adelante.

    Dn. José Ambrosio Llamozas, Tesorero de la Santa Iglesia Metropolitana, Comendador de la Orden Americana de Isabel la Católica, como Vicario y Capellán del Ejército de Su Majestad de Barlovento, certifica en forma debida que Dn. José Tomás Bobes, coronel de los Reales Ejércitos y Comandante General de la División de Barlovento falleció en acción en las inmediaciones de Urica, Venezuela, a primeros de diciembre de 1814, cuyo cadáver condujo el citado capellán desde el campo de batalla y se le dio sepultura en presencia de Andrés Tomé, Juan Esteban Blázquez y José Sánchez Correa en el primer tramo de la iglesia parroquial de Urica. Firmado por el capellán, en Caracas a 4-12-1816.

    Sólo 32 años de corta pero intensa vida que comienza realmente cuando la abnegada madre se traslada a Gijón con toda la familia ante las mejores posibilidades de conseguir un empleo. Allí, en Gijón, se desarrolla su niñez con grandes estrecheces, pero sin problemas serios. Las correrías del niño Bobes por el puerto y la playa de San Lorenzo, de esta ciudad marinera, le marcan y templan el espíritu del joven que da un paso definitivo al finalizar sus estudios básicos e incorporarse a los de piloto náutico mercante, según nos informa Dn. Diego Cayón, profesor del Real Instituto Asturiano de Náutica en Gijón, al manifestar ""que conoció a Bobes durante sus estudios acabándolos con las mejores notas, a satisfacción de todos sus profesores por su aplicación y talento ..."".

    Por consejo de sus profesores, se desplaza a Ferrol para optar al examen de pilotos de la real Armada, donde, tras superar brillantemente las pruebas, el Arsenal le concede el empleo de Piloto de segunda clase con grado de Oficial, categoría intermedia entre los Oficiales propiamente dichos y la Marinería, embarcando en un bajel-correo de Su Majestad que hacía la carrera de Acapulco.

    No conseguimos más noticias pensando lo peor, sobre todo después de los combates de cabo San Vicente y Trafalgar, pero gracias a un documento del arcipreste de la diócesis de Oviedo, Dn. Benito Martínez Sornomonte, en el que éste afirma haber sido capellán en los correos de S.M., en los que conoció a Bobes, añadiendo que se licenció en La Coruña del Servicio Real con el título de Piloto primero, tomando a continuación el mando de un mercante, el "Ligero", perteneciente a la casa armadora Pla y Portal, y dedicado al comercio con Tierra Firme, Puerto Rico, Cuba, Curaçao y Trinidad, en cuyo mercante llevó como segundo al tortosino Dn. Vicente Calderó, quien sucedió a Bobes en el mando del "Ligero" después de dos años de navegación, cuando éste desembarcó en La Guaira dejando la navegación y estableciéndose en la localidad de Calabozo, también en Venezuela, donde abrió un almacén y empezó a comerciar con los nativos del Llano, de quienes era bien conocido con el sobrenombre de Taita, que expresa la idea de jefe, señor o padre. Toda esta información la obtiene el mencionado arcipreste por medio de Dn. Vicente Calderó, ya que el "ligero" rinde viaje semestral en Gijón.

    Hasta aquí nada hace pensar en el héroe, sólo en un arrojado e intrépido marino, pero aún sin el divino toque del heroísmo.

    Sin embargo, los hilos de la historia y del destino se cruzan y entrecruzan formando un tejido inconcebible. Debemos volver a Dn. Vicente Calderó, de Tortosa como dijimos, quien después de ganar una pequeña fortuna en los viajes a América, se convierte en propietario de un falucho de cabotaje y casa en Tortosa con María Griñó, viuda y madre nada menos que de Dn. Ramón Cabrera, primer conde de Morella y tres veces laureado de San Fernando, el cual, en aquella época, era un exseminarista a quien el obispo aconsejó no ordenarse dado lo violento de su carácter.

    No existían fricciones entre ambos, Calderó fue realmente un segundo padre para Cabrera, con quien salía todas las noches para frecuentar la tertulia del Capitán del puerto, viejo lobo de mar. Más que probablemente, Dn. Vicente Calderó pormenorizara a su hijastro todos los detalles aventureros del "León de los Llanos", ya finalizados a la sazón, sin que podamos conocer el grado de influencia que posiblemente tuvieran sobre el "Tigre del Maestrazgo", pero existe un evidente paralelismo en sus vidas.

    La astucia y habilidad en la táctica, la afición al riesgo personal, la organización de sus respectivas tropas manteniendo siempre grupos de relevo, la altísima disciplina y, por qué no decirlo, aquella crueldad fraguada y tomada de la no menor de sus enemigos.

    El arranque inesperado y furibundo de la hazaña militar igualmente; en Cabrera, el bárbaro fusilamiento de su anciana madre; en Bobes, el coraje causado por el hostigamiento físico y psíquico, la ruina y consiguiente pérdida de tantos años de trabajo y privaciones sin número. En ambos la guerra a muerte declarada por Espoz y Mina y Bolívar, respectivamente.

    La causa y bandera de Bobes, como buen asturiano, fue la integridad de la Patria. A partir de aquí cesa el paralelismo, ya que Cabrera rectificó en el término de su vida, mientras Bobes vivió como español y murió defendiendo a España.

    En plena revuelta independentista venezolana, una milicia mandada por un tal Escalona entra en el pueblo de Calabozo reclutando a Bobes por la fuerza y aherrojándolo. Ante el aspecto cambiante que tomaban los acontecimientos y, sobre todo, ante el horror de los actos que cometía la milicia de Escalona, durante un enfrentamiento con las tropas Realistas, Bobes es liberado, confiriéndosele en el acto el grado de capitán y el encargo de reclutar un escuadrón de leales al Rey. A partir de este momento es cuando surge el genio militar que nuestro protagonista llevaba oculto; en una semana un escuadrón de 800 lanceros vuelve sobre el enclave de Calabozo, que al igual que casi todo el resto del territorio bajo el mando del Realista Monteverde y casi sin lucha, se pronuncia por España.

    Bobes es nombrado comandante de Calabozo; era el año 1813. Después de un tiempo cumpliendo esta misión y, según parece, a petición del vecindario de Calabozo (!) se consigue que el entonces capitán General, Cagigal, le destine al ejército de Barlovento a las órdenes del mismo Capitán General. Nada se conoce de la estancia de Bobes en este destino, salvo que duró tres meses en el mismo y que, por una serie de problemas y tras varios desastres militares, el ejército de Cagigal se deshace, teniendo que encerrarse sus restos en Puerto Cabello, donde quedan sitiados. Bobes, mediante una magistral marcha, logra burlar el cerco y despista a sus perseguidores, desapareciendo en los Llanos; Venezuela se somete a Bolívar victorioso.

    En los Llanos, en el lugar de Guarico, Bobes se dedica a reconstruir el ejército de Barlovento, con el que, utilizando una técnica logística y táctica no aprendida, innata, ha de batir en toda la línea al Libertador Bolívar.

    En el año 1814 le toca conocer la gloria a Bobes; los jefes del ejército Real no le entorpecen en la tarea autoimpuesta: Cagigal, con una pequeña parte del ejército continúa sitiado en Puerto Cabello; Ceballos sostiene como puede el enclave de Coro; Antoñanza muerto en acción; Salomón defiende con los restos de su ejército, a base de continuas cargas a la bayoneta, las fortificaciones de Puerto Cabello; Barreiros muere fusilado por el ejército del Libertador.

    A su llegada a los Llanos, Bobes hace una llamada en nombre de España y a su alrededor se congrega una multitud, reorganizando "su" ejército de Barlovento con el beneplácito de España. Su primera muestra de ingenio militar es no conducir a sus hombres a liberar a Cagigal en Puerto cabello, maniobra esperada por los generales del Libertador, sino presentar batalla a los sucesivos ejércitos que le va enviando Bolívar, derrotándolos uno tras otro y exterminándolos mediante persecución implacable.

    En este momento y quizás atraídos por las sucesivas victorias, Bobes cuenta con 20.000 hombres, entre columna regular y partidas guerrilleras. Imaginemos los problemas logísticos y tácticos y podremos maravillarnos al ser resueltos correctamente uno y otros. Su comunicación con sus mandos en la Península es asimismo directa, a través de Capitanías de Cuba y Puerto Rico. Por parte de Cagigal y del arzobispo llegan al gobierno de la Península quejas contra Bobes, en las que se le confiere el apelativo de "Atila" o "Azote de Venezuela", pero el Ministerio Universal de Indias sólo puede poner al otro lado de la balanza de estas acusaciones el hecho real de la recuperación de una Venezuela que ya se había perdido.

    El plan de Bobes se va cumpliendo con una exactitud milimétrica, debido a su minuciosidad: Caracas se entrega después de la batalla de Puerta, caen Valencia y Barcelona, se levanta el sitio de Puerto Cabello, abandonando los sitiadores un gran botín. En la Cabrera, Pao y Cumaná no quedará nadie después de entrar Bobes; sólo falta Maturín y allí se dirigen los flecos restantes de lo que fue hace bien poco el ejército de Bolívar y allí se presenta Bobes para aniquilarlos.

    Para ser conscientes de la organización del ejército de nuestro protagonista podríamos ofrecer unos datos referentes a abril de 1814: 4.000 hombres componen la guarnición de Valencia; 1.000 apoyan a los anteriores de Maracay; 2.000 protegen Barcelona; 3.000 se distribuyen en forma de anillo en los alrededores de Valencia; 1.000 estacionados en Barquisimeto; 8.000 componen la reserva de San Fernando de Apure; 2.000 la de Barinas y además su columna personal ... había comenzado con 800 hombres.

    Entre los datos existentes en los archivos, permítasenos extraer una pequeña parte, solamente de aquellos que fueron firmados por el ministro Bobes y que reflejan una visión limitada de la campaña: Dirigida al Excmo. Sr. Ministro Universal de Indias, ""... del 14 al 20 de este mes he tomado al enemigo en diversos combates 4.000 fusiles, 200.000 cartuchos, 30 cañones de diversos calibres, 3 lanchas cañoneras, 5 coroneles y 150 oficiales, todos los cuales han sido pasados por las armas. Nuestros, 4.000 muertos y 500 heridos; del enemigo 6.700 muertos ..."".

    Como puede apreciarse y desprenderse de los datos anteriores, aparece claro el hecho de lo cruento de una guerra que más que de independencia consideramos Civil. La provincia de Caracas, según datos aparecidos en La Gaceta, contaba en el año 1809 con 421.000 habitantes; de acuerdo con los padrones eclesiásticos, en los terremotos perecieron 13.000 y en la guerra 228.000. Podríamos, para hacernos una idea más clara, comparar estas cifras con las de nuestra Guerra Civil y llegaríamos a comprender la magnitud que alcanzó la guerra de Venezuela.

    Repuesto Cagigal por Bobes, al mando de la Capitanía General, aquél otorga la estructura de Tropa Regular a las fuerzas que componen el ejército de Barlovento. El Ministro Universal de Indias, en nombre del Rey, eleva a Bobes al empleo de coronel. Bobes da su última batalla victoriosa para las Tropas Reales, pero como no podía ser menos, resulta herido de muerte en Urica.

    Su nombramiento a coronel, que llegaba en una expedición desde la Península, no pudo alcanzarle con vida; los honores llegaban tarde pero ya había conseguido la gloria.


    Publicado en:http://sapiens.ya.com/terciosnet/2epocaBobes.htm

  2. #2
    Avatar de Ordóñez
    Ordóñez está desconectado Puerto y Puerta D Yndias
    Fecha de ingreso
    14 mar, 05
    Ubicación
    España
    Edad
    43
    Mensajes
    10,255
    Post Thanks / Like

    Respuesta: Carta a los Españoles Americanos

    A JOSÉ TOMÁS BOVES




    Las banderas del rey,
    Ondearon por los campos,
    Un criollo temible,
    El León de los Llanos,


    Enraizó en nuestra América,
    El hijo de Asturias,
    En Venezuela demostraría,
    Su española furia,


    Español Americano,
    Español de Ultramar,
    Con su camarada Agualongo,
    Presto para pelear,


    Cabalgó el llanero,
    Con fieras cohortes,
    Uniendo razas,
    En el horizonte,


    ¡ Los godos, los godos !
    Terror del bolivariano,
    José Tomás Boves,
    Guerrero legendario,


    Adalid Realista,
    No renunció a la libertad,
    Quiso a la patria,
    Ante la dificultad,


    En reales banderas hubo malos,
    Pero peor fue la separación,
    Boves jugó sus bazas,
    Y al final perdió,


    Descansa, Boves, descansa,
    Que bien y mal hiciste,
    Si a otros le hacen estatuas,
    Tú también te la mereciste.





    A AGUSTÍN DE AGUALONGO





    Caudillo Indio,
    De la Nueva Granada,
    Coronel de la Corona,
    Americano de España,


    Héroe Realista,
    De aguerrida lealtad,
    Legendarias correrías,
    Que harían temblar,


    Gerifalte de Pasto,
    Por el Rey y la Religión,
    Contra los republicanos,
    Ofreció su rebelión,


    Guerra a Bolívar,
    Hasta los lindes quiteños,
    Recio como su estirpe,
    Henchido por su suelo,


    Contra poderosos enemigos,
    En tiempos de tormenta,
    Contra el proyecto de Miranda,
    Plantando cara a Mosquera,


    Fiel camarada de Boves,
    Fue el altivo monárquico,
    Precediendo a Huachaca,
    Canto de cisne sudamericano,


    Allá en Barbacoas,
    La derrota encontró,
    Allá en Popayán,
    El fusil lo mató,


    Murió a cara descubierta,
    El Brigadier de Honor,
    Confirmando sus convicciones,
    Ante el indiano sol,


    De la América Española,
    No quiso la separación,
    Por ello alzóse con su gente,
    Por ello su destino inmoló


    Agustín de Agualongo,
    Trágica muerte tuvo,
    ¡ Que no caiga en el olvido,
    El Adalid Pastuso !








Información de tema

Usuarios viendo este tema

Actualmente hay 1 usuarios viendo este tema. (0 miembros y 1 visitantes)

Temas similares

  1. Santísima Trinidad, orgullo de la Armada española
    Por Hyeronimus en el foro Historia y Antropología
    Respuestas: 18
    Último mensaje: 21/10/2016, 22:31
  2. Respuestas: 8
    Último mensaje: 21/12/2008, 23:24
  3. Respuestas: 0
    Último mensaje: 20/11/2006, 12:15
  4. España Mozárabe
    Por Ordóñez en el foro Historiografía y Bibliografía
    Respuestas: 0
    Último mensaje: 13/10/2005, 19:12
  5. La Hélade en la Piel de Toro
    Por Ordóñez en el foro Prehistoria y Protohistoria
    Respuestas: 0
    Último mensaje: 16/09/2005, 17:16

Permisos de publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •