Respuesta: España: Auge y caida de un Imperio
Como noticia de última hora, en este fin de semana al parecer se ha producido la venta de los almacenes Harrods de Londres. El empresario egipcio AL-FAYED, harto de Gran Bretaña que le ha negado siempre la nacionalidad, ha decidido vender la empresa, "seña de identidad inglesa", a la familia real de QATAR, por la módica cantidad de 1.741 millones de euros (unos 1.500 millones de libras) y se espera que se haga público dentro de pocas horas.
Por otro lado, y aunque soy escasamente aficionado al fútbol, mañana juegan una final el "Fulham", equipo inglés, contra el "Atlético de Madrid". El primero es propiedad del egipcio AL-FAYED, el segundo es genuina y netamente español... ¡Aupa Atleti!
En muestras así se ven los síntomas de descomposición de un país. En efecto, nosotros tenemos problemas, pero ¿y los demás? Es muy común encontrar estudios, más bien ensayos, acerca de porqué desaparecen los imperios: ¿cómo desapareció el Imperio Romano?, o ¿qué pasó con el Imperio de los Mayas? Incluso podríamos extendernos a otros muchos ejemplos. Las causas de las decadencias parecen ser múltiples, pues cada imperio constituido es una experiencia única, pero las razones de sus caídas puede que sean mucho más comunes de lo que se piensa. En cualquier caso, y no es casualidad, la decadencia del Imperio Español empezó por la decadencia de la fe en si mismo y de su misión evangelizadora.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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