Como noticia de última hora, en este fin de semana al parecer se ha producido la venta de los almacenes Harrods de Londres. El empresario egipcio AL-FAYED, harto de Gran Bretaña que le ha negado siempre la nacionalidad, ha decidido vender la empresa, "seña de identidad inglesa", a la familia real de QATAR, por la módica cantidad de 1.741 millones de euros (unos 1.500 millones de libras) y se espera que se haga público dentro de pocas horas.

Por otro lado, y aunque soy escasamente aficionado al fútbol, mañana juegan una final el "Fulham", equipo inglés, contra el "Atlético de Madrid". El primero es propiedad del egipcio AL-FAYED, el segundo es genuina y netamente español... ¡Aupa Atleti!

En muestras así se ven los síntomas de descomposición de un país. En efecto, nosotros tenemos problemas, pero ¿y los demás? Es muy común encontrar estudios, más bien ensayos, acerca de porqué desaparecen los imperios: ¿cómo desapareció el Imperio Romano?, o ¿qué pasó con el Imperio de los Mayas? Incluso podríamos extendernos a otros muchos ejemplos. Las causas de las decadencias parecen ser múltiples, pues cada imperio constituido es una experiencia única, pero las razones de sus caídas puede que sean mucho más comunes de lo que se piensa. En cualquier caso, y no es casualidad, la decadencia del Imperio Español empezó por la decadencia de la fe en si mismo y de su misión evangelizadora.