Los fusilamientos de 1942
(extraído de: "Falangistas en la Oposición"- pag.33. - Gustavo Morales)
Finalizada la Guerra Civil, en plena Segunda Guerra Mundial, en distintos puntos de España se sucedieron diversos incidentes con falangistas rebeldes que les llevaron frente a un pelotón de fusilamiento de los nacionales, sus camaradas de armas.
a) Durruti
Hay dos casos llamativos por el apellido. Marciano y Pedro Durruti, hermanos de Buenaventura, el líder anarquista asesinado el 20 de noviembre de 1936, eran falangistas. Pedro había sido miembro del grupo anarquista leonés Paz y Amor en septiembre de 1932. Cayó en las sacas republicanas de Madrid. El caso más interesante es el de Marciano, quien ingresó en Falange en febrero de 1936, avalado por José Antonio Primo de Rivera, y el 1 de abril le entregaron el carnet número 1501 de FE de las JONS. Su hermana Rosa Durruti le bordó el yugo y las flechas. Marciano realizó gestiones para un encuentro nonato entre Buenaventura Durruti, líder de la Federación Anarquista Ibérica, y Primo de Rivera. Sí hubo reunión con Ángel Pestaña el 3 de mayo de 1935. Asistieron José Antonio y Diego Abad de Santillán. El encuentro lo facilitó la amistad con Marciano Durruti. Marciano había coincidido con José Antonio en la cárcel Modelo de Madrid. Pero mientras el líder falangista era trasladado a Alicante, Marciano Durruti fue liberado gracias a gestiones de su madre ante la CNT-FAI. En cuanto pudo, Marciano se pasó a zona nacional y volvió a León donde era conocido por sus andanzas anteriores, de carácter anarcosindicalista.
Marciano tuvo aún peor suerte con las derechas. En 1937 fue detenido por los nacionales y encerrado en el penal leonés de San Marcos. El grafista Siro coincidió con él en la prisión: «Me metieron en la cárcel con Durruti. A él lo fusilaron. Me dijeron: a usted le toca mañana. Les propuse que mejor montábamos un periódico. Me sacaron de la cárcel y creamos Proa».12 Según el sumario del consejo de guerra celebrado contra él entre el 21 y el 22 de agosto de 1937, Marciano Durruti iba proclamando con descaro, en público, ideas corrosivas como... la subordinación del Ejército a la Falange (Garcival 2007). Fue el sumario 405/37. Le acusaban de infiltrado y de afirmar en público: «Que había que trabajar y llevar a Falange el mayor número de personas, importando poco que fueran socialistas o comunistas, puesto que el objeto era crear un partido fuerte para en su día hacerse dueños del poder y que todos los mandos fueran falangistas, ya que el Ejército, en el que había demasiadas estrellas, quería mangonear, siendo así que el saludo debía hacerlo el Ejército a Falange […]. Añadió, para mejor convencer a sus oyentes, que contaban con los Guardias de Asalto y estaba preparado en Valladolid el personal designado para ocupar los cargos y que era necesario realizar estos planes
antes de terminar la guerra». El fallo acusa a Marciano Durruti «de un delito de adhesión a la rebelión con circunstancias agravantes». Marciano Durruti, con 26 años de edad, fue fusilado por un pelotón en El Ferral de Bernesga, León, a las seis de la tarde del 22 de agosto de 1937.
Narciso Perales se refiere al fusilamiento: «como tú soñé toda mi vida con la revolución. Pero es obvio que no con la de Buenaventura Durruti, sino con la de José Antonio, con la que también soñaron Pedro Durruti, falangista antiguo, fusilado en Barcelona [sic], al comenzar la guerra, y Marcelo [sic] Durruti, fusilado en León por los enemigos de la Falange, poco después de su incorporación a ella» (de Guzmán 1977).
Pedro Durruti murió el día 22 de agosto en un asalto de milicianos republicanos a la Cárcel Modelo de Madrid con Julio Ruiz de Alda y cientos más.
b) Pérez de Cabo
Autor del primer libro falangista (prologado por JAPR)
El falangista J. Pérez de Cabo, autor del libro "Arriba España", prologado por José Antonio Primo de Rivera en agosto de 193513, fue fusilado por un pelotón del Ejército en Valencia, en 1942. Pérez de Cabo fue el primero en escribir un libro sobre Falange que prologó José Antonio Primo de Rivera: «le agradecemos de por vida que se haya acercado a nosotros trayendo, como los niños un pan, un libro bajo el brazo»14.
Pérez de Cabo era un teórico en ciernes del nacionalsindicalismo. Francisco Blanco da cuenta de los proyectos que presenta ante el secretario general de Falange Española para implantar el partido en Méjico15.
Pérez de Cabo trabajaba en «Auxilio Social» de Valencia cuando le acusaron de apoderarse de fondos. Dicen que vendió en el mercado negro unas partidas de trigo para obtener financiación para la Falange clandestina, a la que pertenecía, en 1942. Fue el general Varela, deseoso de acabar con la «insolencia falangista» quien descubrió la acción de Pérez de Cabo y forzó su juicio y su condena a muerte. «Debe tratarse de uno de los pocos casos en que una infracción administrativa se saldaba con la pena capital»16.
En la pugna entre militares y falangistas, éstos pagaban con la muerte. En la misma página de un periódico que anuncia la ejecución de Pérez de Cabo, se publica la concesión de una medalla al valor por su heroísmo en la guerra. En 1942 Narciso Perales y Patricio González de Canales vuelven a ser detenidos. Otros falangistas lo pasarán peor...
(...continúa en el siguiente mensaje)
CITAS:
12 Entrevista a Siro de Verónica Viñas [www.diariodeleon.es/reportajes/noticia.jsp?CAT=345& TEXTO=4306775]
13 PRIMO DE RIVERA, JOSÉ ANTONIO: Obras Completas LA TRADICIÓN Y LA REVOLUCIÓN
14 PRIMO DE RIVERA, JOSÉ ANTONIO: Obras Completas pag. 648/649.
"P" Diccionario de la Falange - Plataforma 2003.
15 BLANCO, FRANCISCO: «La proyección de la Falange en México». El Rastro de la Historia nº 11.
[www.rumbos.net/rastroria/rastroria11/lindo_querido.htm].
16 BLANCO, FRANCISCO: «Hacia una historia del FES» El Rastro de la Historia nº 14.
[www.rumbos.net/rastroria/rastroria04/Historia_FES_III.htm].
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