Quiero recordaros a todos que el próximo 29 de Diciembre hay que celebrar la memoria gloriosa de Don Tomás. Se cumplirán 221 años del nacimiento de uno de los más grandes guerreros hispánicos de todos los tiempos, el bravo Zuma, nuestro egregio caudillo Don Tomás de Zumalacárregui y de Imaz, nacido en Ormáiztegui, el año de gracia de 1788. Que Dios tenga en su gloria.
Valga esta anécdota que cuenta D. Juan Antonio de Zaratiegui, para darnos una idea de la masa en que estaba hecho este gran vasco:
"Cuando eran más frecuentes los triunfos de Zumalacárregui, una de las personas de más influencia habia encargado a un íntimo amigo de éste le dijese que hallándose don Carlos dispuesto a elevarle a título de Castilla, sólo esperaba saber qué denominación prefería. Zumalacárregui, al oírle, contestó con ceño: "Después de entrar triunfantes en Cádiz lo pensaremos; por ahora no estamos seguros ni aun en el Pirineo, y un título cualquiera no sería hoy sino un paso hacia lo ridículo." Precisamente decía esto el día inmediato a la toma de Treviño; es decir, en el instante mismo en que fue más extensa la dominación de las armas carlistas en el norte de España".
"Llorad siempre, valientes navarros,
llorad siempre aquel héroe inmortal
llorad siempre aquel héroe invencible
que a la gloria os supo llevar.
Ya su nombre el clarín de la fama
ya pregona por toda la tierra
que no hay otro que muera en la guerra
con más gloria que Zuma murió."
Himno a Zumalacárregui, año 1835.
Nunca lo podremos llorar bastante. Maldita sea la bala del diablo que lo mató.
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