ALABANZAS DE ESPAÑA:
1
“Por las ondas del Atlántico, cerca de la isla Eritia, alimentadora de bueyes, habitan los piadosos etíopes, prole venerable de los macrobios (hombres de larga vida), que llegaron allí después de la muerte del poderoso Gerión. Más allá, debajo del Promontorio Sacro, que, según dicen, es la cabeza de Europa, se hallan las islas Hespérides, de donde viene el estaño, habitadas por los hijos de los nobles iberos.”
DIONISIO EL PERIEGETA: ‘Periégesis’ v. 558-564.
2
“...Tartessos era un emporio aún floreciente en aquel tiempo, de modo que, cuando regresaron (los samios) ... llevaron grandes ganancias... Los samios tomaron la décima de sus beneficios, seis talentos, e hicieron en bronce una especie de Krátera de Argos.”
HERODOTO (484-425 a. de C.)
3
“Se dice que en Iberia, al ser incendiadas las selvas por unos pastores y habiéndose caldeado la tierra con la leña, se vio claramente fluir la plata por el suelo; y poco tiempo después, habiendo sobrevenido unos terremotos y agrietado aquellos lugares, se reunió una gran cantidad de plata que proporcionó a los massaliotas ganancias nada despreciables.
Se cuenta que los primeros fenicios que navegaron hasta Tartessos volvieron trayendo plata o cambio de aceite y otras mercancías de poca monta que habían llevado consigo; de modo que no podían admitir más plata, viéndose obligados, al volver de aquellos parajes, a fundir en plata todas aquellas cosas de que se servían, incluso las anclas.”
PLATÓN (s. IV a. de C.) ‘Timeo’
4
“(Alaba) la riqueza y excelencia de metales (de España)... no sólo es rico este país, sino que tiene las riquezas debajo y, verdaderamente, parece que en este lugar no habita Hades sino Plutón.
(A causa del incendio de los Runeos)... fue arrasada toda la superficie de la tierra y por ella corrió gran cantidad de plata; mas, habiéndose fundido el mineral del que se extrae la plata, se formaron muchas corrientes de plata pura...
Esta tierra tiene gran cantidad de hermosa plata en sus minas y procuran muchas ganancias a los que las trabajan.
Después de mucho tiempo, cuando los iberos hubieron aprendido las excelencias de la plata, abrieron memorables minas; por esto, produciendo una plata bellísima y en gran cantidad, obtuvieron grandes ganancias. Esta es la manera de trabajar las minas entre los iberos. Son admirables las de cobre, oro y plata: los que trabajan en las minas de cobre obtienen de cobre puro la cuarta parte de la tierra excavada, y algunos de los que trabajan en minas de plata funden en tres días un talento cubeo; pues toda la ganga está llena de partículas brillantes reunidas. Por esto es de admirar la naturaleza de esta tierra y la laboriosidad de los hombres que la trabajan. Al principio, los indígenas que habían encontrado las minas continuaron explotándolas y reunieron grandes riquezas por la buena calidad y magnificencia de la tierra argentífera.
Llevan espadas de dos filos hechas de hierro excelente; tienen puñales de un palmo de longitud, que utilizan en los combates cuerpo a cuerpo. Es propio de ellos (de losceltiberos) el fabricar las armas que emplean en su defensa. Entierran láminas de hierro, dejando obrar al tiempo para que, consumida su parte débil, con las más duras fabricar espadas y demás instrumentos útiles en la guerra. De este modo, las armas cortan todo lo que se les opone... debido a la fuerte dureza del hierro.”
POSEIDONIO (135-51 a. de C.).
“... sus habitantes (los de Sagunto) cultivaban las regiones más fértiles en productos de toda especie, más excelente de toda España...”
III 17-3
“.. a causa de la buena temperatura del aire, los animales y los hombres son allí muy prolíficos, y los frutos de aquella región no se pudren nunca; porque allí las rosas y los girasoles blancos, los emparrados y las demás plantas parecidas a éstos no dejan de florecer más de tres meses; y la pesca, por su abundancia y calidad y belleza, es muy diferente de la que se encuentra en nuestro mar. Un medimno siciliano de cebada cuesta un dracma; uno de trigo, nueve óbolos alejandrinos; un metretas de vino, un dracma; un cabrito mediano y una liebre, un óbolo. El precio de los corderos es de tres o cuatro óbolos. Un cerdo cebado que pesa cien minas vale cinco dracmas, y una oveja, dos.
Un talento de higos cuesta tres óbolos; un ternero, cinco dracmas, y un buey de arar, diez. La carne de los animales salvajes apenas es estimada en nada, sino que la ceden como regalo.
Las minas de plata de Cartago Nova son muy grandes... y abrazan un área de 400 estadios, de tal suerte que en ella 40.000 obreros por aquel tiempo reportaban al pueblo romano 25.000 dracmas diarios.
Los celtíberos, en la preparación de las espadas sobresalen mucho de los restantes pueblos; en efecto, tienen una punta resistente y pueden cortar por los dos lados. Por lo cual, los romanos abandonaron las espadas de sus antepasados desde tiempos de Aníbal, cambiándolas por las de los españoles. Pero si pudieron imitar la forma, nunca consiguieron obtener la calidad del hierro y su excelente forja.”
(Frag. 179.)
“La espada de los iberos... no servía menos para herir haciéndola de punta que de filo... y la llamaban ibérica: tiene una punta de calidad superior y doble filo cortante a causa de ser la hoja fuerte y resistente.”
(III-144-3; IV-23-6)
5
“De los celtíberos se decía que eran irresistibles en los combates, tanto por su espíritu como por las armas de que iban provistos.”
POLIBIO (s. II a. de C.) : Historia, lib. III. XVI-7-7.
Marcadores