Es muy difícil hacer una selección, pero intentemos enumerar lo mejor de lo mejor, lo imprescindible:
-El canto gregoriano.
-Tomás Ruíz de Victoria.
-Todo el barroco, destacando:
Vivaldi: Todo
Albinoni: El adagio.
Bach: Oratorio de Navidad, las cantatas (destacando la coral Jesu bleibe meine Freude), Conciertos de Brandenburgo, El clave bien templado, La Pasión según San Mateo.
Haendel: El Mesías
Pachelbel: El Canon.
-Ya en el periodo clásico:
Boccherini: Los quintetos.
Haydn: Oratorios La creación y Las estaciones, los cuartetos de cuerda, las sonatas y conciertos para piano.
Mozart: Ave verum Corpus, Aleluia, Laudate Dominum, Concierto para flauta, arpa y orquesta, Concierto para flauta y orquesta nº1, Concierto para clarinete y orquesta, Quinteto para clarinete en la mayor, Trío Kegelstatt, las dos sinfonías concertantes, los conciertos para violín.
Hummel: Las sonatas para flauta.
Beethoven: Sinfonía nº 6 («Pastoral»). Una de las obras más bellas que se han compuesto jamás, y lo único verdaderamente rescatable de Beethoven. No pongo en duda su indiscutible genio, pero no me gusta su estilo grandilocuente y su espíritu marcadamente romántico.
-Y siguiendo en el siglo XIX y el XX:
Schubert: El Ave María (también el de Gounod).
Brahms: Las danzas húngaras.
Dvorak: Las danzas eslavas. La Sinfonía del Nuevo Mundo.
La música para guitarra de Giuliani, Sor, Aguado, Moreno Torroba, Tárrega (del que no puede faltar Recuerdos de la Alhambra).
Los valses de los Strauss, Waldteufel y Franz Lehar.
Albéniz: La suite Iberia y las suites españolas.
Joaquín Rodrigo: Concierto de Aranjuez, Fantasía para un gentilhombre.
Marcadores