OPERACIÓN CASTIÑEIRA
La documentación recabada ayer podría llevar a más detenciones de independentistas
El delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras, ha informado esta mañana de que los diez independentistas detenidos ayer en esta comunidad han sido trasladados a la Audiencia Nacional y ha asegurado que esta operación «no está cerrada y no se descartan nuevos arrestos» en función de la documentación obtenida en los registros practicados.
Manuel Ameijeiras ha explicado que existe «una base para entender que el juez de la Audiencia Nacional ha visto pertinente actuar contra estos grupos que tienen un marcado perfil antijurídico con connotaciones de asociación ilícita y con hechos probados de atentados contra el orden público, daños materiales, injurias y otros temas que se van a sustanciar con estos registros».
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Preguntado por si se ha actuado contra las personas o contra el grupo al que pertenecen, AMI, ha indicado que el Código Penal «actúa contra las personas y se ha hecho individualmente contra cada uno de los detenidos». En cuanto a si existe algún mecanismo para ilegalizar este colectivo, Ameijeiras ha recordado que es «una cuestión jurídica que no le compete», pues «trasciende jurídicamente a los hechos comentados», por lo que es un asunto que se tratará «a posteriori».
La Guardia Civil, bajo las órdenes del juez de instrucción de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, desplegó ayer un inédito operativo en las cuatro provincias gallegas que culminó con la detención de diez militantes de la Assambleia da Mocidade Independentista (AMI). Los activistas están acusados de un delito génerico y principal de asociación ilícita, además de enaltecimiento del terrorismo, injurias, calumnias, daños y alteración del orden público.
La denominada operación Castiñeira culmina una investigación desarrollada por la sección de Información de la Guardia Civil y comenzó a primeras horas de la mañana en Santiago, ciudad en la que fueron detenidos Adrián Mosquera Pazos, Pablo Martiarena Pérez, María Osorio López, María Álvarez Rey y Antom García Matos.
Ourense fue la segunda ciudad donde se practicaron más detenciones. Allí pasaron a disposición judicial Miguel García Nogales, Alexandre Fernández Ramos y María Bagaría Fra. El despliegue policial se cerró, en lo que respecta a arrestos, con la detención de Juan Bagaría Fra, en Lugo, y de José Francisco Viana García, en Vigo. La mayoría de las detenciones se produjeron en los domicilios de los independentistas o en la calle, nada más salir por las puertas de sus casas. Los militantes, que fueron trasladados a los cuarteles de la Guardia Civil en estas ciudades, tienen edades que oscilan entre los 20 y los 30 años. A excepción de Antom García Matos, que fue condenado en su momento por tenencia de explosivos y pertenencia al grupo terrorista Exército Guerrilheiro do Povo Galego Ceive. Los detenidos serán trasladados a la Dirección General de la Guardia Civil en Madrid, donde se les tomará declaración.
Registros
La Guardia Civil tienen autorización de la Audiencia Nacional para la intervención de teléfonos móviles de miembros de la organización, así como de los correos electrónicos. También tienen orden de registro de los domicilios de los detenidos y de locales de AMI. Ayer ya se practicaron 13 inspecciones: efectivos encapuchados del instituto armado entraron en locales de la organización independentista en Santiago -en la rúa Santa Clara- y en otros de Vigo y Ourense, en donde se incautaron de diverso material que se guardaba en esas sedes, principalmente propaganda e informes internos, informa la delegación de La Voz en Santiago. No se descartan más detenciones a raíz de la información que se ha recogido en distintos soportes.
La principal acusación contra los activistas parte de su pertenencia a una asociación ilícita. Pero también por sus prácticas de enaltecimiento del terrorismo en distintas muestras de apoyo a los dos presos por su supuesta participación en la colocación de una bomba en una sucursal de Caixa Galicia en Santiago, con motivo del Día da Patria Galega. También por sus relaciones con grupos ilegalizados vascos como SEGI o Jarrai.
Los detenidos en la operación Castiñeira están presuntamente implicados en la quema de banderas, agresiones a agentes de la autoridad, incendios en cajeros y mobiliario urbano, injurias a la Monarquía y amenazas a distintas personas.
La web Ami-galiza.org fue intervenida por las autoridades
Las webs Primeira Linha y Nós-Unidade Popular siguieron ayer en directo las detenciones de los independentistas e incluso publicaron fotografías de los registros policiales. En un comunicado calificaron los arrestos como privación de la libertad por motivos políticos y mostraron su solidaridad con los detenidos. También pidieron respeto para sus derechos civiles.
Peor suerte corrió la web Ami-galiza.org. La página principal de la Assembleia da Mocidade Independentista aparecía completamente en blanco con un breve mensaje escrito en Times Roman, la letra por defecto de Internet: «Intervenido Guardia Civil». Al parecer, esa web fue clausurada el domingo, según refleja el buscador Google.
En algunos foros de Internet, los simpatizantes debatieron sobre las detenciones de los «compatriotas». En los textos se reflejan críticas a las leyes antiterroristas, a partidos nacionalistas o incluso discusiones con alguno de los intervinientes.
Cambio de estrategia contra el semillero radical gallego
Crónica | Madrid toma el relevo
Los reparos de jueces gallegos para intervenir teléfonos y correos del grupo Briga propician que las pesquisas de la Guardia Civil vayan directamente a la Audiencia Nacional
?a irrupción de los jueces de la Audiencia Nacional en el semillero de las organizaciones independentistas gallegas tiene un claro precedente en una investigación similar de la Guardia Civil sobre la organización juvenil independentista Briga (lucha). Esta operación también dio lugar a seis detenciones en junio de este año, relacionadas con las protestas contra el desfile del Día de las Fuerzas Armadas celebrado en A Coruña el pasado 29 de mayo.
Los agentes de la sección de Información llevaban ya tiempo siguiendo a los militantes de este grupo, en lo que denominan genéricamente acciones «preventivas». Cuando los seguimientos dieron sus primeros frutos, la Guardia Civil solicitó al Juzgado de Instrucción número 2 de A Coruña la intervención de los teléfonos y correos electrónicos de varios militantes de esta organización «con carácter de excepcionalidad, ante la imposibilidad de obtener por otros medios,conocimiento de sus conversaciones, o de los acuerdos alcanzados en sus reuniones y entrevistas personales», se aseguraba en el escrito.
La jueza encargada del caso rechazó esta solicitud, apelando al principio de proporcionalidad y a que la intervención afectaba a los derechos fundamentales.
Esta prevención de algunos jueces gallegos ha provocado, indirectamente, que las diligencias de investigación terminen confluyendo en la Audiencia Nacional, con competencia en delitos de terrorismo -que no es el caso-, pero también con una amplia experiencia en la instrucción de causas contra los movimientos apologistas de grupos terroristas o especializados en técnicas de agitación callejera.
Briga, según las diligencias de la Guardia Civil, entraba en esta clasificación, como parece que también AMI, al menos en lo que respecta a los delitos que se le imputan. Briga se ha limitado por el momento a ocupaciones de edificios y sedes de instituciones, acciones de protestacontra el Ejército, sabotaje de una farmacia por negarse a vender contraceptivos... etc. El instituto armado asegura que mantuvo contactos con las distintas secuelas independentistas vascas (Jarrai, Haika y SEGI).
Movimiento
Según la Guardia Civil, ambas organizaciones juveniles están encuadradas en el Movimento de Liberación Nacionalista Galego (MLNG), una réplica de la plataforma vasca del mismo nombre, con organizaciones especializadas en distintos campos, como el ecologismo, el feminismo o la reivindicación lingüística.
Los «hijos» más jóvenes, los más pasionales y los menos bregados del independentismo
LOS ORÍGENES Y EL ESCENARIO
La Assambleia da Mocidade Independentista (AMI) sólo es una más de las organizaciones nacidas durante el enrevesado proceso de escisiones y reagrupamientos protagonizados en distintos momentos por militantes nacionalistas que, en su mayoría, procedían de la Unión do Povo Galego (UPG), que es el único partido marxista de adscripción galleguista que ha mantenido e incluso ampliado su crédito social y político durante el último medio siglo.
La UPG sufrió tres escisiones de cierta importancia -aunque hubo más, pero todas de alcance inapreciable-, que dieron lugar a otras tantas familias del independentismo gallego.
En ese escenario -que aquí se presenta resumido para facilitar su comprensión-, la AMI es un grupúsculo sin influencia política real, y que surgió de la familia cronológicamente más reciente, la que pilota Unidade Popular-Nós. 1977, la FPG. La formación independentista que posee mayor número de militantes y presencia social estable es la Frente Popular Galega (FPG) que, según las fuentes, tendría entre 150 y 600 cuadros. La FPG, que es legal y participa en convocatorias electorales, fue constituida en 1977 y su ideólogo y a la vez valido social más notorio es el catedrático y ensayista Xosé Luis Méndez Ferrín.
La Frente, que hasta bien entrada la década de los ochenta apenas tenía presencia en la vida política galaica, empezó a cobrar fuerza durante el bienio 1987-88, sobre todo en las comarcas de O Morrazo, O Salnés, Barbanza y Vigo. Aunque durante el último decenio la FPG ha perdido fuerza, mantiene viva su actividad y centra su acción en ámbitos culturales, en el sindicalismo (militan en la Central Unitária dos Trabalhadores, la CUT) y en movimientos y asuntos relacionados con la ecología, la enseñanza y la sanidad, entre otros.
1985, el PCLN. Otra gran familia independentista -ya desaparecida- la encarnaba el Partido Comunista de Liberación Nacional (PCLN), los llamados picolinos, que pusieron en marcha la Asambleia do Povo Unido (APU), como alternativa al BNG, al tiempo que intentaban laminar a la UPG, a la que acusaban de revisionista por participar en el sistema democrático vía Bloque.
Los cuadros del PCLN y de la APU se jubilaron o se integraron en la FPG o en el BNG.
1997, UP-Nós. El que hoy es el segundo grupo independentista -atendiendo al número de miembros, aunque por su activismo podría parecer la formación más poderosa- es Unidade Popular-Nós (UP-Nós), cuyo impulsor más conocido es Carlos Morais.
En cierto modo y medida, la lusista UP adoptó como propios los criterios, el organigrama y el estilo frentista de Herri Batasuna. Los orígenes ideológicos de UP están en Primeira Liña, colectivo marxista-leninista fraguado por escindidos de la UPG.
La mayoría de los cuadros de UP-Nós practican la doble militancia (lo que en el argot leninista se denomina entrismo), integrándose en colectivos juveniles como AGIR, Estudantes Independentistas -escisión de los Colectivos Abertos de Facultade, CAF-, e incluso en las centrales CUT y CIG. Y de UP-Nós surgieron los creadores de la AMI, que mantiene relaciones con UP-Nós, según fuentes gubernativas.
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