"Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese..." [Apoc. 12:4]
Aquí vemos a aquel dragón milenario utilizando como marionetas a estas pobres mujeres, que alejadas del conocimiento de Dios, arremeten contra Él, contra su Iglesia y contra la vida... similar al caso que comenta Hyeronimus..
San Pablo dice: "No devolváis a nadie mal por mal; procurad hacer lo bueno ante todos los hombres" Muy cierto y como cristianos lo acatamos, pero no implica a que nos quedemos callados y pasivos, porque como profetas debemos alzar la voz ante las atrocidades que el pueblo rebelde comete...
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