Escribe sobre un papel y por orden de importancia pata ti, todas las cosas que tú deseas; sin temor de pedir demasiado, porque la fuerza que te voy a dar a conocer no tiene limitación alguna.
Lee tú lista al despertarte por la mañana y antes de irte a dormir.
Piensa a menudo en tus deseos.
Goza imaginándolos y siempre que los recuerdes di:
"¡Gracias Padre que ya has dado la orden de que me sean concedidos!"
No le cuentes a nadie lo que estas haciendo.
Esto es muy importante porque si lo comentas con alguien, se disipa toda la fuerza y no veras realizados tus deseos.
Esos es todo.
Ahora...
emails públicos no.
El Hombre de la Rosa
Marcadores