Si por una mujer.....

Me parece verdaderamente extraordinaria la serie que con el título "Males hereditarios de la Revolución francesa: la monarquía constitucional" se está publicando en la bitácora "Firmus et rusticus". Pinchando en los siguientes enlaces se puede acceder a la primera parte, segunda, tercera y cuarta.

Lo recomiendo encarecidamente porque son entradas no muy largas, escritas magníficamente, o sea, entendibles por cualquiera y a la vez muy enjundiosas, y que son un derroche de sentido común.

De todo lo bueno que hay escrito me quedo con esto:

"(...)aquella línea que va desde Isabel "II" hasta Juan Carlos "I", pasando por Alfonso "XII", "XIII", y don Juan de Borbón y Battenberg, no puede considerarse una dinastía, pues nunca existió el principio monárquico de sucesión hereditaria en los regímenes que presidieron: esto, quizá más que la falta de legitimidad de su origen, justifica escribir sus números ordinales entre comillas. El hecho de que el hijo sucediera al padre o a la madre no tiene más explicación que el apego del pueblo español a su antigua Monarquía, de la que se quería presentar como sucesora aquella monarquía liberal "por la gracia de Dios y la Constitución", guardando sus apariencias pero perdiendo su sustancia".
Y me quedo con eso simplemente porque me ha dado a pensar como se parece la historia de España a la de la Salvación, pero al revés. A riesgo de sonar algo blasfemo digo que si por una mujer (Isabel I, la Católica) se consolidó España y la llevó a sus más altas cotas de grandeza, por otra, (Isabel "II") se confirmó la destrucción de todo lo alcanzado y el camino del declive secular. Y las dos se llamaban igual.

Embajador en el Infierno