Desde luego que hay muchas cosas criticables en la gestión del PP. Primero, cometieron un fallo imperdonable al dejar que la auxiliar siguiera en casa una vez que había informado de los primeros síntomas. Segundo, para evitar el chaparrón intentaron desviar la culpa hacia la auxiliar, lo que no resulta muy ético después de que ella se presentase como voluntaria para tratar al paciente infectado. Esa no es manera de tratar a alguien que se juega el pellejo por los demás. Tercero, han hecho recortes sanitarios que han podido influir en el inadecuado tratamiento del problema.
Pero creo que Prada intentaba ver en qué hemos fallado como sociedad, más que hacer el clásico análisis político que podemos leer en cualquier periódico. Las reacciones de histeria en mi opinión no estaban justificadas y dicen muy poco de nosotros como sociedad. Si por un solo caso confirmado de ébola nos derrumbamos de esa manera, no creo que podamos hacer frente a ningún problema serio de los muchos que afrontamos. La gente se ha dejado influir demasiado por los medios y por las redes sociales, entrando en cierta histeria colectiva. En Cataluña hay un brote de legionela que ya se ha cobrado diez muertes, pero nadie se ha enterado. No podemos ser tan influenciables. Lo del perro es un episodio más de esa histeria colectiva, quizá no muy importante cuantitativamente, pero en mi opinión tiene un trasfondo ideológico y social muy peligroso. Es verdad que los animalistas han demostrado ser mucho más aguerridos que los derechistas. En eso ganan por goleada. También hay que decir que cuentan con el apoyo de los medios y de la opinión pública. No les va a pasar nada por montar el pollo que montaron; en el peor de los casos sólo se les verá como personas pintorescas que quieren mucho a sus mascotas.
En general la reacción de la sociedad no permite albergar muchas esperanzas, aunque hay excepciones, como la de propia auxiliar de enfermería, que se presentó voluntaria para tratar al infectado. La crítica no va dirigida sólo a los sectores de izquierdas, ni se centra sólo en la denominada "politización". Los ambientes peperos también han participado de la misma histeria y han originado toda clase de inmundicias. Es un mal profundo que recorre a toda la sociedad. Desde un primer momento se fue a degüello contra los misioneros repatriados. Las redes sociales eran un hervidero de mensajes de este jaez:
Lo economicamente eficiente hubiese sido pegarle 4 tiros al viejecito misionero - Burbuja.info - Foro de economía
En Infocatólica y otros reductos del Barrio de Salamanca no han faltado los comentarios hirientes contra los misioneros, acompañados de la férrea censura de Luis Fernando para el que protestaba.
Creo que había que traer a los dos misioneros porque mientras haya una esperanza se debe intentar salvar la vida de tus compatriotas, y más si en el exterior llevan a cabo labores caritativas. Aunque la esperanza de salvarlo fuese sólo del 10%, pienso que había que intentarlo. No sé si ha sido idea del Ministro o ha sido cosa de los propios misioneros, pero no les voy a juzgar por esto último. Por desgracia, es posible que esos misioneros estén más orientados a la filantropía que a la propagación del mensaje de Cristo, pero su labor no deja de ser valiosa y arriesgada. Es bueno cuidar de ese tipo de gente. Además, siendo egoístas, nos conviene tratar bien a los que se desplazan a otros países y arriesgan su pellejo para contener las infecciones in situ. El mundo está tan globalizado que nos conviene que la epidemia se expanda lo menos posible por África. Ésa es la mejor manera de que no llegue a Europa.
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