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¡Hombre! ¡ahora le gusta el almanaque Gotha!, recuerdo una conversación con usted en el que le negaba su rigor porque, OBVIAMENTE, no contemplaba a la Familia Borbón-Bousset como casa real. Mire qué bien.
Recuerdo perfectamente esa conversación. Y sigo conservando mi juicio crítico hacia el almanaque de Gotha, pero no por la razón que usted aduce: la falta de derechos dinásticos de la rama Borbón-Busset en el seno de la Monarquía francesa; ya que eso no es más que una cuestión puramente interna del derecho monárquico francés, que no afecta para nada a la cuestión concreta que estamos tratando aquí acerca de los matrimonios desiguales, que es una cuestión del derecho monárquico español.
Ya dije en mi mensaje anterior la razón por la que "me vi obligado a utilizar este argumento": porque "para usted parece tener esa publicación un cierto peso y autoridad". Es lo que se denomina un argumento ad hominem.
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Naturalmente que los hijos de don Javier son ahora Alteza Real
No. Lo eran desde su nacimiento, como lo reconoce el texto transcrito del almanaque de Gotha. Por lo tanto, el matrimonio de Don Javier con Doña Magdalena nunca fue considerado como matrimonio desigual por ninguna de las Casas europeas (a excepción, claro está, de los liberales juanistas y orleanistas, a los que usted se adhiere).
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Pero sigamos con estas curiosa discusión tan de su agrado (y tan absolutamente intrascedente) sobre la falta de cariño INSTITUCIONAL de Franco hacia don Javier, que yo desde luego NO niego......aunque creo que era una falta de cariño MUY FUNDADA (quizá).
La cuestión es muy concreta y clarísima, y no hace falta difuminarla con palabras equívocas:
"¿Qué "razones" movieron a Franco a considerar a partir de 1948 al representante de la dinastía liberal-revolucionaria como único sujeto válido para dialogar y pactar con él en asuntos tan trascendentales, mientras que al mismo tiempo rechazaba totalmente esa posibilidad con respecto al representante de la dinastía legítima española, teniendo éste que "buscarse la vida por su cuenta" dentro o fuera de España? ¿Por qué esa diferencia esencial de comportamiento por parte de Franco con unos y con otros a partir de 1948? ¿Qué le llevó a partir de entonces a escoger a unos como únicos interlocutores válidos, y a rechazar totalmente toda posibilidad de comunicación, diálogo o pacto con los otros?".
Cita:
aunque reconozco que no se equivocó Franco en dar prioridad a don Juan sobre Don Javier (a quien nada debía)
¿Se podría considerar entonces como otra "razón" más por la que Franco decidió aceptar entablar, a partir de 1948, entrevistas, relaciones, pactos, etc., con el representante liberal de la dinastía liberal-revolucionaria (rechazando al mismo tiempo hacerlo con el representante de la dinastía legítima tradicional) el hecho de que Franco "debía" agradecimiento a la susodicha dinastía liberal-revolucionaria por ser en el seno de su régimen liberal donde él consiguió sus premios y ascensos en su personal carrera militar dentro del Ejército alfonsino; o porque el revolucionario Alfonso "XIII" mantuvo buenas relaciones con Franco, como demuestra, por ejemplo, el que aceptara ser su padrino de bodas?
¿Es eso lo que ha querido dar a entender usted cuando dice que "Franco no se equivocó en dar prioridad a Don Juan sobre Don Javier (a quien no debía nada)"? ¿Estaba Franco "en deuda" con la dinastía liberal-revolucionaria, y esa "deuda" pesaba mucho más en la balanza de Franco que cualquier asunto o persona relacionada con la gloriosa fecha del 18 de Julio?
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Hombre, esto es otro ejemplo de manipulación, que yo sepa SÍ es un problema que alguien NO tenga nacionalidad española. Don Javier nunca fue ciudadano español, por mucho que su padre fuera un militar carlista.
Nos es conocido el caso de su hermano mayor (de vínculo sencillo) don Elías de Borbón, TAMBIÉN hijo de don Roberto I, que pidió directamente la nacionalidad española a Alfonso XIII en 1920 y el Gobierno se la concedió.
https://www.boe.es/datos/pdfs/BOE/19...0704-00704.pdf
Y es que aunque USTED O YO (en eso estaremos de acuerdo) podamos afirmar que MORALMENTE el Duque don Roberto I era un militar español, lo cierto es que legalmente no lo era (que le vamos a hacer) tenía nacionalidad PARMESANA, declarada extinta. Además, su condición de Infante de España sólo era reconocida por la rama carlista, pero NO para el Estado Español de la época; lo cual me parece muy injusto pero es lo que había.
Aunque Franco hubiese utilizado como último "argumento" definitivo para no considerar a Don Javier como hijo de español (y, por lo tanto, también como español), el "argumento" de que Don Roberto no tenía reconocida la nacionalidad española por el Estado liberal; incluso en ese caso, digo, tampoco Franco hubiese tenido razón, ya que el Estado liberal sí dio a Don Roberto la condición de Infante de España (y, por lo tanto, la condición de español que lleva consigo): Archivo adjunto 10021.
Todo lo cual, por supuesto, no quita el hecho de que el prejuicio ideológico revolucionario de Franco hacia la "no españolidad" de Don Javier, pudiera ser una de las "razones" subjetivas determinantes de que Franco decidiese escoger a partir de 1948 al representante liberal de la dinastía liberal-revolucionaria como único interlocutor válido para pactar en asuntos trascendentales, desechando al mismo tiempo (a partir de entonces) al representante de la dinastía católica tradicional.
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¿Sigue con las lágrimas?. Creo que don Javier NO DEBIÓ haber discutido el DECRETO DE UNIFICACIÓN; eso fue un error grave para tener la confianza de Franco. Pero lo que es a mí, poco me importa que la Familia Borbón-Parma no tuviera tantos tratos con Franco; al fin y al cabo ¿No le CONSIDERABAN UN USURPADOR?. Don Juan se cuidó bastante de discutir la autoridad de Franco EN LA GUERRA y JAMÁS se opuso al Decreto de Unificación; y eso que en la CEDA había mucho monárquico alfonsino (según creo). Jugó mejor las cartas diplomáticas don Juan, me parece.
Tanto Don Javier como Don Juan desarrollaron hasta 1948 sendas políticas de oposición hacia el Régimen de Franco (incluido, claro está, hacia su Partido Único de FET de las JONS) y hacia las políticas llevadas a cabo por los sucesivos Gobiernos de Franco hasta esa fecha. Tratar de dar a entender alguna diferencia esencial acerca de esta acción política de oposición entre Don Javier y Don Juan es negar la evidencia. La única diferencia esencial que sí había entre ellos era que, mientras uno hacía esa oposición desde un posicionamiento socio-político tradicional, el otro lo hacía desde un posicionamiento claramente demoliberal.
Así, por poner un ejemplo cualquiera, Don Juan, en su Manifiesto de Lausana de 19 de Marzo 1945, decía cosas como éstas:
"Hoy, pasados seis años desde que finalizó la guerra civil, el régimen implantado por el General Franco, inspirado desde el principio en los sistemas totalitarios de las potencias del Eje, tan contrario al carácter y a la tradición de nuestro pueblo, es fundamentalmente incompatible con las circunstancias que la guerra presente está creando en el mundo. La política exterior seguida por el Régimen compromete también el porvenir de la Nación".
"Desde que por renuncia y subsiguiente muerte del Rey Don Alfonso XIII en 1941, asumí los deberes y derechos a la Corona de España, mostré mi disconformidad con la política interior y exterior seguida por el General Franco. En cartas dirigidas a él y a mi Representante hice constar mi insolidaridad con el régimen que representaba, y por dos veces, en declaraciones a la Prensa, manifesté cuán contraria era mi posición en muy fundamentales cuestiones".
"Por estas razones, me resuelvo, para descargar mi conciencia del agobio cada día más apremiante de la responsabilidad que me incumbe, a levantar mi voz y requerir solemnemente al General Franco para que, reconociendo el fracaso de su concepción totalitaria del Estado, abandone el Poder y dé libre paso a la restauración del régimen tradicional de España, único capaz de garantizar la Religión, el Orden y la Libertad.
Bajo la Monarquía –reconciliadora, justiciera y tolerante- caben cuantas reformas demande el interés de la Nación. Primordiales tareas serán: aprobación inmediata, por votación popular, de una Constitución política; reconocimiento de todos los derechos inherentes a la persona humana, y garantía de las libertades políticas correspondientes; establecimiento de una Asamblea legislativa elegida por la Nación; reconocimiento de la diversidad regional; amplia amnistía política; una más justa distribución de la riqueza y la supresión de injustos contrastes sociales contra los cuales no solo claman los preceptos del Cristianismo, sino que están en flagrante y peligrosísima contradicción con los signos político-económicos de nuestro tiempo".
Por lo tanto, habiendo realizado la misma oposición al Régimen franquista tanto Don Javier como Don Juan (siendo la única diferencia esencial el distinto posicionamiento socio-político desde el cual hacían esa oposición), ésta pudiera ser la explicación de que Franco rechazase aceptar entablar (hasta 1948) toda entrevista, relación, pacto, etc., con ninguno de los dos representantes de las dos dinastías.
Por tanto, sigue en pie la pregunta clave: ¿Por qué "razones" Franco sí se decidió por fin a aceptar y escoger al representante liberal de la dinastía liberal-revolucionaria como único interlocutor válido para concertar pactos vinculantes (favorecedores de la susodicha dinastía) a partir de 1948, y siguió al mismo tiempo con su actitud de total y absoluto rechazo hacia el representante de la otra dinastía legítima tradicional del 18 de Julio?
Cita:
YA LO CREO que don Javier RECONOCIÓ a don Alfonso XIII (así escrito) en el diario L' Aurore, se lo vuelvo a poner, MIRE:
Veo que usted no está familiarizado con el significado de un argumento ad hominem. Así que se lo transcribo del Diccionario de la RAE:
argumento ad hominem
1. m. Fil. argumento que se funda en las opiniones o actos de la misma persona a quien se dirige, para combatirla o tratar de convencerla.
Si es usted incapaz de reconocer el uso de un argumento ad hominem por parte de Don Javier contra los liberales juanistas y orleanistas (QUE ES A QUIENES SE ESTÁ DIRIGIENDO EN SU COMUNICADO, Y SÓLO A ELLOS), eso es problema suyo. Como ya dije, esto ya quedó suficientemente contestado en otra ocasión (ver aquí y aquí).
Cita:
Pues respondiendo nuevamente a su machacona, a la vez que capciosilla, pregunta de fiscal (autonombrado) he de decir, en resumen, que quizá Franco NO SE FIABA MUCHO DE SU PERSONA desde 1937 (Decreto de Unificación); es más, yo diría que no se fiaba NADA. Pero bueno, me puedo equivocar porque yo NO ESTABA EN LA MENTE DE FRANCO.
Pues vaya respuesta más decepcionante y tan poco aclaradora: resulta que, según usted, una de las "razones" por las que Franco decide aceptar escoger e iniciar, con el representante liberal de la dinastía liberal-revolucionaria, conversaciones, relaciones, pactos, tratos, etc., favorecedores de la susodicha dinastía, a partir de 1948 (y continuando al mismo tiempo con su rechazo hacia el representante de la dinastía legítima tradicional española), es porque en esa fecha sí se fiaba de uno y no se fiaba del otro.
Pero, ¿fiarse para qué? ¿para pactar, por ejemplo, a partir de esa fecha, la educación oficial de los hijos de uno, y rechazar todo pacto en favor de los hijos del otro? ¿Fiarse de que uno era, en esa fecha, más fiel al 18 de Julio, y el otro era menos fiel? ¿Fiarse de que, en esa fecha, uno fingía ser tradicionalista, pero el otro no lo fingía?
En fin, si ésa es su última y definitiva respuesta acerca de la cuestión de por qué "razones" Franco escogió, a partir de esa fecha de 1948, a Don Juan, y siguió rechazando a Don Javier, resulta, como digo, decepcionante y poco aclaradora del asunto.
Cita:
Y dado que entonces TODOS IBAN DE TRADICIONALISTAS mejor que no se fiase de ninguno...que "obras son amores, y no buenas razones".
Don Javier no necesitó nunca "ir de tradicionalista" hasta 1948, pues siempre durante toda su vida guardó estricta lealtad y fidelidad a los Reyes legítimos de las Españas, y juró y defendió los Principios inducidos de las leyes o derecho tradicional español, explicitados por Don Alfonso Carlos en su Real Decreto de Enero de 1936.
En cambio, a Don Juan sí le hubiese convenido fingir ser "tradicionalista" para, de alguna forma, romper con sus antecesores de la maldita dinastía liberal-revolucionaria. Lo curioso de todo este asunto es que Don Juan precisamente, hasta 1948, hizo todo lo que estuvo en su mano para aparecer públicamente en sus manifiestos en perfecta y clarísima línea de continuidad con el demoliberalismo de sus antecesores, sin fingimientos de ningún tipo (lo cual le honra desde el punto de vista de la sinceridad política).
Así pues, sigue en pie la pregunta por si a usted se le puede ocurrir alguna otra "razón" (pero que tenga sentido, claro está):
"¿Qué "razones" movieron a Franco a considerar a partir de 1948 al representante de la dinastía liberal-revolucionaria como único sujeto válido para dialogar y pactar con él en asuntos tan trascendentales, mientras que al mismo tiempo rechazaba totalmente esa posibilidad con respecto al representante de la dinastía legítima española, teniendo éste que "buscarse la vida por su cuenta" dentro o fuera de España? ¿Por qué esa diferencia esencial de comportamiento por parte de Franco con unos y con otros a partir de 1948? ¿Qué le llevó a partir de entonces a escoger a unos como únicos interlocutores válidos, y a rechazar totalmente toda posibilidad de comunicación, diálogo o pacto con los otros?".
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