«Cartas del sobrino a su diablo (VII)» por Juan Manuel de Prada para el periódico ABC, artículo publicado el 08/05/2020.
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Recordarás, amadísimo tito Escrutopo, que tu sobrinito Orugario ya te tranquilizó, advirtiéndote que cuenta con un anillo para atraer a la derecha y atarla en las tinieblas. Ya ves con qué facilidad he atraído, como te anticipé, a alguna arrimada con ansias de protagonismo, dejando al barbudito imberbe en terreno de nadie. Si reparas en las fechorías que urdo contra Pablo Casado, observarás que todas tienen como objetivo relegarlo a la intrascendencia y al ridículo. Por esta razón inspiré a su equipo unas fotos irrisorias, haciéndole creer que así contribuiría al encumbramiento de su líder. ¿Has visto esa fotica grimosa del cuarto de baño, en la que Casado pretende afectar pesadumbre por la plaga coronavírica pero sólo logra aparentar problemas de estreñimiento o adicción a la gallarda? ¿Conoces a alguien más malignamente jopu que tu sobrinito? ¿Y qué me dices de esa otra fotica en la que aparece, con una biblioteca de adorno al fondo (o sea, lo contrario de una biblioteca vivida), haciendo como que lee Homo Deus, esa refutación venenosa y pitufa de El hombre eterno de Chesterton que tú mismo inspiraste, titirrititín, para que los modernillos progres y ayunos de filosofía se sientan inteligentes? ¿Se te ocurre un modo mas regocijantemente alevoso de desprestigiar al líder la derecha española y retratarlo como un pobre genuflexo e inane que ponerle en las manos un bodriete que recomiendan Obama, Bill Gates y toda la recua globalista?
En mi empeño por ridiculizar y reducir a la intrascendencia a Casado te reconozco, carísimo tito, que descuidé un poco a sus alfiles madrileños. Con Isabel Díaz Ayuso no vale la treta de hacerla posar en fotos ridículas, porque la tía tiene una fotogenia acojonante contra la que no se puede combatir; y, además, la dejé suelta durante un tiempo, permitiendo que montara en un periquete un hospital de campaña que fue el asombro del mundo y que llorase en la preciosísima catedral de Madrid unas lágrimas de una odiosa fuerza emotiva (no en vano todos nuestros followers y folloneros se pusieron como la niña del exorcista al verla). Pero ya he subsanado mis errores iniciales, aprovechando la irreflexión de Díaz Ayuso, su activismo pasado de revoluciones (en algo se le tenía que notar que ha hecho la mili en nuestra infalible escuela tuitera, vivero de impulsividades), también su buena voluntad un poco desnortada y sus precipitadas intenciones, que siempre hay que aprovechar para empedrar nuestras vías de acceso. Y entre la merendola que se organizó para celebrar el cierre del hospital de campaña y la dimisión de su experta sanitaria, he conseguido echar por tierra todos sus indeseables aciertos. ¿Ves, tito Escrutopo, cuán importante es hacer creer a las masas que los «expertos», aunque estén inmersos en un mar de confusiones, son infalibles?
Respecto al alcalde Almeida, venerado titirrititín… Siendo el político más dotado de la actual derecha española, resolví -para que veas cómo valoro la acción de los carcamales precursores- recurrir al mismo método que vosotros empleasteis contra Ruiz-Gallardón. He puesto a todos los progres con espolones y colmillo retorcido y a todos los gacetilleros sistémicos a entonar ditirambos de Almeida, para hacerlo odioso a todos sus posibles votantes y, al mismo tiempo, halagarlo en su vanidad, para que empiece a lanzar guiños estériles a los que no le votarán ni hartos de pippermint. Y, por supuesto, estoy instilando en Casado una envidia bituminosa contra el hombre más dotado que él, del que es tierno amigo. De este modo, Casado ya ha empezado a incubar contra Almeida los mismos pensamientos que Macbeth incubó contra Banquo, del que también era tierno amigo. Dime que molo, tito, dime que molo.
https://www.abc.es/opinion/abci-juan...1_noticia.html
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