"Perturbados y ansiosos" se quedaron miles de alemanes cuando descubrieron el horror y la barbárie del régimen nazi en los campos de concentración.
"Perturbados y ansiosos" respondieron de sus crímenes ante los tribunales marioneta de los vencedores e intentaron justificarse ante la historia -en la mayoría de los casos- alegando que sólo cumplían órdenes de un mando superior.
Llegará el día, porque los crímenes contra la humanidad no prescriben, que miles de médicos, enfermeras, ministros de gobierno, congresistas, gerentes de hospitales e intelectuales que alientan y posibilitan el asesinato de millones de seres no nacidos, que también respondan "perturbados y ansiosos" ante semejante brutalidad silenciada.
Entonces, ante la acusación de genocidio, los verdugos enfrentados a sus actos, lloriquearan piedad justificándose que no les quedaba otra alternativa, que ellos sólo recibían órdenes y que poco podían hacer para detenerlo.
De momento, y hasta ese día, nuestra labor es ir acumulando pruebas, datos y nombres.
![]()
Marcadores