...Y se hizo la luz
Santa Cruz de La Palma fue la primera ciudad de Canarias en contar con fluido eléctrico, concretamente en diciembre de 1893, gracias a una central hidroeléctrica que se construyó en el barranco del Río. Después de tantos años, parte de las infraestructuras utilizadas en aquel hito histórico se mantienen en buen estado.
9/nov/08 07:30
Edición impresa
V.M., Santa Cruz
Aún quedan los restos, las señales inequívocas de un pasado que desprende más ilusión que medios, que dejan adivinar los avatares de una vieja central hidroeléctrica. No es una más. De abajo, analizada desde el fondo del barranco, a primera vista, no se adivina, sin embargo, su verdadera grandeza. Su historia no aparece recogida en ninguna señal anexa. Sólo un nombre, uno solo, que se mantiene firme en una pared de aquella casa de tejas, recuerda su procedencia: "Electrón".
Tres kilómetros por encima del casco de Santa Cruz de La Palma, a los "pies" del acceso al Real Santuario de Las Nieves, un cartel señala el comienzo del barranco del Río. En su ladera norte, a unos 300 metros sobre el nivel del mar, se localiza la antaño central, la misma, con las arrugas propias de los años y ante la indiferencia de la ciudad, que el 31 de diciembre de 1893 posibilitó, aprovechando el caudal que bajaba prácticamente en vertical por un desnivel de hasta 110 metros, que la capital palmera fuera la primera ciudad de toda Canarias en contar con fluido eléctrico.
Primero fue simplemente, majestuosamente, para alumbrado público. Luego, la energía se llevó a los primeros abonados. Sólo eran 49 en 1895. Los faroles fueron llenando la ciudad y los ciudadanos se "lanzaron", se acostumbraron, al paseo nocturno. La ciudad cambia y, con ella, sus gentes. "Electrón", la empresa que se creó para la construcción de la central y la "explotación" del nuevo recurso, fue mejorando sus instalaciones y creó en el mismo barranco un puente con dos arcos de medio punto con la finalidad de pasar el agua.
Todavía hoy, tantos años después, el canal se mantiene en uso y una parte importante de los elementos, como los propios puentes, presentan un buen estado de conservación. Sólo cambia el agua. Su caudal, el que discurre por el barranco, es casi residual.
Todo no fue sencillo. En la publicación "Los orígenes de la electricidad en La Palma", se recuerda incluso cómo los terratenientes de la Dehesa de La Encarnación se quejaron ante la sociedad "Electrón" por las consecuencias de las pérdidas del agua destinada al riego y les ruegan arreglar la atarjea y alcantarillas. También se denuncian fallos en las lámparas colocadas en el Circo de Marte o, es más, que las luces de la plaza de la Constitución y el puerto se encienden una hora después que en el resto de la ciudad. Era el comienzo, sólo el comienzo.
Ya nadie pudo parar el progreso. La Palma había dado un salto tecnológico de indudable valor. Un año después, la luz llegó a La Orotava. En Gran Canaria, en Arucas concretamente, la energía se retraso hasta 1895. La Isla fue el espejo donde el resto se "miraba" a su ritmo.
https://www.eldia.es/2008-11-09/PALMA/2--hizo-luz.htm
Marcadores