DUODÉCIMA PARTE

DEBERES ESPECIALES DE LOS CATÓLICOS EN LA VIDA PÚBLICA

II – CON RELACIÓN AL ESTADO


A) Obedecer a la legítima autoridad...
I – Cuando manda lo justo... 1)... Aun cuando sea indigno el que ejerce la autoridad, los católicos reconocen en éste una como imagen... de la majestad divina. S,3
II – Pero no obedecer si manda inicuamente...

1)... los sacerdotes y fieles de Cristo... con proceder cristiano resistan según sus fuerzas a las leyes inicuas. AA,7
2)... postura acertada (la de) los cristianos que no rehúsan el combate cuando es necesario. S,19
3)... hay que evitar dos peligros: la connivencia con las opiniones falsas y una resistencia menos enérgica que la que exige la verdad. I,23
4)... Nuestros amados hijos de España... se valdrán de todos los medios legítimos que por derecho natural y por disposiciones legales quedan a. su alcance, a fin de inducir a los mismos legisladores a reformar disposiciones tan contrarias a los derechos de todo ciudadano. DN,46


III – Pueden tolerar lo injusto para evitar males mayores...



1)... un escrúpulo infundado pensar que se va a colaborar con las autoridades en una acción injusta, si, sufriendo sus vejámenes, se les pide autorización para ejercer el sagrado ministerio. AA,22
2)... es ilícito y completamente inmoral aprobar tal ley inicua o espontáneamente prestarle ayuda; lo cual, sin embargo, difiere grandemente de aquel modo de proceder con el que uno se somete contra su voluntad y agrado a órdenes indignas, y aún se comporta de modo que según sus fuerzas, lucha por disminuir en tal efecto de esos decretos. AA,23
3)... tolera este mal a la fuerza para evitar un daño mayor. AA,22
4)... cualquier apariencia de "cooperar", como se dice, "formalmente", y de aprobar la ley, se disipa ante las solemnes y enérgicas reclamaciones hechas no sólo por la Sede Apostólica, sino aun por los Obispos y el pueblo (de la República mejicana durante la persecución). AA,23
5)... con esa conducta no aprueban la ley, no prestan su asentimiento a lo mandado, sino que se someten a los inicuos decretos tan sólo "materialmente", como se dice, con el fin de suprimir el obstáculo que les impide celebrar el culto sagrado, sin quitar el cual se prohibirá el culto divino, con grandísimo daño a las almas. AA,25


B) Cooperar activamente en la vida pública...

I – Para contribuir al bien común...

1)... Es bueno participar en la vida política. L,33
2)... los católicos tienen motivos justos para intervenir en la vida política de los pueblos. I,22
3)... es bueno y útil que la acción de los católicos... incluso abarque el poder supremo del Estado. I,22
4)... que cada uno, en las medidas de sus fuerzas, procure la defensa, la conservación y la prosperidad del Estado. L,33
5)... no querer tomar parte alguna en la vida pública sería tan reprensible como no querer prestar ayuda alguna al bien común. I,22
6)... la cooperación en la constitución del Estado, en la organización de sus funciones (tiene) una importancia de primer orden. Esta cooperación significa... una especial y amplia contribución al bien de la humanidad. NE,2
II – Para defender la Fe y la justicia...

1)... los fieles... es su deber militar... y trabajarán animosos por mantener incólumes los derechos del Señor. QP,12
2)... tenéis el deber de consagraros a la defensa de vuestra Fe con todas las energías. VN,15
3)... utilizar... las instituciones públicas para defensa de la verdad y de la justicia. I,23
4)... la principal preocupación de todos los... católicos ha de consistir en asegurar la conservación de la religión católica. AM,8

III – Con intrepidez y con prudencia...



1)... no puede tolerarse lícitamente... la acción indolente. AM,8
2)... La cobardía y la vacilación son contrarias a la salvación del individuo y a la seguridad del bien común... porque la cobardía de los buenos fomenta la audacia de los malos. A,7
3)... reclamáis esa libertad (de la Iglesia) luchando por ella en el campo de la acción que os está concedido hasta ahora. LI,8
4)... los que han de tomar parte en la vida pública, deben evitar cuidadosamente dos extremos viciosos, de los cuales uno se arroga el nombre de prudencia, y el otro raya en temeridad. S,18
5)... la conducta de la Iglesia y de los fieles cristianos debe ser distinta y adaptarse a las diferentes maneras con que se ejecutan en la práctica los decretos referidos (de persecución de la Iglesia en los distintos Estados federales de Méjico en 1932). AA,18



C) Cumplir deberes y ejercer derechos...
1)... un católico se guardará bien de descuidar, por ejemplo, el ejercicio del derecho de votar cuando entran en juego el bien de la Iglesia o de la patria. FC,40
2)... sean fundadas de continuo nuevas asociaciones católicas. AB,20
3)... desplegar la propia actividad y usar de su influencia personal para hacer que los gobiernos cambien en bien las leyes injustas o carentes de prudencia. NC,17
4)... coopere a una profunda reintegración, del ordenamiento jurídico. N4,34
5)... Es también de interés público que los católicos colaboren acertadamente en la administración municipal. I,22
6)... se ha de favorecer a las personas de probidad conocida y que se espera han de ser útiles a la religión. No puede haber causa alguna que haga lícito preferir a hombres predispuestos contra la Iglesia. S,16



D) No enfeudar políticamente a la Iglesia...

1)... Los políticos que intentasen hacer de la esposa de Cristo su aliada o instrumento de sus combinaciones políticas... lesionarían la esencia misma de la Iglesia, dañarían la propia vida de ésta; en una palabra, la rebajarían al mismo plano donde se debaten los conflictos de intereses temporales. N13,8
2)... arrastrar la Iglesia a querellas de política partidista o querer tenerla como auxiliar para vencer a los adversarios políticos, es abuso muy grave contra la religión. S,20
3)... aquellos que subordinan todo al triunfo previo de su partido respectivo, aun en el caso de que les parezca ser ése el medio más apto para la defensa de la religión, quedarían acusados y convictos de anteponer de hecho, por una funesta inversión de ideas, la política que divide a la religión que une. NC,18
4)... error y peligro en enfeudar, por principio, el catolicismo a una forma de gobierno (democrático); error y peligro que son tanto más grandes cuando se identifica la religión con un género de democracia cuyas doctrinas son erróneas. NCH,28
5)... no pocos... quisieran que todo en la Iglesia se hiciese según su juicio y capricho, hasta el punto de que todo lo que se hace de otro modo lo llevan a mal o lo reciben con disgusto. S,24