Aquí también sigue habiendo mucha gente que asiste a los oficios de Semana Santa y que participa en los viacrucis e incluso las procesiones y las ve con devoción sincera. Yo mismo, por ejemplo. Eso no quita que, desgraciadamente, la mayoría lo vea como un espectáculo y no sea raro que en las mismas procesiones participen muchos que nunca van a misa ni reciben los sacramentos, y lo que es peor, que viven arrejuntados, incluso con personas del mismo sexo, son divorciados, han abortado y cosas por el estilo. Eso sí, que no les quiten de salir de nazareno o de costalero o tocando en una banda. No es más que una nueva forma de fariseísmo.
Marcadores