Las herejías del Camino Neocatecumenal (II)


La publicación del presente artículo, cuya segunda y última parte presentamos aquí, ha generado algunas respuestas airadas de miembros del Camino Neocatecumenal. Es nuestro deber de difusores de la doctrina católica advertir sobre los peligros que amenazan a los fieles. La Santa Sede misma inició un proceso de revision de las prácticas litúrgicas neocatecumenales, en el que se adivina una preocuación por la "teología" sui generis que las sustenta.

Por el Padre Enrico Zoffoli (*)

FRUTOS DEL CAMINO NEOCATECUMENAL

Sé perfectamente que el descubrimiento del fondo herético del Camino provoca mucha perplejidad. Algunos presentan como objeción los óptimos resultados obtenidos por él...… otros piensan que se trata de posiciones teológicas solamente especulativas y abstractas, por lo tanto inofensivas. Lo que importa -se repite- es la vida, no las ideas… y además, la buena naturaleza del árbol se conoce por los frutos que produce. Exactamente el principio recordado por todos.

Esta es una aplicación del principio de causalidad proporcionada, plenamente válido solamente en los procesos del mundo físico, en los cuales la buena naturaleza del efecto depende de y revela -de forma determinante- la de la causa, si ésta no es impedida por agentes exteriores.... Si por el contrario, la causa influye en la persona humana, puede ocurrir que ésta, siendo libre, se substraiga a su influencia, por lo que el efecto no se realizaría. Por esto acontece que una causa buena pueda producir efectos malos, que obviamente no revelan la naturaleza de la causa.

Piénsese en la bondad de Dios y en la maldad de ciertos hombres...… en excelentes padres que tienen hijos degenerados...… en maestros brillantes y en discípulos displicentes, cortos de inteligencia, etc.

Y puede acontecer que el árbol bueno produzca malos frutos, como que el árbol malo produzca buenos frutos aunque accidentalmente, cuando a él se asocia la influencia de un árbol bueno.

Esclarecido esto puedo demostrar que el Camino Neocatecumenal en sí mismo no es comparable al "buen árbol". De hecho, siendo fundado sobre el error, porque parte de premisas contrarias a los datos de la Revelación cristiana en puntos fundamentales, el Camino Neocatecumenal por sí mismo no puede producir ningún resultado positivo.

No obstante esto puede producir buenos frutos dependiendo de influencias ajenas a él, que explican cómo algunos, incluso muchos neocatecumenales, pueden ser irreprensibles. En efecto deben la ortodoxia de las ideas y la ejemplaridad de vida a la educación recibida en la familia, en el colegio, en la parroquia y en general a la enseñanza del Magisterio, a las repetidas exhortaciones del Papa, a la participación en la liturgia católica, celebrada según las directrices de la Iglesia jerárquica, no a las "novedades" dogmáticas, morales y litúrgicas del Camino: lo que es auténticamente bueno, lo bueno que puede haber en él no le pertenece, ya que proviene de la tradición católica, no de la "creatividad" de sus inspiradores y dirigentes. Sus "novedades", aceptadas y vividas integralmente, sólo pueden inducir a la apostasía del Cristianismo, tal como es propuesto por la Iglesia Católica.

Las publicaciones neocatecumenales se vanaglorian de la enorme expansión del Camino, del notabilísimo número de "hermanos", de las diócesis y parroquias en que operan, así como de la vocaciones religiosas y sacerdotales, de los seminarios surgidos en todas partes. Alguien de fuera, no informado de otra cosa, sólo podría alegrarse de esto. Pero es indispensable que sepa todo.

NÚMERO DE LOS "HERMANOS"

Dicen que son realmente muy numerosos pero creo que a nadie de afuera le han permitido consultar las estadísticas hechas por el Camino. Los dirigentes desean impresionar a la opinión pública organizando reuniones, peregrinaciones, clamorosas manifestaciones...

Si numerosos son los que siguen el Camino, también lo son los que lo abandonan y a veces llegan hasta maldecirlo... Nadie se ha ocupado nunca de este asunto pero yo dispongo de una riquísima colección de cartas-confesiones que están destinadas a formar un gran volumen que pronto se publicará, con el que puedo hacer reflexionar a mucha gente.

LAS CONVERSIONES

Una verdadera conversión acontece cuando se pasa del error a la verdad, de una vida de pecado al arrepentimiento que lleva a la reconciliación con Dios en Cristo y a una total mudanza de vida, tendiendo a la santidad en el propio estado.

Desgraciadamente, en cuanto a la verdad, "el Camino" por sí mismo (esto es, considerándose la catequesis neocatecumenal), no solamente no la enseña, sino que la niega, deforma y desprecia, oponiendo a los dogmas de la Iglesia católica las herejías de Kiko y Carmen...
En cuanto a la conversión moral, las catequesis neocatecumenales no son capaces de realizarlas o favorecerlas:
a) si el hombre está irresistiblemente dominado por el Maligno, no puede hacer nada bueno, o sea, colaborar con los estímulos de la gracia…
b) la gracia, según Kiko, no regenera la criatura humana haciendo de ella un hijo de Dios
c) si nadie está obligado a imitar a Jesús, no será posible ni un mínimo de vida sobrenatural.

Las conversiones que existen, más analizadas a fondo, no reflejan ni de lejos las ideas y criterios del Camino, sino solamente las experiencias vividas por los innumerables pecadores convertidos al seno de la Iglesia católica.

Testimonios insospechados nos hicieron saber que, después de años de Camino, en algunas comunidades neocatecumenales todavía son descuidados, frívolos, licenciosos en el hablar, se encolerizan y hasta blasfeman..., no faltan defensores del aborto, del divorcio, amantes..., siémbrase el odio, créanse situaciones desagradables y para salir de ellas se dicen mentiras de toda suerte...… no se restituye el dinero recibido en préstamo...… se comportan mal hasta en la iglesia donde poco antes de la celebración eucarística se fuma, se canta, hay peleas, se insultan....

Es difícil que de tales ambientes pueda nacer el "hombre nuevo", al mismo tiempo que es más fácil que sucedan desequilibrios afectivos y desviaciones espirituales que llevan a abrazar otras sectas, como ocurrió varias veces. Muchos neocatecumenales se hicieron Testigos de Jehová, otros Evangélicos e incluso catequistas, después de 18 años de Camino, se volvieron ateos.

Son muchos los matrimonios destruidos por la cerrazón y obstinación de maridos o de esposas extraviados por los catequistas, que los hacen jueces supremos, personas sin escrúpulos... " ¡Sólo el Señor sabe cuántos años de soledad y desesperación pasé: temí volverme loca!", decía una señora... "Se trata, me dice un padre de familia, de una secta secreta, por cuya causa una esposa y madre de familia se ausentó durante varios años separándola de los suyos, de la verdadera comunidad...". "Se trata pues de una secta cuyo fin es destruir totalmente los fundamentos de la familia con el objeto de ganarse la sumisión de cada individuo (...) Ha llegado el momento de que los cristianos sepan que esta secta destruye las familias...".
Hay un hecho, dentro de la comunidad neocatecumenal, que sorprende, desconcierta y escandaliza particularmente a los verdaderos "convertidos", hecho que más tarde lo van a revelar. Se pide dinero, siempre dinero... En efecto, cuando los iniciados "llegando a cierto punto del Camino, deben dar el diezmo, no sabiendo por supuesto a donde va a parar: nadie rinde cuentas. En gran parte se dan las limosnas para las parroquias y las diócesis que los hospedan, a fin de aumentar el apoyo de la jerarquía hacia ellos..." Por lo tanto, generosidad medio interesada.

Los neocatecumenales "deben fijar una cierta cantidad para cubrir los grandes gastos de "gestión", por ejemplo, seminarios, alquileres de salas, encuentros, hoteles, sustento de los nuevos Luteros itinerantes o en misión, y esto a través de continuas colectas, diezmos, devolución de bienes etc.".

En algunos la obligación de vender los propios bienes, en ciertos casos, provocó verdaderos desastres… más de una persona reducida a la miseria, enloqueció. Los neocatecumenales, generosos entre los "hermanos" hasta el desperdicio, y mucho más con las autoridades eclesiásticas que los favorecen, son despiadados con los propios familiares que no comparten sus ideas. De la misma forma que en el juramento masón se hace el compromiso de ayudar a los hermanos de la misma logia -así leo en una carta- también para los neocatecumenales hay la obligación de ayudarse mutuamente en la propia comunidad, y eventualmente en otras comunidades, mientras que no es preciso ayudar a quién no pertenece al movimiento...". Sobran los comentarios.

"A nosotros -me confiesa una señora- se nos dijo que vendiéramos lo que tuviéramos. No teniendo nada más que algo de oro, lo vendí y me obligaron a entregar la suma conseguida, unas 600.000 liras. En aquella noche, sólo en una comunidad, fueron recogidos en "el saco de las inmundicias" unos 40 millones de liras. Pregunté dónde pararía aquel dinero, y el catequista me respondió que no debía pedir ninguna explicación. Queriendo yo esclarecer la cosa, me rebatió diciendo que debía convencerme de que estaba endemoniada...

"Se estima que han sido muchos millones para "ágapes", diversiones, viajes, escrutinios. ¡Un verdadero despilfarro de dinero y un verdadero hurto! La venta de los bienes constituye el engaño más grave para los neocatecumenales...". " ¡Es un escándalo, por tanto, esa depredación del fruto de tantos sacrificios hechos con el trabajo! Ahora bien, ¿quien tiene autoridad para decir: si vendes todo serás escrito en el Libro de la Vida? ¿Qué santidad es el dejar en la pobreza a los propios hijos y hasta abandonarlos ya que son personas libres? ¿Y que significa ese irse lejos, a tierras de misión, abandonando a los propios padres o a los hermanos incapacitados físicos?..."
"El movimiento, según un arzobispo, maneja un río de dinero, millones de millones, obtenidos con la disculpa de la renuncia a los bienes".

Otro eminentísimo personaje de la Curia Romana me lo confirmó y me confió haber sido a su vez informado por otros obispos... Mas ellos no osan actuar porque temen desagradar al Papa.

¡Atención! No se trata de casos esporádicos sino de una mentalidad, de un sistema, de una costumbre de los que se libran solamente los neocatecumenales que permanecen fieles a los principios y a la praxis del mundo católico.

Si se objeta, como varias veces aconteció, que al comprometerse con el Camino no se puede pretender que los asociados sean todos irreprensibles..., es fácil responder que, dadas las premisas doctrinales de Kiko y Carmen, nadie realmente lo va a ser: la naturaleza humana queda irremediablemente arruinada, por lo que todo esfuerzo de superación es inutil...

Entonces ¿de qué conversiones de neocatecumenales se puede hablar, de las que se alegran sacerdotes y obispos?

CATEQUISTAS ITINERANTES

Se hace mucho ruido sobre esto… van al extranjero a difundir el mensaje evangélico a quien lo ignora o lo olvidó. La celebración de su mandato es clamorosa, divulgada por la radio, la televisión, por diarios y revistas. Mas también aquí la verdad de los hechos es otra.

a) Los catequistas itinerantes no son ni la sombra de los misioneros católicos, que, después de los Apóstoles, desde hace siglos, continúan recorriendo el mundo después de haber abandonado todo, o sea, viviendo solos, pobres, expuestos a todo mal, prontos a morir a causa de la fe, obligados por votos a trasladarse a cualquier parte y quedarse allí para siempre...

b) Al contrario, los catequistas itinerantes llevan consigo cónyuge, hijos, por lo que en gran medida se ven apoyados por los afectos familiares... Están asistidos en todo por los hermanos… quedan libres de toda preocupación económica, más o menos mantenidos como turistas... Por otro lado, después de cierto tiempo pueden volver a la patria...

c) Queda en pie el problema de los hijos. Si éstos crecen en compañía de sus padres se les debe dejar libres para que decidan si quieren un porvenir diferente o incluso contrario al de sus padres.

Quedándose en el país, y siendo todavía niños, los padres catequistas faltan gravemente al deber de asistirlos, educarlos, darles ternura, cuidados, defensa... Lo exige la naturaleza, contra la falsa exégesis fundamentalista de Kiko según la cual para seguir a Cristo deben ser odiados los propios familiares. La verdad es que Jesús nunca mandó a los padres abandonar a los hijos cuando tienen aún necesidad de su asistencia, y es por esto por lo que la vocación misionera está condicionada al celibato como consagración a Dios y a la Iglesia, que implica la generosa renuncia al matrimonio y a todas las alegrías de la familia.

El 12 de diciembre de 1994 el Papa recibió a las familias neocatecumenales itinerantes, haciéndoles la siguiente observación: "Es muy significativo que en las comunidades se comprometan no sólo individuos sino también familias, dispuestas a enfrentar de común acuerdo, sin faltar a sus deberes conyugales, con las dificultades y las responsabilidades que semejante tarea comporta..." (O.R. 12-13/Dic/1994).

Luego la responsabilidad de esas expediciones misioneras recae enteramente en los catequistas, bien informados de las condiciones de cada persona y de cada familia. Por tanto todo depende de la interpretación dada por Kiko al pasaje del Evangelio en que, según él, se manda odiar a los propios familiares...

Entonces, ¿cuál puede ser el destino de las personas que con frecuencia son amedrantadas y engañadas por los dirigentes del Camino?



d) Lo que preocupa sobre todo es el contenido de la predicación de hombres educados en la escuela de Kiko-Carmen. Como verdaderos "misioneros" ellos deberían anunciar la Palabra de Dios tal como es interpretada por la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, no como sus pretendidos maestros la alteran, falsifican y traicionan...

e) Basado en informaciones incontestables un Obispo, a propósito de los "catequistas itinerantes", dice que "la mayor parte de los obispos de las diócesis adonde van los neocatecumenales no los quieren, porque su presencia, no obstante las informaciones positivas hechas a su respecto, ¡no sirve para nada y además es contraproducente! Mas, ¿quién sabe qué cosa hacen creer al Papa?".

LOS SEMINARIOS

Este tema es mucho más serio. Si los jóvenes son educados siguiendo la teología de Kiko, tenemos graves motivos para preocuparnos.

Pregunto: ¿se preparan para la ordenación como rito que los eleva a la dignidad del sacerdocio ministerial, esencialmente distinto del común a todos los bautizados, insertados en la jerarquía católica... o los califica solamente como presbíteros, o sea ancianos, sin poderes que les autoricen a "consagrar", "absolver", "bautizar", "ungir a los enfermos", "bendecir", etc... en Nombre de la Persona de Cristo?

Los seminaristas, ¿están dispuestos a someterse a las autoridades de la diócesis, a insertase en sus estructuras, a favorecer y participar activamente en sus iniciativas y a obedecer las normas del Derecho Canónico?

¿Están dispuestos a consagrarse a Dios, haciendo voto de castidad integra y perpetua, según las intenciones de Cristo quien por el contrario y según Kiko, no quería que nosotros sufriésemos, habiendo sufrido ya El y ahorrándonos a todos cualquier sacrificio?

Por desgracia creen plenamente que su misión es reformar a la Iglesia, fundando otra Iglesia paralela a la católica.

VIDA CRISTIANA
Y CONSAGRACIÓN RELIGIOSA


Kiko da pruebas de no tener ideas claras sobre la distinción entre vida común de gracia posible y necesaria para todo fiel y vida de consagración, reservada a almas que aspiran a un grado superior de perfección espiritual, condicionada a la práctica efectiva y perpetua de los consejos evangélicos, consagrada mediante votos.

Ahora bien, la confusión de los estados explica la severidad intransigente y a veces despiadada con la que los "catequistas" pretenden dirigir a los neocatecumenales, cayendo en grandes contradicciones que dan lugar a lamentos, enfrentamientos y deserciones más que justificadas. Así por ejemplo:

a) se insiste sobre la venta de todos los bienes, como si fuese una condición necesaria para ser auténticos cristianos. Pero sabemos que también en la Iglesia primitiva de Jerusalén aquella venta era muy libre... Si el consejo de Jesús fue después seguido por los eremitas, monjes, religiosos, no debe traducirse en un deber para todos los fieles, que pueden llegar igualmente a la santidad siendo propietarios de grandes riquezas...

b) Según Kiko la venta de los bienes es obligatoria sólo para los neocatecumenales, no así para los "bautizados", porque son "cristianos", y pueden poseerlo todo, gozar, "vivir una vida libre". En realidad el tenor de vida de los "catequistas" y ciertos discípulos es magnifico. A Kiko, que parece que está bromeando, le podríamos preguntar cual es en realidad -según él- el pensamiento de Jesús, o el espíritu de los Santos... Si la pobreza, (con toda su carga de renuncia) es todavía o no un valor, y en ese caso sí se puede imponer a los religiosos… si los frutos del Camino, gloria de la que tanto se ufana, son por casualidad vocaciones a la vida contemplativa...

c) Otra incoherencia respecto a la castidad conyugal es que el Camino Neocatecumenal exalta la paternidad exultante de una prole numerosa, mas no acepta, e incluso se opone con fuerza, a la doctrina de la Iglesia según la cual la paternidad debe ser responsable, por lo que declara lícito, cuando hay graves razones, el control natural de la natalidad, recurriendo a los días infecundos de la mujer, que impone la continencia periódica (cf. Encíclica Humanae vitae 16). Mas tal norma no sería digna de los neocatecumenales, que se consideran fieles de primera categoría.

d) En cuanto a la obediencia, la moral de los neocatecumenales es todavía más incoherente, provocando desequilibrios tremendos y deshaciendo a las familias. De hecho, la esposa debe seguir más las directrices del "catequista" que las del esposo y viceversa. Digo del "catequista", no del "confesor", que no puede ejercer ninguna dirección espiritual... El neocatecumenal parece sujeto a su "catequista" como un religioso lo está a su superior respectivo.

e) A propósito de la santidad la doctrina de Kiko se presta a un juicio crítico más severo. Sabemos que ella consiste en la perfección del amor a Dios y al prójimo. Luego, amor universal, comprendiendo también a los que están distantes, a los extraños, a los enemigos... Sin embargo los neocatecumenales se comportan de otro modo ya que son generosos con aquellos que comparten sus ideas o esperan que les acepten o formen parte de su comunidad... mientras que excluyen a los otros, especialmente a los que les son contrarios.

Estamos en un entramado de malentendidos, extrañezas, contradicciones. ¿Que "fruto" es posible recoger de un árbol tan enfermo?

MITO DE LA PERSONALIDAD DE
KIKO-CARMEN


Este es otro punto del Camino. Se trata del enorme poder de los catequistas, el ingenuo fanatismo de las comunidades N. C., la renuncia a los bienes personales, las humillaciones a las que someten los dirigentes a algunos miembros de los grupos, todo esto tiene una explicación en la fe ciega de todos en el, casi sobre-humano, poder carismático tributado a Kiko y Carmen. Son fascinados hasta sacerdotes y obispos.
No soy el primero en pensarlo. Nuestras observaciones críticas -según Mons. Luís A. Luna Tobar, obispo de Cuenca (Ecuador)- hacen referencia antes que nada al "culto" de los fundadores. "Kiko, el culto a su figura y a la de Carmen, obtienen como resultado, dentro de las comunidades, una magia inaceptable..." (Cit. por Il Regno, 15/oct/1993, pág. 554).

Magia aumentada por la colaboración de "catequistas" que en el inicio del Camino buscan concentrar la voluntad del grupo con técnicas psicológicas y sociológicas, de suerte que causen en los más débiles entusiasmos y reacciones fuertes hasta el fanatismo y la exaltación mística, mientras que en los más fuertes genera disgusto, malestar y rebelión, que se sofocan por la rigidez de las reglas N.C., basadas en el silencio y en el secreto sobre todo lo que ocurre en la comunidad.

"Los testimonios sobre los propios pecados que acompañan desde siempre al Camino neocatecumenal, perturban y violentan las conciencias de los participantes débiles e indefensos..."

La exaltación hace que "durante las liturgias (...) haya siempre quién se confiese públicamente, en alta voz, diciendo por ejemplo: me he masturbado durante toda la noche, o he violado a la hija de mi amante, o me he drogado y después me he entregado a los placeres sexuales, y así por el estilo. Y esto sucede en presencia de niños y adolescentes, escandalizándolos y fomentando en ellos curiosidades nocivas...". Comenta así un testigo presente en tal acontecimiento.

Ahora bien, en un clima tal de exaltación, todo es posible. Citando al teólogo R. Blázquez, el mismo testigo escribe: "El énfasis puesto sobre la incapacidad del esfuerzo humano suscita inquietud en algunos... Resulta mucho más clara también la percepción de la libertad del hombre que está como encadenada. Sí, es verdad, ¡la libertad del hombre está como encadenada, y por esto es también muy fácil copiar el mal ejemplo!". ¿Estos son los frutos del Camino?

¿SOLAMENTE QUIEN LO CONOCE
PUEDE JUZGAR EL CAMINO?


Así repiten los neocatecumenales cuando no saben qué responder a las observaciones críticas que se les hace: " ¡Vinde e vede!".

Para algún ingenuo la respuesta puede representar una dificultad… más tengo serias razones para refutarla:

a) La experiencia directa y personal puede ser substituida, plenamente, por el estudio cuidadoso de las catequesis contenidas en las "orientaciones" de Kiko y Carmen, citadas anteriormente.

Igualmente las descripciones detalladas de ex-neocatecumenales de todas las categorías y niveles culturales, de nuevo libres, objetivos y decepcionados, constituyen centenares de testimonios...

b) Además, ya que los ritos y discursos varían de comunidad en comunidad, y éstas son miles esparcidas en todos los continentes, sería preciso dar la vuelta al mundo para informarse de todo...

c) Finalmente la severísima ley del secreto prohibe que delante de extraños -que sería mi caso- se diga y comente lo que los "catequistas" no quieren hacer saber sino a los miembros de la comunidad, y ni siquiera a todos, ya que la doctrina es enseñada gradualmente, según las fases de su "Camino"...

d) La invitación, "vinde e vede", fue dirigida en otros términos hasta la solemne convención de Viena, en el curso de la cual se verificaron incidentes particularmente desagradables. Por ejemplo:
- "Los obispos que querían intervenir no pudieron hablar...". En particular Carmen llegó a decir a uno: " ¡El Señor no permitió que el Movimiento entrase y se desenvolviese en su diócesis!".
- "A un obispo que afirmaba conocer el Movimiento, Carmen le dice que el Movimiento sólo puede ser conocido ¡viviéndolo y aceptándolo!, ¡quien está fuera no entiende ni puede entenderlo!".
- "En aquella convención otros obispos querían hablar también, pero no pudieron porque la palabra la tomaban sólo aquellos que hablaban favorablemente del Camino".
- Un arzobispo que estaba presente y después contó todo, concluye así: ¡esa arrogancia constituye un cinismo en la historia de la Iglesia! Y eso no es un hecho aislado pues es el resultado de la concepción que ellos tienen de la "Iglesia".

¡Es extraño que la experiencia neocatecumenal, tan extraordinaria y sublime, pueda ser comentada sólo por aquel que la ha vivido!

PÉSIMO INICIO DEL "CAMINO"

En su inicio hay una serie de sacrilegios ya que desde el primer día todos deben escuchar no sólo la catequesis sino también participar en la "Eucaristía", considerada por la Iglesia del Concilio "como la fuente de todo el culto y de la vida cristiana", pues en ella "está todo el bien espiritual de la Iglesia", "raíz y principio (...) del cual debe partir toda educación que tenga por fin formar el espíritu de la comunidad", etc.

Kiko autoriza a todos a recibir la comunión: "Aquí puede venir un ateo o cualquier otra persona. Durante este tiempo nunca hablamos sobre el sexo, el trabajo..., ni si uno tiene una amante o si roba, si mata o deja de matar... ¡nada! Pedimos sólo una cosa: venir a escuchar la Palabra de Dios una vez por semana y celebrar la Eucaristía. Cada uno continúa actuando como quiera..."

Evidentemente él no cree en la "presencia real", resultado de la transubstanciación, y considera que la Eucaristía puede ser recibida incluso en pecado mortal, contra la doctrina y la prohibición del Concilio de Trento, que Kiko detesta (cf. DS 1642 y Can. 2, 1652, 1647).

¿Que éxito positivo puede tener un Camino de conversión iniciado en el pecado y anclado durante años en la profanación de la Eucaristía? Si en los primeros años Kiko hace omitir la recitación del Credo, ¿cómo puede atreverse a que se reciba un sacramento que es el Misterio de fe por excelencia y supone, sobre todo en los adultos, no sólo el estado de gracia, sino también un cierto grado de madurez intelectual y espiritual...?

CAMINO OBSCURO

Otro fruto del pésimo árbol del Camino N.C., (al menos siguiendo la lógica más elemental, y no las piruetas y vaivenes de los discursos de Kiko), es el velado rechazo de las fuentes de la revelación: Sagrada Escritura y Tradición, como el Magisterio siempre lo ha interpretado y propuesto a los fieles en el transcurso de los siglos.

a) La demostración a priori es sencillísima: negando el sacerdocio ministerial se niega el Orden Sagrado que constituye la jerarquía, a su vez dotada, entre otros poderes, de un magisterio infalible, el único que puede definitiva e indiscutiblemente interpretar el sentido de la "Palabra de Dios transmitida y escrita".

Mas la teología de Kiko niega el Orden Sagrado, por tanto niega también el sacerdocio ministerial, la jerarquía, los poderes de la Iglesia visible, entre los cuales el del Magisterio, remitiendo a la inspiración personal la interpretación de la Sagrada Escritura...


b) En cuanto a la Sagrada Escritura muy hábilmente habla Kiko - ¡y solamente una vez!- de la interpretación que de ella da la Iglesia (cf. Orientaciones... págs. 238 ss). Mas no teme el afirmar que "la Biblia se interpreta por sí misma a través de paralelismos...", expresión muy ambigua..., y que "lo importante es la experiencia de las personas..." (Orientaciones... Del esquema pág. 45).

Insostenible es lo que afirma del Nuevo Testamento en su relación con el Antiguo. Después de citar el elenco de los libros de éste, agrega: "finalmente tenemos el Nuevo Testamento, que incluye los Evangelios, los Actos de los Apóstoles y el Apocalipsis. Este no es muy importante. De forma especial os lo digo a vosotros, si queréis lo decís y si no queréis, no". (Orient. Pág. 249).

Por consiguiente el Nuevo Testamento sería menos importante que el Antiguo, aun siendo verdad que éste prepara a aquél, tratándose no de la palabra de los Profetas, sino de la del propio Verbo Encarnado (cf. Heb. 1-10s).

c) En cuanto a la Tradición Apostólica, enriquecida por las contribuciones del Magisterio Eclesiástico, ordinario y solemne, Kiko se atribuye facultades de interpretar la Palabra de Dios de modo completamente autónomo.

Son muy numerosas sus exégesis que no concuerdan con el Magisterio... (Cf. G. Conti, Neocatecumenali al bivio, De. Segno, 1994, págs. 28-55)… casi total es la ausencia de los Padres de la Iglesia y de teólogos...… no cita a los 20 Concilios ecuménicos que precedieran al Vaticano II, ni las intervenciones de índole dogmática y moral de los Papas. Rechaza abierta, repetida y duramente las definiciones y las disposiciones del Concilio de Trento.

Ahora bien, rechazar la guía materna de la Iglesia significa rechazar la Revelación, o sea caminar en la oscuridad.

LA ESTRATEGIA SOSPECHOSA
DEL "SECRETO"


Varías veces en sus instrucciones Kiko recomienda a los catequistas no revelar a ningún extraño lo que han escuchado. A su vez los "catequistas" repitiendo la misma prohibición a los neocatecumenales, aumentan la terrible amenaza de que los transgresores serán castigados con una "maldición" extendida hasta la 3 ª o 4 ª generación.

Sin embargo Jesús exhortó a anunciar su mensaje incluso sobre los tejados... San Pablo nunca escondió nada a los paganos, predicándoles las verdades más profundas e inculcándoles los deberes más arduos..., los apologistas de los primeros siglos, los Padres de la Iglesia, los teólogos de todos los tiempos etc, se atrevieron a publicar sus propios escritos y divulgarlos sin excluir ninguna categoría de lectores.

Comprendo entonces como el Padre Leone Poggi, de Cuevo, haya podido escribir: " ¿Por que Kiko no presenta sus predicaciones, publicándolas para que el público sepa, con conocimiento de causa, quién es, qué cosa predica o qué quiere finalmente con sus denominadas revelaciones y las de Carmen? ¿Por qué las reuniones son siempre de noche y en pequeños grupos, casi siempre sin permiso de los respectivos párrocos? ¿Por que aquellas instrucciones están reservadas a los catequistas?


" ¿Por qué en sus predicaciones nunca se hace referencia a la confesión, a la comunión y a la vida de la gracia, y solamente se habla de la necesidad de una nueva instrucción catequística y no otra? ¿Y por qué es necesario que dure tantos años, hasta diez o más, y considera la antigua catequesis como errónea y falsa..., pretendiendo proponer un cristianismo hasta ahora desconocido, al menos desde el inicio del siglo IV hasta el Vaticano II?

La explicación es intuitiva: Kiko y Carmen temen las reacciones del mundo católico, especialmente de los fieles más peritos en teología, en exégesis bíblica, en patrística, como en historia de la Iglesia, herejías, Concilios y Magisterio Pontificio...

Por eso la gran mayoría de los neocatecumenales se compone de gente humilde, inculta, casi analfabeta en materia de religión.

Confirma esto, además, el descuido y hasta el desprecio que tiene por la ciencia teológica, justamente como pensaba Lutero...

Kiko-Carmen temen particularmente que la jerarquía descubra el fondo doctrinal de su Camino..., que la Iglesia los desacredite ante la opinión pública, que los condene, que les impida efectuar el plan de fundar una nueva Iglesia, demoliendo la Católica Apostólica y Romana… que es exactamente la del Concilio de Trento por ellos detestado.

Muchos sospechan que por detrás de sus personas esté la sombra de la masonería y de otros innumerables enemigos de la fe. De otra forma no se explica su "estrategia del secreto".

ULTIMAS CONSIDERACIONES

Para ofrecer una exposición más rápida y lineal casi siempre omití, deliberadamente, la citación de las fuentes, que se encuentran en los volúmenes que publiqué, en donde cada pasaje de las "catequesis" de Kiko y Carmen es traído entre comillas con la precisa indicación de las páginas.

Esta síntesis, fundamentada principalmente en el examen de aquella catequesis tiene las más amplias confirmaciones en los testimonios de algunos centenares de cartas, casi todas de ex-neocatecumenales que repitiendo lo que yo ya sabía, aportaron preciosos detalles respecto a los tristes hechos.

Sabiendo que no hay error que, por más grave que sea, no contenga un fondo de verdad (Cf. S. Tomás, Suma c.Gent. III -c 10), estoy también seguro que la doctrina y la práxis de los neocatecumenales contiene algo bueno pero sólo aquello que, derivado del "seno materno de la Iglesia", hace algún bien a las almas... Por tanto estoy también convencido de que el bien verdadero, profundo, duradero no puede ser jamás mezclado con el mal... "Bonum ex integra causa, malum ex quocumque defectu" (cf. Summa Theologica , I-II, q. 18, a. 4-3). Ni siquiera el demonio puede concebir o querer el mal puro que ciertamente se perdería en la nada, pues precisamente el mal es la privación del bien, la privación si es total es negación absoluta.

Quien para informarse interrogara a ciertos neocatecumenales todavía en el Camino, puede recibir con frecuencia respuestas muy contradictorias, porque en las comunidades los "catequistas" no acostumbran a decir todo, además, prefieren callar cuando el asunto es el núcleo profundo de la doctrina de sus maestros, especialmente si el auditorio está todavía anclado en la doctrina católica.

Los "catequistas" informados de mi reacción siempre invirtieron los términos del discurso, declarándome hereje e incluso "endemoniado", hablando mal de mí en cuanto pudieron.

Siendo casi el único en sustentar, con algunas publicaciones, la ortodoxia contra las ideas de los poderosísimos fundadores del Camino, tengo también consciencia del riesgo a que me expongo. Pero la causa es digna de esto y de más todavía.


NOTA:
(1)
El pretendido contraste entre religión natural (o religiosidad natural) y el Cristianismo constituye uno de los puntos mas oscuros e insostenibles de la catequesis de Kiko, que muestra ignorar hasta el sentido de los términos. A él y a sus discípulos sería preciso recordar, entre otras cosas, que la naturaleza no se opone a la gracia, ni la fe a la ciencia, ni la ciencia a la filosofía, ni la filosofía a la teología, ni la teología a la Revelación, ni la Antigua Alianza a la Nueva. Jesús no vino para abolir, mas para perfeccionar, no para condenar sino para redimir. Como Verbo, en el cual y para el cual todo fue hecho, El es el Mediador universal que reconcilió todo y a todos con el Padre, Supremo origen de todos los valores.

(*) El P. Zoffoli, teólogo italiano pasionista estudió durante varios años los documentos oficiales del Camino y presentó sus conclusiones a varios obispos, cardenales e incluso al Papa, recibiendo como respuesta "silencio, desconfianza y hostilidad". Publicamos aquí la parte doctrinal de su libro "Catequesis neocatecumenal y ortodoxia del Papa", que esperamos podrá esclarecer mucho a los católicos