La culpa es de muchos de los que formamos la Iglesia, por transigir con modas como el ecumenismo y con el "todo vale", si la juventud huye de los templos y cada vez hay menos vocaciones sacerdotales, es porque se ha olvidado el verdadero misterio de lo que se celebra en ese Templo. Se ha olvidado todo, y ya no es suficiente con impartir una catequesis a los neófitos, y menos de las de ahora, en las cuales enseñan que todo es "amor".
Sinceramente. La Iglesia, que es y siempre será Santa, saldrá de esta, pero lo que nos ha tocado vivir ahora es un purito asco. Amén de anglicanos, portestantes, evangelistas, pentecostistas, adventistas, mormones, testigos de Jeovhá, etc, etc. Sumémosle mahometanos, budistas, gnosticos, ateos practicantes, adoradores del demonio, luciferinos, masónicos y demás ralea, y díganme el panorama en el que nos encontramos.
Como diría Chesterton, "esta (la católica practicante) debe ser la Iglesia de verdad, porque está protegida de la mano de Dios, de lo contrario, con sacerdotes tan pésimos, uno no entiende como ha podido durar miles de años"
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