Viéndolas no es de extrañar que el padre las quisiera ocultar.
Desde un primer momento solicitó a los medios de comunicación españoles que guardaran la intimidad de las hijas, voluntad que respetaron.
Sin embargo, siendo el profundo anormal que es, cometió la grave imprudencia de llevarlas en un viaje oficial - pagado por impuestos españoles - a EEUU, donde fueron fotografiadas junto a Obama por el fotógrafo oficial de la casa blanca, ¿y esperaba impedir que esa foto saliese a la luz?
Y claro, desde el momento que los rostros de estas dos engendras salieron a la luz, la morbosidad de la gente respecto a ellas aumento considerablemente, como era de esperar y hasta el punto que hemos podido contemplar.
Pobres los de la Moncloa, si realmente creen que van a poder impedir que estas fotos dejen de circular ahora.
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