Carrero Blanco entra en contacto con la CIA para introducir en España la estrategia Gladio de lucha contra el terrorismo subversivo marxista. Pero las relaciones siempre debieron de ser muy tirantes, sobre todo en el punto de la confesionalidad católica del Estado, de la cual Carrero no transige, si bien siempre desde la perspectiva vaticanista, similar a la de las constituciones del XIX.
Por cierto, el judío Kissinger anunció para 2005 un "gobierno mundial, por convencimiento mundial"... ¿Ha llegado ya su hora?
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