He utilizado la palabra "caudillo" a sabiendas de las adherencias históricas que ésta tiene; también por gusto de escandalizar a los tontolerantes que nos puedan leer. Pero quisiera que entendiéramos que ese Caudillo que necesitamos, tanto Portugal como España, no tendría que ser forzosamente un militar.

Y como la cuestión la considero nuclear, me atrevo a proponer que entre todos aportáramos una Idea del Caudillo: ¿quién sería el mejor Caudillo de una Causa Hispánica?

Tal y como están las cosas, a veces he llegado a pensar que ese Caudillo tal vez tenga que salir del deporte -religión ante la que se inclinan nuestros contemporáneos- o del mundo de la canción... ¡Cualquiera sabe! Pero, sin Caudillo es imposible canalizar todas las voluntades panhispánicas. Eso creo humildemente.