Que en su día, por unas circunstancias históricas, hubo una Corona de Aragón, que, por ese mismo propio devenir histórico, acabó integrada en el Reino de España, junto a la Corona de Castilla no da derecho alguno a lo que están haciendo estos pazguatos. Los diversos territorios hispánicos orientaron siempre su política a la unificación, pese a que hubieran también momentos de divergencia y aún de conflicto, esta tendencia culminó en el siglo XVIII, con los Decretos de Nueva Planta y viceversa, no tiene sentido desconstruir tantos siglos de lucha por la definitiva unión de la Corona, el único motivo detrás de esto es llanamente el odio hacia España y su historia.
Por otro lado, lo de hoy no responde ni siquiera a una pretensión de respetar viejas costumbres (a diferencia de lo que ha propugnado siempre el carlismo), sino a una política de desmantelamiento de la sociedad y el Estado, basta ver que dicha ley ha contado con el apoyo de la formación marxista PODEMOS y cía.
Habrá estúpidos cómo los degenerados del PP, C's y viceversa que echarán la culpa de dicha situación al propio carlismo (entiéndase que son estúpidos y carecen de formación a grandes rasgos), otros le echarán la culpa al Frente Popular de Pedro Sánchez cuando en España el frentepopulismo impera desde que UCD ganó aquellas elecciones del 1977 (el resto es historia) y dicho acontecimiento que aquí comentamos habría sucedido igualmente con el PP en caso de que la moción de censura que desahució a Mariano Rajoy no hubiese prosperado; lo que nadie dirá es que la culpa de este acontecimiento (y muchos otros) la tiene la propia Constitución del 1978. Esto empieza en el año 1978 cuando como consecuencia de un pacto (entre «franquistas» convertidos en demócratas como el señor Manuel Fraga Iribarne, arribistas y traidores y enemigos de España en general como el comunista Carillo) se establece una Constitución (que era prácticamente una burda imitación de la entonces Constitución de la Alemania Occidental) en la que se habla de «nacionalidades» y se introduce ese término en la Constitución cuando «nacionalidades» en sentido estricto en este país no existía hasta ese momento, ese concepto de «nacionalidades» en la Constitución ha degenerado en lo que todos sabemos.
La nacionalidad (esa palabra cuál no sabrían definir el PSOE y cía) no es un concepto estrictamente político, es un concepto jurídico, es decir, es un título jurídico de la cuál una determinada persona se convierte en súbdito de un Estado, hablar de «nacionalidades históricas» sería tanto como afirmar que en un momento determinado existieron en este país llamado España unos Estados respecto de los cuáles existían unos nacionales y los cuáles tenían una relación de súbdito con eses Estados lo cuál me parece un rotundo error, esta ley es la antesala del «derecho de autodeterminación» para Aragón lo cuál es un disparate, estos individuos desconocen que el «derecho de autodeterminación» nació en principio para la defensa de las colonias («colonias», quedémonos con el término) y se fue perfilando para concederse en el caso de una una minoría étnica o cultural fue «sacrificada» como consecuencia del establecimiento de un régimen peyorativo dentro de una estructura de un Estado, ninguno de estos casos han existido o existen en Aragón (ni en Cataluña, Vascongadas o Galicia, dicho sea de paso); en ningún caso está reconocido históricamente el derecho de autodeterminación para la disolución de un Estado unitario, para la segregación de un Estado unitario como es España y afirmar lo contrario es desconocer ya no sólo aspectos jurídicos sino también historia; estas estupideces (maliciosa estupidez la de dichos individuos) no pueden ser toleradas; son un conjunto de disparates hechas por estúpidos, sólo en España pueden salir un grupo de cantamañanas y gilipollas como estos sujetos, lo peor no son los payasos, lo peor son los payasos que se jactan de ello, y por eso, hasta salen a la calle pintados como estos.
Marcadores