Re: El curiosity podría haber encontrado vida en Marte

Iniciado por
Martin Ant
Si se considera (como siempre lo consideraron los Padres de la Iglesia y el Magisterio de la Iglesia) que el mundo ocupa un lugar único en el Universo, es evidente que las condiciones para la vida también serán únicas en ese mismo mundo (es decir, en la Tierra).
Como muy bien señala el apologista católico estadounidense Robert Sungenis
El Papa Pío II ya condenó en su momento la posibilidad de vida extraterrestre
Ya me había olvidado de este tema, pero de vez en cuando surgen cuestiones un tanto..., digamos que peculiares. Tengo la costumbre de sostener que cada cosa tiene su lugar y considero que muchas veces es mejor callar.
"De Yavé es la tierra y cuanto encierra, el universo y los que en él habitan."
SALMO 24 (23) Solemne entrada en el templo. Salmo de David.
Santa Biblia Ediciones PAULINAS. Madrid 1964. pág., 679.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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