Amigo Jasarhez, yo escribí textualmente que (de haberla) la vida en Marte "no sería contraria a la Biblia". A continuación, sí añadí reparos teológicos que observo y que, acertados o no, en ellos me mantengo.
Estás partiendo en tu contestación de la perspectiva de un creyente, que no se inmutara ante el hecho de la vida en Marte. Sí, hasta ahora, la tesis es (mas o menos) ésta:
el mundo ha sido creado por Dios;
la vida solo la puede haber creado Dios;
y eso se comprueba y narra por la Biblia.
...Pero, de haber vida en Marte, ésta sería ajena al plan divino bíblico sobre el hombre como rey de la creación; implica el aniquilamiento de la Biblia y de cualquier explicación finalista sobre el hombre y el mundo (quizá no para un creyente, pero sí para un observador neutral).
Porque si en Marte ha aparecido vida de forma oculta y a espaldas de la Religión... luego para explicar el origen del hombre tampoco haría falta ni Biblia ni Religión.
Solo observar como los cristianos temen que aparezca vida en Marte y los ateos, por el contrario, la desean, es ya indicativo de que hay algo que no nos beneficia. Yo, por supuesto no admito ni admitiré que me digan que haya habido vida en Marte. Además, lo niego desde mis postulados católicos.
No es problema de potencia divina, sino de desprestigio bíblico: la aparición de la vida, en el Génesis, es un hecho tan solemne y milagroso que Dios la revela en un texto sagrado... y deriva en una Religión...no podemos caer en el error de constreñir el infinito potencial creador de Dios
...y, en cambio, la supuesta “vida” de Marte, sería facilísima, silenciosa, ignorada (oficialmente) “por Dios y por la Biblia”, y descubierta gracias a los ateos...; en fin, todo lo contrario que la vida “sagrada” de la Tierra. El contraste es escandaloso.
Un saludo cordial.
Quizá no vale la pena alargar la polémica por unos microorganismos fantasmas inexistentes.
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