Re: La ciencia contra la fe... darwinista
Si el mensaje anterior se centra en la dimensión teológica del origen del hombre, este hace referencia al ámbito del mismo pero desde la óptica cosmológica.
Hay un principio muy polémico para aquéllos cosmólogos -y astrofísicos-, no creyentes, incluso para algunos que admiten la existencia de un demiurgo, que dió al origen de Universo para desentenderse de él después, postura absolutamente absurda pues caso de ser así haría que el Universo no tuviese razón de ser, no estaría en un plano superior al que le atribuye un origen por azar.
Este principio es el conocido como "Principio Antrópico". Tiene dos formulaciones:
(" El Principio antrópico débil") que sostiene que la vida humana está en relación directa con las propiedades del Universo ( establecidas en la [I]teoría de la relatividad general -TRG-; el principio de equivalencia; el principio de Mach; el principio filosófico conocido como principio cosmológico que afirma la evidencia contrastada de la isotropía y la homogeneidad de todo el Universo.) En base a todo esto se afirma que el ser humano ocupa un lugar especial, porque pude evolucionar solamente allá donde se den las condiciones adecuadas para ello. Evidentemente, este principio admitiría la posibilidad de que el ser humano exista sobre la superficie de otros mundos además del nuestro.
Y, "El Principio Antrópico Fuerte, mucho más polémico pues afirma que el Universo fue diseñado de una forma específica y muy concreta para hacer posible en él la vida humana.
En cualquiera de ambas formulaciones el Universo no puede ser de ninguna otra manera de como está configurado, pues en tal caso los seres humanos no existiríamos.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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