Hombre Irmão, una cosa es que el carlismo no se adhiera a un "ismo" en economía y otra cosa es que nunca haya propuesto nada al respecto más que negaciones, porque propuestas políticas y económicas las hay desde Fray Magín Ferrer. Como fue el carlismo un protagonista activo del sindicalismo libre.
Otra cosa es que quizá ese mensaje no se haya sabido digamos "adaptar" tras el advenimiento de la macroglobalización capitalista e incluso de la evidencia de que capitalismo y socialismo no son incompatibles en un mismo modelo. Pero por ejemplo ahí tenemos el gran libro de Frederick Wilhelmsen El problema de los cristianos y Occidente donde todas estas perspectivas se desarrollan muy bien.
Insisto: El carlismo, como cualquier movimiento contrarrevolucionario, se adhiere a la economía natural y social luego refrendada por el magisterio y la tradición de la Iglesia, y sí que ha tenido economistas muy buenos en sus filas, y en cada programa político, como el esbozo de una constitución monárquica tradicional de Aparisi i Guijarro se aprecian estos "pildorazos". Otra cosa como digo es que el carlismo se adhiera a un "ismo", o que quizá no ha tenido un "distributismo autóctono", pero es cuestión de repasar textos.
Una de las cosas que se le achacan al carlismo es por ejemplo que no tuvo una "preocupación social tan honda como la Falange". Sin entrar ahora en un "juicio sobre Falange", esta afirmación se demuestra teórica y prácticamente como falsa.
El problema en cuanto a una "definición económica más acentuada" en estos últimos años es el mismo problema del vacío social y cultural en los católicos. Por ejemplo, yo me pregunto que por qué habiendo estudiado hasta la facultad en colegios católicos jamás se me habló de Chesterton, Waugh o Tolkien. Que por qué no se promocionan las lecturas de Joseph Pearce. Que por qué jamás se me profundizó ni en San Agustín ni en Santo Tomás. Pues en el plano económico, con tanta crisis postconciliar o lo que sea, pasa tres cuartos de lo mismo. Es decir: Es como si los católicos automáticamente no tuviéramos nada que decir ni en política ni en cultura ni en economía, y entonces, por huevos nos tenemos que amoldar a lo que digan otros, que muchos creen encima que son los que nos van a salvar (Véase Yanquilandia y la Gran Judería).
Pero esto pasa no porque el carlismo jamás haya hablado de modelos concretos en economía.
Ahora mismo no me viene a la cabeza ningún enlace inmediato, pero a ver si busco algo por ahí.
Con respecto a la concreción de un modelo político citado por Aquilífero, pues hombre amigo, si algo ha hecho el tradicionalismo español ha sido precisamente eso, y textos hay a tutiplén.
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