El Bla, bla, bla, del Obispo de Canarias, en ultima instancia, fueron la punta de lanza de la "democracia cristiana", que fue una lamentable experiencia que desgraciadamente compro Pio XII.
Los que saben ver más lejos, de entrada advirtieron con meridiana claridad en que terminaría "la cosa", y acertaron en todo.
Ese "refrito" termina en la social democracia, la teología de la liberación, etc, etc.
En nuestra Patria -esto fue utilizado y pergeñado- a ultranza, desde la Unión Democrática, (un extraño maridaje de radicales, conservadores, socialistas, demócratas progresistas, comunistas, liberales, fubistas, anarquistas, católicos, etc, creado bajo la tutela del Embajador Norteamericano Braden en 1945).
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