Formando parte de la legión de los que no sabemos música, me inclino por la sensibilidad personal de cada uno. Ciertamente, cuando se habla de flamenco hay mucha gente que opina en un cierto sentido o en otro, resulta llamativo el gran número de "expertos" que encuentras en cualquier sitio. El flamenco, del que apenas sé nada, tengo entendido que es complejísimo y difícil de entender, pero ya sabemos que en este solar patrio todo quisqui sabe de todo.
Este es el ejemplo que he elegido, pues es y ha sido el estandarte "folklórico" escogido para vender turismo, junto con "toros, toreadores, sol, playa, etc". Más aún, se vendía la imagen del guardia civil, de la mujer gitana con liga en la pierna y navaja en ella, del españolito moreno guitarrero, el burro y el botijo. En fin, que había que traer divisas como fuera.
Lo malo de estos clichés es que desfiguraron el flamenco en sí y en cualquiera de sus diversas manifestaciones. Igualmente eliminaron la posibilidad de que la mayoría de las manifestaciones musicales populares de las demás Españas, tuvieran la más mínima opción de ser conocidas y de que identificasen a su país, región, pueblo... correspondiente.
El deplorable resultado fue que todos los españoles fueramos identificados con un perfil de "andaluz de chiringuito", como si no hubiese una espléndida variedad de perfiles tanto españoles, como andaluces en particular. Tenemos músicas que nos identifican a todos, por ejemplo una maravillosa Zarzuela, género que hoy no se enriquece con nuevas composiciones, y unas diferencias extraordinarias que merecen ser conocidas, y disfrutadas, por el resto del mundo.
Bien, no deja de ser mi opinión.
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