La muerte de un torero
Corneado ha muerto un chaval, un chico de veintinueve años con toda una vida por delante, y ha muerto de un modo que formaba parte de su modo de entender el mundo. A mi que no me gusta el toreo, me parece una muerte inútil, innecesaria y estéril. Ya no formará una familia con su mujer, ya no podrá conocer a sus hijos pues no nacerán ni los verá crecer, ya no podrá llevar a cabo otros proyectos, o disfrutar de sus padres, cuidarlos cuando sean ancianos, en fin, ya no podrá muchas cosas. Pero ha muerto con valor y con honor haciendo lo suyo, aunque yo no lo comparta.
Pero se han producido algunas respuestas que son una inmundicia. Me niego a reproducir aquí los aullidos que algunos mandriles de mierda han soltado en ese retrete que es TWITTER, el cual debería ser cerrado, así, tal cual y sin más análisis o discusión. Se puede estar en contra de la tauromaquia, se puede esgrimir toda una batería de argumentos para justificar su desaparición, o intentarlo al menos, argumentos culturales, económicos, o de otras índoles, pero no se puede "celebrar" la muerte del torero. No se puede insultar a la viuda, a los padres, no se puede echar mierda encima de estas personas, ni ahora, ni nunca, a no ser que quien lo hace no sea sino lo que son: sacos de mierda, y de ahí, del vacío de oscuridad mental y moral que existe debajo de sus pelajos guarros, no pueden salir más que heces. Y a la fiesta de este circo de antropoides no podía faltar el PACMA, el "Partido de las moscas", lamentando que no sólo haya muerto el toro sino que, según la tradición taurina, se sacrifique la vaca madre del toro que mata al torero.
Yo que soy contrario a "la fiesta", especialmente desde que vi como murió de modo tan horrible otro chaval, el Yiyo, con veintiún años, ensartado y colgando del asta como un pelele, tengo que condenar a esta gentuza, a esta chusma, que ha violado la muerte de Víctor Barrio. Y no puedo sino desear que, de una vez y para los restos, esta podredumbre de chusma desaparezca para siempre de España, que se larguen, que se esfumen, que se extingan, pero que dejen de jodernos.
Que Dios haya acogido en su seno a su hijo Víctor Barrio.
Última edición por Valmadian; 11/07/2016 a las 21:07
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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