Irmao: Las variasiones dialectales seguirían, ya que se trata de que un español-hablante aprenda a entender el portugués hablado y escrito fluídamente, y vice versa. Así cada cual escribe y habla en su vernáculo, pero toda la hispanidad lo entiende sin dificultad. No como ahora que hay una barrera, basada en la falta de familiaridad, y en las políticas de, por ejemplo, distribución literaria y cinemática.

Donoso: El asunto es fomentar la fluidez en la intercomprensión, a través de la práctica, para que sea automática, y no como ahora, que el que no tenga costumbre a veces no entiende nada aunque la diferencia sea mínima.