Me identifico con Aragón. Con el espíritu de aquellos héroes anónimos (venidos muchos de todo territorio español) que defendieron Zaragoza Sitiada, allá por 1808, como una parte más de nuestra España.
Sin embargo, hoy día, sintiendo tu pueblo o ciudad, tu región y país, nuestro devenir se une a Europa. Nace un nuevo sentimiento: el europeo.