El problema es que la cultura gitana exíste mientras que la Hispanidad ya no. Así, el sedicente modelo "integrador" no es el de la secular España católica y su Imperio multirracial, sino el del liberalismo primero europeísta luego globalizador y su secuencia de contravalores y dogmas subvertidos. Si ya en la época de las Españas aúreas hubo innumerables problemas para hacer partícipes a los gitanos en la misión de las Españas, ¿que les ofrecemos ahora? ¿Que nos ofrecen ellos?

Sin embargo los pueblos no tienen alma y en la historia de la Cristiandad ha habido gitanos que han sabido luchar y morir por la Fe Católica. Se ha citado a "El Pelé" pero también en la III Guerra Carlista y en nuestra Cruzada habia gitanos en las filas de la Tradición. Pese a todo la connivencia de muchos gitanos con el engaño, el robo y sobre todo la supercheria, el "mal de ojo" y los pactos con el diablo son a juicio del exorcista romano Gabriel Amorth un gran obstaculo para que los mismos entiendan el misterio de Nuestro Señor Jesucristo.