Respuesta: Juan Pablo II y la ley del aborto
CAPÍTULO II Derechos y Libertades de la ilegal Constitución vigente:
Art. 14
"Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento. raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social"
¿Que significan estos términos, particularmente los destacados en negrita? pues que la "persona no nacida" también se encuentra contemplada en la CIRCUNSTANCIA PERSONAL Y SOCIAL. ¿Motivo? La ley positiva, es decir la norma vigente, PERMITE TESTAR EN FAVOR DEL NO-NATO, por tanto éste es SUJETO DE DERECHOS.
Cualquier acción "non natura" contra su vida es, pues, un crimen.
Art. 15
"Todos lo españoles tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes. Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan disponer las leyes penales militares para tiempos de guerra."
Por supuesto, yo también manifiesto mi oposición a las políticas cobardes de la Conferencia Episcopal. No obstante, Mons Guerra Campos, como obispo dentro de su circunscripción, también representaba a la Iglesia y, consecuentemente al Papa. Si San Pedro negó a Cristo antes de que el gallo cantase tres veces, ¿qué se puede esperar de una parte del episcopado en un Estado con un régimen tan agresivo? El miedo es libre y no debemos olvidar que este sistema es totalitario.
"He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.
<<He ahí la tragedia. España hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma española choca con una realidad artificial anticristiana. El español se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.>>
Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.
Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."
En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47
Nada sin Dios
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