Comunión para todos y todas



El tema que más temíamos, hasta ahora, del Sínodo sobre la Familia que comenzó hoy en Roma, es que en é, a instancias de Francisco y de un grupo de cardenales progresistas, se decidiera admitir a la sagrada comunión a las personas divorciadas y vueltas a casar civilmente, es decir, a los adúlteros.
Pero eso no será todo. El diario La Nación publica hoy una entrevista realizada por el periodista Joaquín Morales Solá, argentino y sodomita, al Papa Francisco. En ella, el pontífice afirma lo siguiente:


"Se ha puesto mucho énfasis sobre el tema de los divorciados. Un aspecto que, sin duda, será debatido. Pero, para mí, un problema también muy importante son las nuevas costumbres actuales de la juventud. La juventud no se casa. Es una cultura de la época. Muchísimos jóvenes prefieren convivir sin casarse. ¿Qué debe hacer la Iglesia? ¿Expulsarlos de su seno? ¿O, en cambio, acercarse a ellos, contenerlos y tratar de llevarles la palabra de Dios? Yo estoy con esta última posición".


Me parece a mí que resulta claro cuál es la nueva movida de Bergoglio: admitir a la sagrada comunión a quienes viven en estado permanente de fornicación.
Agarrémonos, que todo es peor de lo que parecía.

The Wanderer