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Tema: Los homosexuales en la antigua Grecia y los homosexuales del siglo XXI.

  1. #61
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    Kontrapoder está en línea Miembro graduado
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    Re: Los homosexuales en la antigua Grecia y los homosexuales del siglo XXI.

    Cita Iniciado por Ennego Ximenis Ver mensaje
    Por cierto Kontra, ya que tienes bastisimos conocimientos sobre quien es quien en el mundo político, ¿Cómo se da hoy en día la convivencia entre católicos, paganos y "laico-agnosticos pasotas" en esa cosa llamada "mundo patriota"? Aquí en Euskal Herria estoy muy aislado y un tanto imposibilitado para ir mas allá del estudio intelectual de la sociedad.
    Estoy bastante desvinculado del "mundillo patriota". La verdad es que no tengo ni idea de cómo se puede dar esa convivencia. Los neopaganos más que paganos son anticristianos radicales, con lo que soy incapaz de entender por qué los católicos los admiten. Yo no militaría ni cinco segundos al lado de un tipo que dice que el cristianismo es "la religión de los débiles" y que tiene por único fin exterminarme a mí y al resto de cristianos. Es más, yo orientaría la lucha de manera prioritaria contra esta gente antes que contra "los rojos". Porque son un cáncer que ha destruido el sector patriótico. El problema es que ahora son mayoritarios y casi todo el mundo está influido por sus teorías o le ríe las gracias, incluso personas que en principio son ortodoxas en sus planteamientos iniciales. Mala solución tiene esto.
    Valmadian dio el Víctor.
    «Eso de Alemania no solamente no es fascismo sino que es antifascismo; es la contrafigura del fascismo. El hitlerismo es la última consecuencia de la democracia. Una expresión turbulenta del romanticismo alemán; en cambio, Mussolini es el clasicismo, con sus jerarquías, sus escuelas y, por encima de todo, la razón.»
    José Antonio, Diario La Rambla, 13 de agosto de 1934.

  2. #62
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    Re: Los homosexuales en la antigua Grecia y los homosexuales del siglo XXI.

    Pero en esto no me confundo:

    1.- Gottfried FEDER: nazi.

    2.- Germar RUDOLF: nazi.

    3.- Gregor STRASSER: nazi

    4.- Ursula HAVERBECK: casada con Werner Georg HAVERBECK, nazi.

    5.- Fred LEUCHTER. Sin especificar.

    6.- David IRVING: nazi

    De todos ellos hay artículo en la "Wiki", de los que no pongo enlace ya que hay alguna causa que lo impide. Pero basta con poner en búsqueda sus nombres y salen. Sobre David IRVING, léase la parte final del largo artículo, en el que se afirma que fue él a ver a Mons. Williamson, que andaba un tanto despistado y este elemento acabó de despistar. Finalmente quien se ha llevado los palos ha sido Williamson.

    Sinceramente, para no ser NS, las referencias son demasiado explícitas. Prácticamente todos han sido (fallecidos) o son abiertamente NS, ¿qué van a decir sobre el Holocausto?
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


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  3. #63
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    Re: Los homosexuales en la antigua Grecia y los homosexuales del siglo XXI.

    Bueno Valmadian, creo que tú lo has explicado mejor de lo que lo haya podido intentar yo, y creo que por eso se me ha entendido mal, me pasa con esto como a tí (y a mí) con el franquismo: sin ser nazi, esos ataques basados en mentiras que además vienen de donde vienen, pues me enfadan.Sobre lo de Rudolf y su nota, te vuelvo a decir yo también (que tampoco es tan difícil) que es UN (U-N) EJEMPLO, para demostrarte que no todos los revisionistas no son chavales sin estudios, él por ejemplo fue primero de su promoción, y te vuelvo a decir que te lo digo COMO EJEMPLO, COMO DATO, no digo que no haya catetos que lo crean ¡claro que los habrá, igual que con el Holocuento!

    No todos los revisionistas son nazis, hay muchos que son incluso zurdos pro-palestinos que están en contra de Israel.
    A Feder y Strasser no los nombré como negacionistas, sino como nazis con los que puedo estar más o menos de acuerdo en ciertos aspectos.De hecho, la línea strasserista estaba en contra del "Estado Totalitario" y del racismo eslavófobo de la facción de Hitler, Strasser le dijo a Hitler:
    "Herr Hitler, esta opinión me abruma. Usted tiene una visión errónea basada en la raza. En mi opinión, la raza es sólo el material de partida. El pueblo alemán, por ejemplo, se formó a partir de cuatro o cinco razas diferentes. A esto se agregó influencias geopolíticas, climáticas, y otras, la presión externa, el interior de fusión de la que ha construido lo que llamamos una nación. El siguiente paso nace de una experiencia común y el conocimiento de esta experiencia: la forma superior de lo que es la nación, nos ha nacido en agosto de 1914. La visión de la discriminación racial que hizo Rosenberg es el negar la gran tarea del Socialismo Nacional, y la Constitución de la nación alemana como nación e incluso conduce a la disolución de este pueblo. Por lo tanto, niega lo que es en mi opinión, el propósito y significado de la revolución alemana por venir "
    Además, por la misma regla de tres, de los exterminacionistas (los que afirman el Holocuento) muchos de ellos son judíos, o forman parte de ONGs, o ocupan altos cargos políticos y financieros, o son liberales, o marxistas...
    De hecho, te voy a poner una lista de la Metapedia (que no es sospechosa de antinazi, ni tendría ningún interés en no calificar a un negacionista como nazi cuando es defensora del NS e intenta demostrar su supuesta bondad, además de que como mucho estará igual de sesgada que la Wikipedia) de los exterminacionistas y revisionistas, sus orígenes y posturas políticas (entre los no partidarios del NS, fíjate tú, esta David Irving):
    Justo abajo pone además:
    Las tres afirmaciones básicas de los exterminacionistas son:
    • Hubo una política oficial, un plan y una intención clara para el asesinato masivo de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
    • Para llevar a cabo este plan, se construyeron cámaras de gas que funcionaban con Zyklon B y con motores Diesel en varios campos de concentración.
    • Murieron aproximadamente seis millones de judíos durante la guerra.


    Negar ESTO es negar el Holocuento.Quien niegue que fuera asesinado aunque sea un solo judío, sencillamente o es un conspiranoico o alguien sin ninguna moral, no un negacionista.Son cosas distintas.Y por cierto, en el Mein Kampf Hitler nunca dijo nada de exterminar a todos los judíos, físicamente, al completo.Mas bien era una amenaza a la élite judía financiera internacional.Es muy fácil sacar las citas de contexto y decir "Hitler dijo tal cosa", sin ninguna referencia.Todos los días los políticos lo hacen con nosotros, por ejemplo en lo referente a la economía (España está creando millones de empleos.Pero ¿son temporales? ¿cuántos de ellos los ocupan españoles y no inmigrantes? ¿cual es el porcentaje de población activa que busca empleo?)

    Lo que está claro es que historia solo ocurrió una.No existe una historia "imparcial" porque la historia no ocurrió con el propósito de conciliar ideas, intereses, etc.La historia solo pudo ocurrir de una manera.E igual que dices que "todos los revisionistas son nazis" (que sigo sin saber cómo has llegado a conocerlos a todos) yo puedo decir que "todos los exterminacionistas son judíos, o gente vinculada a ONGs, o a la élite financiera mundial, o liberales, o marxistas" y quedarme tan pancho.Si vas a decirme que los negacionistas lo son porque negar el Holocuento les genera beneficios (yo no veo libros que nieguen el Holocuento en el top de ventas, si no están allí y los autores solo buscan beneficios, ¿con qué objetivo insisten tanto? ¿Acaso no ven que no les sale rentable arriesgarse tanto para no ganar nada?), ni te cuento la de beneficios que genera el afirmarlo (películas, libros, exposiciones...).Páginas que los exterminacionistas siempre recomiendan para "desmentir mitos negacionistas" están relacionadas con la élite mundial (Nizkor por ejemplo está operada por la logia B'nai B'rith)

    Y la verdad, cuando el Holocuento es delito negarlo y sin embargo se puede negar a Dios tan alegremente, desde luego hay gato encerrado.Cuando la condena por negar el Holocuento es mayor que la que se aplica a muchos etarras, como le pasó Pedro Varela, desde luego hay gato encerrado.Si tan verdad es, ¿porque no se deja investigarlo libremente y encarcelan a aquellos que lo nieguen? Porque si los historiadores y expertos lo hiciesen y acabasen afirmando que el Holocuento fue una verdad, me callaría la boca y me retractaría de mis palabras.Pero eso no es ni va a ser así, porque un hecho no necesita para mantenerse leyes que ataquen a los que lo nieguen.¿Porque estas medidas no se aplican a otros holocaustos que sí existieron? Por eso precisamente, porque existieron.Solo es cuestión de atar cabos y y darse cuenta que una cosa lleva a otra.

    Saludos en Xto.
    Última edición por ReynoDeGranada; 22/10/2015 a las 18:41
    ALACRAN y raolbo dieron el Víctor.
    "¿Cómo no vamos a ser católicos? Pues ¿no nos decimos titulares del alma nacional española, que ha dado precisamente al catolicismo lo más entrañable de ella: su salvación histórica y su imperio? La historia de la fe católica en Occidente, su esplendor y sus fatigas, se ha realizado con alma misma de España; es la historia de España." - Ramiro Ledesma Ramos

  4. #64
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    Re: Los homosexuales en la antigua Grecia y los homosexuales del siglo XXI.

    Más allá de que haya historiadores no nazis que en efecto discutan la manida cifra de 6 millones de judíos muertos (cifra que dieron los norteamericanos si mal no recuerdo, y que los rusos en un primer momento dejaron en 4); no me parece muy adecuado hablar de "holocuento" y expresiones de ese tipo que, la verdad, no me suenan nada bien.


    Yo leí el "Mein Kampf" hace unos 8 años, y no recuerdo que se hablara ahí de la "Solución Final" o algo por el estilo; esa fue una medida diabólica que diseñaron Himmler y Heydrich y que se tomó con posterioridad, ya avanzada la guerra. Lo que si recuerdo, es el profundo resentimiento ante los judíos y el deseo de expulsarlos de Alemania, por no considerarlos en ningún caso como alemanes sino como raza enemiga en potencia.

    PD: El libro, me lo dejó el padre de un amigo mío que de joven había militado en el UGENS en los años 60-70 (una especie de antecedente universitario de CEDADE).
    Última edición por DOBLE AGUILA; 22/10/2015 a las 18:11

  5. #65
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    Re: Los homosexuales en la antigua Grecia y los homosexuales del siglo XXI.

    Cita Iniciado por ReynoDeGranada Ver mensaje
    Bueno Valmadian, creo que tú lo has explicado mejor de lo que lo haya podido intentar yo, y creo que por eso se me ha entendido mal, me pasa con esto como a tí (y a mí) con el franquismo: sin ser nazi, esos ataques basados en mentiras que además vienen de donde vienen, pues me enfadan.
    Después de tan larga respuestas, en la que mezclas unas cuantas cosas, me veo en la tesitura de tener que replicarte punto por punto, como si no tuviese nada mejor que hacer. La referencia Franco no es equiparable porque las acusaciones que se le hacen sólo se producen en general en este país, sólo en España, no en el resto del mundo. Lo cual no sucede con el NS, así pues dicha cuestión no se limita a Alemania. Primera diferencia de peso.

    Que yo no sea franquista y lo defienda, a veces, no siempre, según situaciones y momentos, pues nunca lo he considerado un ser perfecto (sus panegiristas), ni un monstruo (sus acérrimos enemigos), no hace que sienta especiales simpatías por él. Sencillamente, se trata de alguien al que quienes le meten el dedo en el ojo también son dignos de que se lo metan a ellos. En tal sentido, y lo he dicho por activa y por pasiva, pero parece ser que o no se entiende o no sder quiere entender, que lo mismo que el NACIONALSOCIALISMO es una aberración monstruosa revolucionaria, el LIBERALISMO y el MARXISMO también, a ver si lo vamos entendiendo ya, ¿o lo tengo que poner en rojo, cabecera y al máximo tamaño?

    Por tanto, el CATOLICISMO con el NACIONALSOCIALISMO, MARXISMO y LIBERALISMO son IN-COM-PA-TI-BLES.

    Franco era católico, con todos sus defectos, pero católico, luego no a lugar a más comparaciones. Si se lee un discurso de Franco, se lee el discurso de un político católico, si se lee Mi Lucha, se lee el discurso de un criminal anticristiano.


    Sobre lo de Rudolf y su nota, te vuelvo a decir yo también (que tampoco es tan difícil) que es UN (U-N) EJEMPLO, para demostrarte que no todos los revisionistas no son chavales sin estudios, él por ejemplo fue primero de su promoción, y te vuelvo a decir que te lo digo COMO EJEMPLO, COMO DATO, no digo que no haya catetos que lo crean ¡claro que los habrá, igual que con el Holocuento!
    Y yo te vuelvo a decir que no me importa cuál fue el puesto de su promoción, ¡¡¡ de químico !!! no de investigador en historia. Por lo demás, no haces sino repetir lo que ya he dicho ¿y? a ver si es que entre los negacionsitas está la crême de la crême de la intelectualidad. Y como te indique, alguien tan enjundioso, tan claramente denunciante del capitalismo, la masonería, el liberalismo, el marxismo y el sionismo, aportando la mejor y más abundante documentación sobre todo ello, tratando el tema durante cinco siglos, Jean LOMBARD acepta plenamente la realidad del HOLOCAUSTO, estando su obra únicamente publicada en español por la Editorial FUERZA NUEVA. Tú puedes dar el crédito a quien quieras, yo también se lo doy a quien considero que supera a todos los demás juntos.

    No todos los revisionistas son nazis, hay muchos que son incluso zurdos pro-palestinos que están en contra de Israel.
    Tú mismo lo dices, o sea, propaganda interesada, y que yo entiendo perfectamente.


    A Feder y Strasser no los nombré como negacionistas, sino como nazis con los que puedo estar más o menos de acuerdo en ciertos aspectos.De hecho, la línea strasserista estaba en contra del "Estado Totalitario" y del racismo eslavófobo de la facción de Hitler, Strasser le dijo a Hitler:
    "Herr Hitler, esta opinión me abruma. Usted tiene una visión errónea basada en la raza. En mi opinión, la raza es sólo el material de partida. El pueblo alemán, por ejemplo, se formó a partir de cuatro o cinco razas diferentes. A esto se agregó influencias geopolíticas, climáticas, y otras, la presión externa, el interior de fusión de la que ha construido lo que llamamos una nación. El siguiente paso nace de una experiencia común y el conocimiento de esta experiencia: la forma superior de lo que es la nación, nos ha nacido en agosto de 1914. La visión de la discriminación racial que hizo Rosenberg es el negar la gran tarea del Socialismo Nacional, y la Constitución de la nación alemana como nación e incluso conduce a la disolución de este pueblo. Por lo tanto, niega lo que es en mi opinión, el propósito y significado de la revolución alemana por venir "


    La incoherencia de la gente nunca la he entendido, éste del que haces esa cita es como esos que siendo anti-abortistas militan en partidos que fomentan y apoyan el aborto (PP-PSOE-IU-C's-PODEMOS-etc.,) y, además van a misa. Insisto, no lo entiendo, así que alguien piensa así y era militante nazi, era un incongruente. En cualquier caso, parece que la cuestión era bien clara.



    Además, por la misma regla de tres, de los exterminacionistas (los que afirman el Holocuento) muchos de ellos son judíos, o forman parte de ONGs, o ocupan altos cargos políticos y financieros, o son liberales, o marxistas...
    ¿Y qué harías tú si alguien de tu familia hubiese sido una víctima? En cuanto a las adscripciones que haces ¿qué tienen de particular, es que acaso los campos estaban llenos de prisioneros fascistas, falangistas, de la Guardia de Hierro, carlistas, franceses de Vichy, rusos blancos, etc., etc.?

    De hecho, te voy a poner una lista de la Metapedia (que no es sospechosa de antinazi, ni tendría ningún interés en no calificar a un negacionista como nazi cuando es defensora del NS e intenta demostrar su supuesta bondad, además de que como mucho estará igual de sesgada que la Wikipedia) de los exterminacionistas y revisionistas, sus orígenes y posturas políticas (entre los no partidarios del NS, fíjate tú, esta David Irving):
    [TABLE]
    No te molestes, en Hispanismo.org no está permitido que funcionen los enlaces a la Metapedia, y compruebo que desde hace poco a la Wikipedia tampoco. En cualquier caso, la Metapedia es nazi, de modo que ya sabemos lo que se dice ahí.


    Las tres afirmaciones básicas de los exterminacionistas son:
    • Hubo una política oficial, un plan y una intención clara para el asesinato masivo de los judíos durante la Segunda Guerra Mundial.
    • Para llevar a cabo este plan, se construyeron cámaras de gas que funcionaban con Zyklon B y con motores Diesel en varios campos de concentración.
    • Murieron aproximadamente seis millones de judíos durante la guerra.
    Menudo descubrimiento, muy profundo, sí.

    Negar ESTO es negar el Holocuento.Quien niegue que fuera asesinado aunque sea un solo judío, sencillamente o es un conspiranoico o alguien sin ninguna moral, no un negacionista.Son cosas distintas.
    Negar eso no es negar el Holocausto, negarlo significa que no hubo NADA, y eso es más falso que un euro de madera. Se puede montar una mentira, pero no tan gigantesca, no con semejante cantidad de documentación, especialmente la gráfica, de la que hay hasta el aburrimiento. Lo que es un cuento tártaro es el negacionismo.

    Y por cierto, en el Mein Kampf Hitler nunca dijo nada de exterminar a todos los judíos, físicamente, al completo.
    Claro, sólo parcialmente, ¿no?



    Mas bien era una amenaza a la élite judía financiera internacional.
    Hitler odiaba a todos por igual, o tra cuestión es que se fijase más en los propietarios del capital.


    Es muy fácil sacar las citas de contexto y decir "Hitler dijo tal cosa", sin ninguna referencia.
    Yo no he escrito ninguna cita de Mi Lucha, sólo he mencionado el título.

    Todos los días los políticos lo hacen con nosotros, por ejemplo en lo referente a la economía (España está creando millones de empleos.Pero ¿son temporales? ¿cuántos de ellos los ocupan españoles y no inmigrantes? ¿cual es el porcentaje de población activa que busca empleo?)
    Es que es igual, si, lo mismo. Por cierto, esas preguntas son las que hacen los de Pedrito SÁNCHEZ. Mientras olvidan que ELLOS se cargaron también más de 2 millones de puestos de trabajo.


    Lo que está claro es que historia solo ocurrió una.No existe una historia "imparcial" porque la historia no ocurrió con el propósito de conciliar ideas, intereses, etc.La historia solo pudo ocurrir de una manera
    Evidentemente, pero estoy cansado de repetir lo mismo varias veces. La Historia es la que es, pero las interpretaciones pueden ser variadas, El problema viene dado cuando el aficionado de turno se pone a hacer de investigador, porque tiene la convicción de que en las facultades de historia los programas se elaboran a base de un poco de macramé por aquí, otro poco de piano por allá, más algunas horillas bar y muchas de biblioteca para memorizar y ¡hala! examen al canto, aprobadillo, 25 asignaturas así y titulillo bajo el brazo. Y esa imagen la tienen todos aquellos -que son legión-, de todas las ciencias sociales y humanas, pero que no saben de ellas ni por el forro, ignorando que para ser historiador hay que tener la adecuada formación empírica también. Por supuesto, ha habido grandes historiadores antes de que se "inventasen" las facultades de historia, claro, pero han sido pocos y más bien gente intelectualmente muy bien dotada de capacidad de observación, asociación, búsqueda de fuentes, análisis, interpretación y obtención de conclusiones provisionales. Repito: muy pocos, aunque valiosísimos.

    E igual que dices que "todos los revisionistas son nazis" (que sigo sin saber cómo has llegado a conocerlos a todos) yo puedo decir que "todos los exterminacionistas son judíos, o gente vinculada a ONGs, o a la élite financiera mundial, o liberales, o marxistas" y quedarme tan pancho

    No tergiverses, si lo que te dije no lo quieres ver no es mi problema, es algo que salta a la vista y, sobretodo, ¿sabes algo de sociología sobre movimientos subversivos? Bueno, pues empìeza por ahí. Y te lo vuelvo a repetir, no se necesita conocer individuo a individuo para elaborar perfiles de los componentes de los grupos sociales. Y tú, en cambio, sigue sin responder ¿dónde están los descendientes de esos que afirmas que no fueron asesinados en los campos de la muerte? Algo que he preguntado varias veces y sigo sin tener respuesta alguna.



    Si vas a decirme que los negacionistas lo son porque negar el Holocuento les genera beneficios (yo no veo libros que nieguen el Holocuento en el top de ventas, si no están allí y los autores solo buscan beneficios, ¿con qué objetivo insisten tanto? ¿Acaso no ven que no les sale rentable arriesgarse tanto para no ganar nada?)
    Es muy raro que un libro de historia se convierta en eso que llaman "best-seller". Habitualmente novelas que reúnen siempre unos mismos elementos y cuyos autores a veces son de verdad y otras son grupos a sueldo de una editorial. Pero no cabe duda de que los negacionistas que escriben tienen sus canales de distribución, que no son los habituales, algo evidente, pero se trata de textos que de gratis no tienen nada. No se harán de oro, bueno, tampoco los ensayistas o los que elaboran manuales universitarios. En cualquier caso, yo tampoco he afirmado que busquen el beneficio exclusivamente. Si lo afirmé de los negacionistas lunares, a ver si leemos con más atención, y tampoco fue una afirmación taxativa, sino dubitativa: ¿no será que lo hacen porque sacan sus beneficios ante tanto cateto? y mencioné ciertas revistillas conspiranoicas sin dar cabecera de ninguna. De modo que un poquito más de seriedad.

    ni te cuento la de beneficios que genera el afirmarlo (películas, libros, exposiciones...).Páginas que los exterminacionistas siempre recomiendan para "desmentir mitos negacionistas" están relacionadas con la élite mundial (Nizkor por ejemplo está operada por la logia B'nai B'rith)
    Si, es posible, pero ¿en qué datos te basas para hacer esas afirmaciones? Es decir, y es algo que también he dicho ya varias veces, lo mismo que hay gente interesada en negar hay gente interesada en afirmar, bueno ¿y? ¿Por qué tengo que dar más crédito a los negacionistas que a los otros? Cualquiera que sepa un poco sobre el NS sabe que es perfectamente "normal" las burradas que pasaron. Incluso aunque no se hubiese producido el Holocausto, ya los acontecimientos desencadenados fueron una verdadera canallada. Y repito, los aliados fueron tan bestias como los nazis. Pero ¿quiénes ganaron?, pues eso, esos son los que escriben la historia a su manera, sobre los hechos, cierto grado de tergiversación, pero no una monstruosa mentira, porque en todo esta polémica los negacionistas olvidan siempre a las víctimas directas. Y pensar, suponer, que estaban conchabadas también, es propio de mentes paranoicas.


    Y la verdad, cuando el Holocuento es delito negarlo y sin embargo se puede negar a Dios tan alegremente, desde luego hay gato encerrado.
    Es delito en Alemania y sobre acontecimientos que han afectado a millones de seres inocentes, y no me refiero sólo a los 6/4 millones, sino a todos los alemanes que llevan un estigma encima que tardará siglos en erradicarse.

    En cuanto a Dios, por mucho que pueda molestarnos, hablamos de que haya quienes niegan su existencia, pero ¿tú puedes demostrarla? En cambio, hacer burla de los creyentes, fíjate bien, "de los creyentes" si puede ser constitutivo de delito, y en España ya ha habido algún juicio que otro por ello, aunque menos de los debidos, eso es cierto.

    Cuando la condena por negar el Holocuento es mayor que la que se aplica a muchos etarras, como le pasó Pedro Varela, desde luego hay gato encerrado.
    Y dale con el gato. Porque son dos sistemas jurídicos distintos y con procedimientos judiciales diferentes.

    Si tan verdad es, ¿porque no se deja investigarlo libremente y encarcelan a aquellos que lo nieguen?
    ¿Y qué tal porque la gente no quiere seguir oyendo semejantes horrores? ¿o es que la gente no tiene derecho a cerrar uno de los peores capítulos de la historia? ¿Por qué, por que hay gente que no quiere aceptar que su ideología es una inmensa mierda?


    Porque si los historiadores y expertos lo hiciesen y acabasen afirmando que el Holocuento fue una verdad, me callaría la boca y me retractaría de mis palabras
    Pues llevas mucho retraso, por ejemplo, lee a LOMBARD.


    Pero eso no es ni va a ser así, porque un hecho no necesita para mantenerse leyes que ataquen a los que lo nieguen.¿Porque estas medidas no se aplican a otros holocaustos que sí existieron? Por eso precisamente, porque existieron.Solo es cuestión de atar cabos y y darse cuenta que una cosa lleva a otra.
    "El caballo es un ser vivo/ El hombre es un ser vivo/ Luego el hombre es un caballo". Ese es tu argumento. Esas leyes obedecen a la intención de que nunca jamás vuelva a haber un régimen nazi en Alemania. Algo que no querían los aliados -¿te acuerdas de Napoleón?-, y que tampoco quieren los alemanes. La forma de impedirlo es convertir en delito cualquier tentativa. Personalmente creo que eso es poner puertas al campo, y considero mucho más eficaz que la gente no olvide lo que pasó. Respecto a los otros, salvo el genocidio practicado por los anglos en Norteamérica con los indios, pero a lo largo de 4 siglos, CUATRO. El resto de genocidios juntos no suma ni una décima parte de lo acaecido en los campos de la muerte durante 5 años. Ahí están las diferencias, y eso sin contar con que con cierta frecuencia a los genocidas también los juzgaron sus respectivas sociedades, ¿cuándo dices que lo hicieron los NS con los responsables de sus campos?
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


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  6. #66
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    Re: Los homosexuales en la antigua Grecia y los homosexuales del siglo XXI.

    Según me dices, "entre los no partidarios del NS, fíjate tú, esta David IRVING".

    Esto me lo he dejado para el postre; evidentemente no, siempre ha estado afiliado a Alianza Popular, ¡qué cabeza la mía! A ver, a ver, por cierto, y antes que nada sugiero que se esté atento a la lectura del artículo -que puede ser consultado en la Wiki, aquí no se puede enlazar-, que es largo, eso si, unas 13 páginas de papel, así que bolsita de pipas porque no tiene desperdicio. Entre las muchas cosas interesantes que se dicen figuran expresiones que resaltan el gran éxito editorial de algún que otro libro suyo, o de como habiendo fracasado como estudiante de Físicas y después incapaz de hacer Económicas -según parece tenía serios problemas con las Matemáticas, ¡ejem!-, decidió ponerse a escribir sobre el "holocuento" y otras historias similares. En fin, que al hombre no le debió ir tan mal cuando hasta se compró un Rolls Royce, y alguna chocilla para vivir en ella,así como otras bagatelas, tal y como se indica en el artículo. Lo que nos lleva a suponer que, como en todos los ámbitos, hay quien no se come un colín, y otros "negacionistas", como en este caso, si que se forran. Y nada más, ahora a leer que es muy sano e interesante. A ver si ya después se puede retomar el hilo del tema original.




    David Irving


    Es un escritor negacionista británico.

    Índice
    1 Vida temprana
    2 Estudios
    2.1 Primeras controversias
    3 Década de 1960
    3.1 Hurto en el apartamento de Irving (1963)
    4 Década de 1970
    4.1 Biografía de Hitler
    5 Década de 1980
    5.1 Biografía de Churchill
    5.2 Los «Diarios» de Hitler
    5.3 Juicio de Zundel
    5.4 Biografía de Göring
    6 Década de 1990
    6.1 Evolución a la provocación y la estridencia
    6.2 Fracaso de la publicación de una biografía de Goebbels
    6.3 El juicio por calumnias contra Lipstadt y otros
    6.3.1 Acusación
    6.3.2 Defensa
    6.3.3 Conclusiones y veredicto
    7 Década de 2000: Consecuencias del juicio contra Lipstadt, transformación en persona non grata y arresto
    7.1 Consecuencias
    8 Citas y referencias
    8.1 Obras citadas
    8.2 Obras en línea
    9 Véase también
    10 Enlaces externos

    Vida temprana


    Irving, junto a su hermano gemelo ―Nicholas― son los menores de cuatro hijos de una ilustradora y de John James Cawdell Irving, oficial de la Marina británica que abandonó a su familia durante la segunda guerra mundial.

    Según su hermano, Irving habría sido un provocador y un bromista desde su juventud: «A los 6 años de edad ya hacía el saludo nazi».

    Irving describe ese período de su vida como muy duro,2 y agrega que su visión acerca de Hitler y de la guerra misma se remonta a esos tiempos, particularmente a su rechazo a la manera en que Hitler era caricaturizado en la propaganda inglesa de aquel tiempo.


    Irving en 1955. Estudios

    Después de terminar sus estudios secundarios, Irving estudió Física durante dos años (1957-59: repitió el primero), aunque no se graduó, debido tanto a problemas económicos como a sus dificultades con las Matemáticas de la carrera. En ese período se hizo popular entre sus compañeros estudiantiles como articulista de la revista estudiantil Phoenix y como editor del Carnival Times, revista dedicada a promover un carnaval estudiantil celebrado con el fin de recaudar fondos para «buenas causas».

    Primeras controversias

    Como editor del Carnival Times, Irving incluyó un «suplemento secreto» en la revista. En ese suplemento, Irving calificó a Hitler como «la mayor fuerza unificadora europea desde Carlomagno». También refería que «la formación de la Unión Europea puede interpretarse como la constitución de un grupo de pueblos superiores, y los judíos siempre han visto con recelo la emergencia de cualquier “raza superior” (distinta de la de ellos mismos, por supuesto)».

    También serían rechazables las sugerencias de que el Apartheid no era lo suficientemente severo, que los africanos negros eran inherentemente violentos y que la prensa británica pertenecía a judíos. Irving admitió que las críticas que cayeron sobre él estuvieron «probablemente justificadas» y trató de excusar su acción explicando que trataba de evitar que el Carnaval recolectara fondos, ya que estos ―en su opinión― habrían sido canalizados por medio del World University Service a lo que él consideraba una «organización subversiva sudafricana» ,pese a que la intención era obtener fondos para que estudiantes sudafricanos negros pudieran seguir estudios universitarios en Inglaterra. Cabe advertir que el World University Service es una ONG registrada oficialmente que se rige por la legislación británica y cuyos «servicios intentan ayudar a aquellos individuos y grupos cuyo acceso a la educación está limitado o cuyas calificaciones no son reconocidas, especialmente a aquellos que buscan asilo, refugiados, gente afectadas por conflictos y víctimas de discriminación».

    Como consecuencia de lo anterior, Irving logró por primera vez cierta notoriedad en el Reino Unido. En la edición del 1 de mayo de 1959, el Daily Mail lo cita respondiéndole a un reportero: «Puede considerarme un fascista moderado, si quiere. Acabo de regresar de Madrid. [...] Volví a través de Alemania y visité el Nido de Águilas de Hitler en Berchtesgaden. Para mí, es un lugar sagrado». Posteriormente Irving denunció ese artículo como injurioso y que, aunque aceptaba que era «correcto a medias», el resto sería «fruto de la creación de un reportero imaginativo».

    Década de 1960

    Con posterioridad, Irving fue a vivir en Alemania, donde trabajó como obrero en una fábrica de acero de Thyssen, en el Ruhr, período en el que perfeccionó su alemán. A continuación, se trasladó a España, donde trabajó como estenógrafo en el Comando Aéreo Estratégico de Estados Unidos en la base aérea de Torrejón; y donde contrajo matrimonio con la madrileña Pilar Stuyck (1961), con la que tuvo cuatro hijas (se divorciaron en 1981).

    Posteriormente, a finales de 1961, regresó a Londres, donde estudió Economía Política, carrera que tampoco acabó, ya que dejó de interesarle una vez que se dio cuenta de que podía ganarse la vida como escritor: «Tras de dos años en el University College, tomé la decisión de dedicarme por completo a la carrera de escritor profesional de historia, y me marché sin obtener el grado académico». Durante ese período, Irving habló en un debate universitario acerca de la inmigración, a favor de la propuesta de Oswald Mosley ―fundador de la Unión Británica de Fascistas―.Según Private Eye (una revista británica de sátira política) Irving terminó su intervención con el saludo nazi, por lo que fue fuertemente abucheado.

    A partir de 1962, en el contexto de un debate acerca de la moralidad de los «bombardeos en alfombra» de la Segunda Guerra Mundial, empezó a escribir para la revista alemana Neue Illustrierte una serie de 37 artículos (llamados Wie Deutschlands Städte starben (‘cómo perecieron las ciudades alemanas’) acerca de los bombardeos aéreos de los aliados durante tal guerra. Esos artículos formaron la base de su primer libro: Destruction of Dresde (1963), que consiguió convertirse en un superventas.

    En la primera edición de la obra, Irving estimó las muertes en Dresde como consecuencia del bombardeo entre 100 000 y 250 000, considerablemente más altas que las estimaciones anteriores. Tales cifras llegaron a ser ―como consecuencia de su libro― ampliamente citadas. Sin embargo, él mismo, en ediciones posteriores, las revisó, rebajándolas a entre 50.000 y 100.000. ―estimaciones actuales las sitúan entre 25.000 y 35.000―. De acuerdo con pruebas presentadas en el juicio del año 2000 contra Lipstad, Irving habría basado su estimación en tres fuentes: el testimonio de un individuo que no presentó ningún tipo de pruebas, algunos documentos falsos y la versión de un urólogo del que Irving contó que era el jefe suplente de los servicios médicos de Dresde. Éste habría protestado por haber sido malinterpretado por Irving y que él solo le había hablado de rumores acerca del número de muertes.

    Hurto en el apartamento de Irving (1963)

    El éxito de ventas del libro no solo le permitió solucionar sus problemas económicos, sino que lo convirtió en una figura pública. En noviembre de 1963, tres individuos entraron en su apartamento con la excusa de que eran empleados de la empresa telefónica. Irving sospechó que había sido víctima de un acto ilegal. La policía arrestó ―entre otros― a Gerry Gable que admitió haber actuado con la intención de robar documentos privados «a fin de entregarlos a la policía de seguridad».

    El caso rápidamente logró notoriedad, y fue recogido por, entre otros, el Daily Telegraph, el 17 de enero de 1964. Irving consideró el asunto ―en su vídeo Ich komme wieder (‘volveré’)― como la primera señal de que él «estaba siendo perseguido por algún motivo»

    Después del éxito comercial del libro sobre Dresde, continuó escribiendo acerca de temas relacionados con el nazismo desde un punto de vista empatizante con esa ideología. En 1964, publicó su The mare's nest (‘el nido de la yegua’), una narración sobre las armas secretas nazis y las medidas para contrarrestarlas por parte de los aliados. En 1965, tradujo las Memorias del mariscal Wilhem Keitel y en 1967 publicó Accident: the death of general Sikorski (‘accidente: la muerte del general Sikorski’), obra en la que apunta la hipótesis de que la caída del avión que causó la muerte de la mayoría del gobierno polaco en el exilio en 1945 habría sido en realidad un asesinato ordenado por Churchill, con el fin de facilitar la «entrega» de ese país a la Unión Soviética. Asimismo, en 1967, publicó otras dos obras: The virus house (una narración acerca del programa alemán de energía nuclear) y The destruction of convoy PQ-17.

    En esta última publicación, responsabilizaba a Jack Broome, comandante de la escolta naval británica de las graves pérdidas que sufrió el citado convoy. En octubre de 1968 ―en medio de un gran debate público―, el excomandante demandó a Irving por injurias. En febrero de 1970, el Tribunal Superior de Londres pronunció un fallo en su favor, condenando a Irving a pagar una compensación de 40.000 libras esterlinas de la época y retirándose el libro de circulación.

    En 1968, antes de la conclusión del juicio Broome, Irving publicó Breach of security, donde narraba la intercepción y lectura de mensajes secretos ―por los alemanes― desde y a la embajada británica en el Berlín de antes de la guerra.

    Con posterioridad al fallo del juicio, Irving se dedicó a escribir biografías. En 1971 publicó una traducción al inglés de las memorias del general Reinhard Gehlen; en 1973, The rise and fall of the Luftwaffe, una biografía de Erhard Milch, un general de la Luftwaffe; en 1977, The trail of the Fox (‘el juicio al Zorro del Desierto’), una biografía del mariscal Erwin Rommel, en la que acusaba a los participantes en el atentado del 20 de julio de 1944 de traición, cobardía y manipulación. Alegando que Rommel no estaba complicado en el complot, acusaba a los demás de haberlo inculpado intencionalmente a fin de encubrir su propia culpabilidad y porque estaban celosos de sus éxitos militares. En opinión de Irving, Rommel habría sido fiel a Hitler hasta el final.

    Ya en esa época, Irving estaba investigando sobre su planeada próxima gran obra, una biografía de Hitler. En 1969, durante una visita a Alemania, se entrevistó con Robert Kempner (1899-1993), uno de los abogados estadounidenses de la acusación en los Juicios de Núremberg, con objeto de preguntarle «si los documentos oficiales de los Juicios de Núremberg habían sido falsificados» y le contó que iría a Washington para comparar las grabaciones con los textos con la finalidad de encontrar pruebas de que los documentos oficiales «habían sido manipulados y modificados». Kempner informó por escrito al FBI de esta conversación, indicando que Irving parecía ser «un joven que daba impresión de nerviosismo y dispersión mental» y que realizaba muchas afirmaciones antiestadounidenses y antijudías.

    Al mismo tiempo, y posiblemente como consecuencia de la fama que había logrado con la publicación del libro acerca de Dresde y el juicio de Broome, logró aceptación entre sectores de la extrema derecha alemana y, a través de ellos, entró en contacto con supervivientes de la jerarquía nazi.17 En una entrevista con el periodista Ron Rosenbaum, Irving los llamó «El círculo mágico» y expresó simpatía por ellos, agregando que consideraba que su trabajo era «limpiar el lodo» que él creía que había manchado injustamente la reputación de Hitler.

    Década de 1970

    En 1975, publicó en Alemania su Hitler und seine Feldherren (‘Hitler y sus generales’), obra que fue posteriormente (1977) publicada en inglés (Hitler’s war: ‘la guerra de Hitler’) y que era la primera parte de su biografía de Hitler. La segunda parte fue publicada como The War Path (‘el sendero de la guerra’), en 1978.

    En la introducción a la edición alemana de Hitler und seine Feldherren, Irving atacaba la autenticidad del Diario de Anna Frank, alegando falsamente que un tribunal estadounidense había determinado que el diario era realmente una falsificación resultado de la colaboración de un guionista de películas y el padre de Anna Frank.

    La intención autodeclarada de Irving en esa obra era «limpiar los años de mugre y desconchamiento de la fachada de un monumento silencioso y prohibido» a fin de revelar «al verdadero Hitler», cuya reputación habría sido calumniada por los historiadores. Irving presentaba a Hitler como un político racional y normal, cuya única intención era aumentar la influencia internacional y la prosperidad de Alemania, pero que fue constantemente decepcionado y frustrado por la incompetencia y deslealtad de sus subordinados.

    Adicionalmente, Irving hacía responsables a los líderes aliados ―especialmente a Winston Churchill― por la escalada hacia la guerra y ―citando a varios historiadores revisionistas tales como Harry Elmer Barnes, David Hoggan, y Frederick J.P. Veale― Irving alegaba que el Reino Unido habría tenido la responsabilidad primaria por el inicio de la misma. Irving agregaba que la invasión de la Unión Soviética fue un acto de guerra preventiva, a la que Hitler fue forzado por Stalin. Irving argumentaba que la famosa Kommissarbefehl fue el resultado de esa necesidad y, consecuentemente, responsabilidad de Stalin.

    Finalmente Irving aducía que Hitler no tenía ningún conocimiento de la política de la Solución Final alegando que los responsables (tanto en cuanto a la idea como a su desarrollo) habrían sido Heinrich Himmler y su luagarteniente Reinhard Heydrich.

    A pesar de que la mayoría de los historiadores rechazaron esa hipótesis de la ignorancia e inocencia de Hitler, Irving insistió mucho en la no existencia de ningún documento con la firma de Hitler que autorizara el asesinato masivo de los judíos y ofreció ―por algún tiempo― una recompensa de mil libras esterlinas a quien pudiera encontrar tal documento.


    Página 3 del «Telegrama urgente (secreto)» (1:20 a. m, 10 de noviembre de 1938), firmado por Reinhard Heydrich, acerca de «medidas contra los judíos esta noche».

    En una nota a pie de página en Hitler’s War, Irving presenta la tesis ―luego popularizada por Ernst Nolte― de que una carta escrita el 3 de septiembre de 1939 por Jaim Weizman a Neville Chamberlain prometiendo el apoyo de la Agencia Judía al esfuerzo de guerra aliado constituía «una declaración de guerra judía contra Alemania» y justificaba el «internamiento» de los judíos europeos.26 Cabe advertir que en esa fecha, a consecuencia de la introducción de las Leyes de Núremberg, cientos de miles de judíos alemanes habían sido ya expulsados de Alemania o internados en un campo de concentración, tras haber sido previamente privados de su ciudadanía y de todos sus derechos y propiedades; lo que se intensificó a partir de la Kristallnacht en 1938.27 El propósito de esos «campos de trabajo» ―a diferencia de los campos de exterminio― era la sobreexplotación hasta la muerte (Vernichtung durch Arbeit, en alemán) de los prisioneros por medio del agotamiento y la privación de todo tratamiento o ayuda médico.28 En palabras de Oswald Pohl, director de la Oficina Central de Economía y Administración de las SS:

    El comandante del campo es el responsable del uso de la mano de obra. El trabajo ha de ser extenuante en el verdadero sentido de la palabra a fin de obtener el máximo rendimiento. [...] No habrá límite de horas de trabajo. [...] Se prohíbe el derroche de tiempo en paseos y recreos con el solo propósito de ir a comer.29
    Los campos de concentración fueron construidos cerca de nudos de transporte, tanto para facilitar el transporte de la producción a donde fuera necesario como el de los posibles supervivientes a lugares en los cuales «medidas futuras puedan ser organizadas más fácilmente».30 Adolf Eichmann aclara que esas «medidas futuras» eran el «exteminio físico» (op. cit).


    El libro se convirtió rápidamente en un superventas. El crítico y autor estadounidense Gill Seidel resumía así la situación: «No es difícil explicar su atracción. El argumento central del libro se puede resumir en que «si Hitler hubiese tenido noticias del exterminio de los judíos, lo habría detenido. A los alemanes que no desean enfrentarse con su pasado, les resulta fácil persuadirse de que si Hitler no sabía, tampoco lo iba a saber el ciudadano de la calle».

    El libro contiene numerosos omisiones, errores, interpretaciones erróneas e incluso contradicciones. Por ejemplo, uno de las argumentos que Irving ofrece de la supuesta ignorancia y oposición de Hitler al asesinato de judíos es una orden telefónica ―el 30 de noviembre de 1941― de Himmler a Heydrich de que los judíos a bordo de un tren rumbo a Letonia no fueran asesinados «por orden de Hitler» según Irving. El historiador Hugh Trevor-Roper apunta una contradicción en el argumento: si Hitler no sabía que los judíos estaban siendo asesinados, ¿por qué ordenó que los que iban en ese tren en particular no lo fueran? Lucy Dawidowicz (una historiadora estadounidense) resolvió el misterio: a bordo de ese tren estaba el Dr. Jekelius, del que se creía que era el hijo de Vyacheslav Molotov ―comisario soviético de Asuntos Exteriores― que podría ser útil como rehén (la invasión de la Unión Soviética había comenzado algunos meses antes, en junio de 1941). Las notas de Himmler acerca de la orden no dicen que la recibiera de Hitler ―anulando el argumento de Irving― y parece que solo se refieren a ese Dr. Jekelius, estableciendo que no debía ser «liquidado».

    En razón de todos esos errores y malas interpretaciones, Dawidowicz sugirió que Irving era un mero turiferario del Tercer Reich, con estándares académicos mínimos. Añadía que no era apropiado aplicarle a Irving el término «revisionismo» porque el revisionismo es un procedimiento histórico legítimo, en tanto que Irving no tenía el derecho a llamarse historiador (ya fuera revisionista o no).


    Sin embargo, el historiador Ian Kershaw consideró que el libro había tenido un resultado positivo. Por más que la mayoría de los historiadores hubieran rechazado las tesis centrales de Irving, el debate que originó habría estimulado la investigación sobre el período, especialmente sobre el papel que Hitler jugó en las decisiones acerca del Holocausto.

    En 1978 Irving publicó The War Path, segunda parte de su biografía de Hitler, con una retórica y un punto de vista similar al de la primera parte. De nuevo varios historiadores señalaron numerosas omisiones, errores y malas interpretaciones. Sin embargo el libro se vendió bien, como sus otras obras, lo que permitió que Irving se comprara un Rolls Royce, suscribiera una hipoteca para comprar un apartamento en el prestigioso barrio londinense de Mayfair y llevara un ostentoso estilo de vida, con numerosos y abiertas relaciones extramatrimoniales ―que el mismo detalló en una autobiografía―. lo que terminó ocasionando ―en 1981― el fin de su matrimonio.

    Década de 1980

    En 1982, Irving comenzó a vivir con la modelo danesa Bente Hogh.

    Hasta fines de la década de 1980, parece que Irving habría estado tratando de mantener un «equilibrio» entre su deseo de ser aceptado como historiador respetable y el afán de desarrollar abiertamente su visión.

    Sus principales ideas eran que la decisión británica de declarar la guerra a la Alemania nazi había constituido un gran error y ―desarrollando la tesis introducida en Hitler’s war acerca del significado de la falta de órdenes escritas por Hitler acerca de la Solución Final― la alegación de que tal falta demostraba que no hubo Holocausto,38 que los aliados han usado «documentos falsos a fin de humillar al pueblo alemán», así como que, mientras que el Holocausto era solo «un ejercicio de propaganda», tanto los Aliados como el Eje eran igualmente culpables de crímenes de guerra. Sin embargo, con posterioridad a su publicación del Informe-Leuchter, Irving fue cada vez más sincero acerca de sus opiniones, especialmente en cuanto a su afirmación de que el Holocausto era un mito, lo que lo condujo a integrarse cada vez más en los circuitos de conferencias abiertamente neo-nazis de Alemania y otros países.

    La intención declarada de Irving en sus discursos en esos circuitos habría sido la de «guiar a los hombres jóvenes en la dirección correcta». Irving a menudo declaraba su creencia de que las mujeres existían para «ciertas tareas: básicamente, producir varones».

    Biografía de Churchill

    A mediados de 1980 Irving no había conseguido publicar desde hacía varios años un libro de éxito y ―como consecuencia de su nivel de vida y de la financiación de sus investigaciones― se encontró en dificultades financieras.

    En 1981 había publicado la Guerra entre los generales, donde presentaba una visión de los acaloradas disputas y desencuentros que en opinión de Irving habían caracterizado al Alto Mando aliado en el frente occidental, junto con rumores e infundios acerca de la vida privada de los generales. También en 1981 publicó Uprising, una narración del alzamiento anticomunista de Hungría en 1956, de acuerdo con la cual esa revuelta habría sido «primariamente una revuelta antijudia», partiendo del supuesto de que el régimen comunista era una dictadura judía que oprimía a los gentiles.

    Finalmente, Irving escribió una biografía de Winston Churchill ―Churchill’s war, publicada en 1987― en la que lo acusaba de corrupción, racismo, alcoholismo, de ser un lacayo de los intereses sionistas, de «vender el Imperio británico» y de «enfrentar a Gran Bretaña con su aliado natural, Alemania».

    Ninguna de esas obras se vendió bien, a pesar de la publicidad generada por las controvertidas y provocativas sugerencias contenidas en ellas.

    Parece que Irving llegó entonces a la conclusión de que su vida como escritor había llegado a su fin. Así, Irving comenzó en 1982 a tratar de unificar los varios grupos neonazis de Gran Bretaña en una organización llamada Focus, en la que él mismo jugaría un papel central. Irving se consideraba a sí mismo un «fascista moderado» que ―como líder de Focus― llegaría a ser primer ministro británico. El intento fracasó debido a problemas financieros. A pesar de su proclamada moderación, Irving tenía sobre la pared una copia del «Discurso de la Profecía» de Hitler, en el que este pronosticaba ―el 30 de enero de 1939― que si «los financieros judíos comenzaban otra guerra mundial [...] la raza judía sería aniquilada en Europa».


    Tras el fracaso de Focus ―septiembre de 1983― Irving asistió por primera vez a una conferencia del grupo negacionista Institute for Historical Review, lo que hasta ese momento se había negado a hacer por motivos prácticos: «Esto es por mi parte pura y simple realpolitik. Ya estoy peligrosamente expuesto y no me puedo permitir el lujo de sufrir ataques dirigidos a otros». En esa conferencia Irving no negó que el Holocausto hubiera existido pero, aparte de compartir el estrado con quienes lo hacían, se manifestó impresionado con sus argumentos.

    En ese momento el mensaje central de Irving era que Hitler no sabía del Holocausto «porque estaba muy ocupado como soldado» y que Gran Bretaña había «cometido un gran error» al declarar la guerra a Alemania en 1939, dado que «como resultado de esa decisión Gran Bretaña entró en un declive irremediable».

    A partir de la buena acogida que sus comparecencias recibieron, Irving comenzó a dar conferencias en círculos de extrema derecha, tanto en Estados Unidos como Alemania. Durante ellas su discurso se endureció y llegó a ser cada vez más provocador.

    Por ejemplo, empezó a afirmar que los judíos no habían sido víctimas de una política de exterminio por parte del estado alemán o de Hitler, sino más bien de «criminales desconocidos»,

    Irving llegó a decir, primero, que los aliados eran los «responsables circunstanciales de sus muertes [...] Creamos deliberadamente las condiciones del caos en Alemania. Deliberadamente creamos las epidemias, las plagas de tifus y otras enfermedades que condujeron a esas terribles escenas que fueron especialmente dramáticas en áreas de hacinamiento, los campos de concentración, [...] Fue simbólico de la hipocresía existente al final de la guerra que escogiéramos esas terribles fotografías, que por supuesto eran buena televisión, como se dice estos días, buena prensa; eran fotogénicas esas escenas, esos montones de cuerpos. Las tomamos como prueba de que la guerra había sido una guerra justa». Incluso llegó a sugerir que «algunos» de los documentos que daban fe de los hechos eran falsos, para finalmente no solo negar directamente que los nazis hubieran asesinado sistemáticamente a sus víctimas durante la guerra40 sino incluso afirmar que «Hitler fue el mejor amigo que los judíos tuvieron en el Tercer Reich». Todo ello terminó por dar lugar a que la organización alemana Deutsche Volksunion (DVU) ―que organizaba sus viajes en ese país― cancelara sus contratos con Irving, temiendo posiblemente que las afirmaciones de este ocasionaran la prohibición de la DVU.7

    En 1986 Irving viajó a Canadá a dar una serie de conferencias que no fueron bien acogidas hasta que Ernst Zündel ―un muy notorio negacionista del Holocausto― comenzó a promoverlas tras un acuerdo con Irving. En consecuencia, Irving y Zundel llegaron a ser buenos amigos, lo que finalmente llevó a la participación de Irving en uno de los juicios contra Zundel por negar el Holocausto (ver más abajo).

    Los «Diarios» de Hitler

    En 1983 apareció la famosa falsificación de los Diarios de Hitler. Irving, de entrada, los rechazó, basándose en que él había comprado con anterioridad material ―mucho del cual era falso― al «descubridor» de los diarios.

    Durante ese período Irving acudió a boicotear una conferencia de prensa que el historiador Hugh Trevor Roper había convocado ―25 de abril de 1983― para denunciar los supuestos diario como falsos, acusando a Trevor Roper de creer que eran genuinos. Al día siguiente Irving apareció en un programa televisivo en el que se declaró orgulloso de la «estela de caos» que había ocasionado en la conferencia de prensa, de la publicidad que le había granjeado y especialmente de «la humillación» que había infligido a Trevor Roper.

    Sin embargo, una semana después ―el 2 de mayo de 1983― Irving cambió de opinión, declarando que los diarios eran, después de todo, genuinos. Una de las principales razones para ese cambio de opinión fue que los supuestos diarios no contenían ninguna mención de la política de Solución Final o del Holocausto, apoyando su idea de que Hitler no conocía tales acontecimientos.

    Poco tiempo después se demostró definitivamente que los supuestos diarios eran una falsificación. Irving cambió nuevamente de opinión y llamó a una conferencia de prensa en la que declaró haber sido el primero en denunciarlos como falsos, a lo que un periodista agregó que había sido también el último en considerarlos genuinos. En declaraciones posteriores Irving hizo hincapié en su postura original, sin mencionar lo demás.

    Juicio de Zundel

    En enero de 1988 Irving viajó a Toronto a petición de la defensa y como testigo-experto en el juicio contra Ernst Zundel por negar el Holocausto. El asunto sobre el cual Irving daría testimonio era su afirmación de que Hitler no conocía ―por lo menos hasta octubre de 1943― el genocidio y que «lo que llaman el Holocausto» fue el resultado de atrocidades y crímenes individuales, y no de una política sistemática.

    Durante ese período Irving entró en contacto con Robert Faurisson y con Fred A. Leuchter, un sedicente ingeniero y experto en ejecuciones, que aceptó actuar como «testigo experto» para la defensa. Basado en un estudio de los residuos de cianuro en fragmentos de las paredes de los edificios en los cuales se exterminaba a los prisioneros Leuchter proclamó que tal exterminio no podía haber ocurrido: la cantidad de veneno presente no sería capaz de matar ni a un piojo, por lo tanto, no podría haber causado la muerte de un ser humano.

    Leuchter empezaba por señalar que:

    {{cita|La dosis requerida para una fumigación era de 3200 partes por millón (ppm), o un volumen total de 0,32 % de HCN. Treintiún muestras fueron tomadas selectivamente de las supuestas cámaras de gas en los Kremas I, II, II IV y V. Una muestra de control fue extraída de la instalación de despiojamiento n.º 1 en Birkenau. La muestra de control fue recogida en una cámara de despiojamiento en la que se sabía que se había usado cianuro y cuya presencia se advertía patentemente bajo el aspecto de manchas azules. Los exámenes químicos de la muestra n.º 32 mostraban un contenido de cianuro de 1050 mg/kg, una concentración muy elevada. Las condiciones en las áreas en las cuales tales muestras fueron tomadas eran idénticas a las de la muestra control: frío, oscuridad y humedad. Solamente los Kremas IV y V diferían en eso, en el sentido de que recibían luz solar (los edificios fueron demolidos) y esa luz podría haber acelerado la destrucción del cianuro combinado. El cianuro se combinaba con el hierro del mortero del cemento y de los ladrillos y se transformaba en ferrocianuro, o pigmento azul de Prusia, un complejo muy estable de hierro y cianuro. [...] Es notable que casi todas las muestras hayan presentado un resultado negativo y que las pocas muestras positivas estuviesen muy próximas al nivel de detección (1 mg/kg); 6,7 mg/kg en el Krema I). La ausencia de niveles significativas en cualquiera de los locales examinados, en contraposición con la lectura de la muestra de control que acusaba un nivel de 1050 mg/kg, apoyaría la tesis de que tales instalaciones no funcionaron como cámaras de gas para ejecuciones. Las pequeñas cantidades detectadas indicarían que en algún momento aquellas instalaciones fueron desinfectadas con Zyklon-B como lo eran todos los edificios y construcciones de esas instalaciones.|Leuchter. Irving comentó al respecto:

    «El punto central del testimonio de Leuchter era que no había residuos significativos de cianuro en los ladrillos. Eso me convirtió. Cuando leí el informe en los tribunales en Toronto, me convertí en un no creyente duro».

    A consecuencia de lo anterior, Irving llegó a la conclusión de que «el Holocausto es un mito» y agregó que él se veía a sí mismo como «dirigiendo una intifada de un solo hombre» contra la idea de que había habido un Holocausto. Posteriormente (en 1999) Irving le dijo al autor británico D.D. Guttenplan que (el juicio de) Zundel lo había convencido de que el Holocausto no había tenido lugar.

    En el juicio mismo Irving declaró que: «No creo que hubiera una política general del Reich para matar a los judíos. Si la hubiera habido, ellos habrían muerto y no habría ahora tantos millones de supervivientes. Y créame que me siento feliz por cada superviviente que hubo».

    Tras el juicio, en 1989 Irving publicó el Informe de Leuchter en el Reino Unido bajo el título de Auschwitz. The End of the Line: The Leuchter Report (‘Auschwitz, el fin de la línea, el informe Leuchter’) y escribió su prólogo. En ese prólogo ―además de alabar la escrupulosidad e integridad de Leuchter― Irving escribía: «A nadie le gusta ser estafado, y aún menos cuando están en juego considerables sumas de dinero». La supuesta estafa serían las reparaciones por el Holocausto ―sumando un total de 3000 millones de marcos― que la República Federal Alemana pagó a Israel entre 1952 y 1966. Irving las describió como consistiendo «esencialmente en un pago de expiación por las cámaras de gas de Auschwitz» basado en «un mito que no moriría fácilmente».

    En un panfleto publicado en Londres el 23 de junio de 1989 Irving proclamó un «anuncio transcendental». Escribiendo acerca de sí mismo en tercera persona, declaraba que: «Él se ha puesto a la cabeza de un creciente grupo de historiadores a nivel mundial, que actualmente son escépticos acerca de la idea de que en Auschwitz y otros campos hubiera “fábricas de la muerte”, en las que millones de personas inocentes hubieran muerto gaseadas». Vanangloriándose de haber denunciado la falsificación de los diarios de Hitler «antes que otros», Irving escribía «ahora él afirma lo mismo acerca de las infames cámara de gas de Auschwitz, Treblinka y Majdanek. No existieron ―nunca― excepto quizás como invenciones fruto del brillante Ejecutivo de Guerra Psicológica británico». El panfleto concluía: «Los mismos supervivientes de Auschwitz son testimonio de la ausencia de un programa de exterminio».

    La aparición de esas publicaciones suscitó tal escándalo en Inglaterra, que el asunto se debatió en el Parlamento del Reino Unido, que adoptó una moción que denunciaba a Irving como «propagandista nazi y reiterado apologista de Hitler» y al libro mismo como «una publicación fascista». Y el diario The Times editorializó que Irving «es un hombre para quien Hitler es algo próximo a un héroe [...] y para quien Auschwitz es un engaño judío».

    En respuesta, Irving publicó una declaración de prensa en la que desafiaba a los diputados que lo habían criticado: «Yo entraré en las cámaras de gas y ustedes y sus amigos pueden arrojar dentro Zyklon B de acuerdo con los bien conocidos procedimientos y condiciones. Les garantizo que no estarán satisfechos con el resultado».

    El caso es que todo estaba basado en la premisa de que los residuos de cianuro en las paredes de las cámaras de gas no mostraban una concentración suficiente para siquiera matar a un piojo, con la implicación de que obviamente no sería suficiente para matar a una persona. Sin embargo, Leuchter o no mencionó que la concentración de cianuro gaseoso en el aire necesaria para matar a un ser humano es de 300 ppm durante 20 minutos, mucho menor de la necesaria para matar a un piojo (1700 ppm durante un período de entre 20 y 25 horas), como el manual de uso del producto y todas las obras estándar de toxicología establecen, algo que, consecuentemente, cualquier experto habría debido saber.

    Años después, en el curso del juicio contra Lipstadt y otros, Irving se vio forzado a reconocer que el informe estaba equivocado. En palabras del juez: «También he descrito las concesiones de Irving en relación al Informe Leuchter: ver párrafo 7.89. Irving había expresado previamente el punto de vista de que las conclusiones del informe eran irrefutables. En el juicio, como se ha visto, reconoció sin demasiadas protestas que la gran mayoría de las conclusiones de Leuchter eran erróneas y que el informe era un fiasco».

    Biografía de Göring

    En 1989 Irving publicó una biografía del mariscal Hermann Göring, en la que describió al ministro de Economía del Reich, y encargado de las empresas en los países conquistados a través del Reichswerke, como un incapaz adicto a las drogas, que estaba más interesado en su propia riqueza y en los placeres personales que en llevar a cabo su trabajo dentro del régimen. Irving minimizaba cualquier responsabilidad de Göring, especialmente en relación al Holocausto, dando la visión de un «gordo jovial», junto con muchos detalles e incidentes de menor importancia, incluyendo documentos que sugerían que Göring personalmente desaprobaba o encontraba desagradables los crímenes nazis, incluyendo la persecución de los judíos.

    Década de 1990

    Evolución a la provocación y la estridencia

    A partir de la polémica generada por su publicación del Informe-Leuchter, Irving comenzó a adoptar posiciones cada vez más extremas.

    En enero de 1990 Irving afirmó en una conferencia en Alemania que solo 30.000 personas habían muerto en Auschwitz entre 1940 y 1945, todas de causas naturales ―número igual, en su opinión, al promedio típico de muertes causada por un bombardeo aéreo aliado―. Añadía además: «Afirmo lo siguiente: no hubo cámaras de gas en Auschwitz, solo maquetas construidas por los polacos en los años de posguerra». El 21 de abril de 1990 repitió el discurso, lo que ocasionó que en julio de 1990 fuera juzgado y encontrado culpable por negación del Holocausto. Fue condenado a pagar una multa de 7000 marcos. Irving apeló, y su multa fue aumentada ―en mayo de 1992― a 10 000 marcos por repetir y agravar sus afirmaciones en el curso del juicio.

    En 1991, en un discurso en Hamburgo (Alemania), Irving afirmó que pronto se demostraría como falso «este mito de los asesinatos en masa de judíos en las fábricas de la muerte de Auschwitz, Majdanek y Treblinka [...] que en realidad nunca tuvieron lugar». En otro ―también en 1991 pero en Canadá― predijo que, para 1993, el «engaño» (hoax) estaría totalmente desacreditado y agregó: «Gradualmente la verdad se esparce por Alemania. En dos años a contar desde ahora, los historiadores alemanes aceptarán que tenemos la razón».

    En otro discurso en 1991,71 Irving declaró que: «El ridículo por sí mismo no es suficiente, hay que añadir descortesía. Hay que decirlo [...] estoy formando una asociación especialmente dedicada a todos aquellos mentirosos que tratan de convencer a la gente de que ellos estuvieron en campos de concentración. Se llama los Sobrevivientes de Auschwitz, Sobrevientes del Holocausto y otros mentirosos o sashom No se puede ser más duro que eso, pero hay que ser descortés porque esa gente se merece nuestro desprecio».

    En otro discurso ―en 1994― Irving se lamentó de la persistencia de la creencia «en el cuerpo putrefacto» y «la conveniente leyenda» del Holocausto. En 1995 afirmó que el Holocausto era un mito inventado por la «cábala judía internacional» para servir a sus propios intereses.

    En todo caso, Irving mantenía sin embargo una cierta ambivalencia, dependiendo de a quien se dirigía. En una entrevista con el escritor estadounidense Ron Rosenbaum a principios de los años noventa Irving dijo que deseaba ser mirado como un historiador respetable, que lamentaba tener que asociarse con grupos antisemitas y que se disociaría de esos grupos llenos de locos (“cracked individuals”) en cuanto fuera aceptado. En una carta de 1993, Irving escribía que su «vida era maravillosa» hasta que Zundel lo envolvió en el movimiento negacionista cuando actuó como testigo en su causa: «no cometería el mismo error nuevamente». En una entrevista en una radio australiana ―en julio de 1995― Irving aceptó que cuatro millones de judíos habían muerto durante la guerra, pero que esto se había debido a las terribles condiciones sanitarias de los campos de la muerte, y no a una política organizada,76 lo que le llevó a una discusión pública con otros negacionistas que no tenían problema en insistir en que ningún judío había muerto en el Holocausto. En otra entrevista ―en el diario The Guardian (de Londres)― Irving declaró que: «Los judíos son los arquitectos de su propia desgracia. Pero eso es la versión corta de la A a la Z. Entre A y Z hay otras 24 letras intermedias».

    Fracaso de la publicación de una biografía de Goebbels

    En 1992, Irving firmó un contrato con la editora Macmillan para escribir una biografía de Joseph Goebbels, que se titularía Goebbels: Mastermind of the Third Reich. Sin embargo, obedeciendo a noticias de que Irving podría haber «editado selectivamente» una versión completa de los diarios de Goebbels recientemente descubierta en Moscú, Macmillan canceló el acuerdo.

    Irving había examinado esos documentos después de su descubrimiento por Elke Fröhlich, la cual había trabajado como investigadora para Irving con anterioridad. Durante su estancia en Moscú, Irving logró tener acceso a algunos microfilms que contenían 90 páginas, previamente desconocidas, de esos diarios. A pesar de que Irving obtuvo acceso a ellas solo para traducirlas al inglés, las «cogió» del archivo. Posteriormente Irving aceptó haber actuado ilícitamente pero justificó su acción con el argumento que no había roto ningún acuerdo (de no «coger» material) y porque de otra forma «el material podía perderse para siempre». Algunos historiadores alegaron que la acción ―aparte de su ilegalidad― ponía en riesgo el material y que cualquier posible daño era tanto irreparable como inconmensurable ―dado que nadie sabía con certeza en qué condiciones estaba antes de su remoción y transporte desde Moscú a Londres―.

    En 1995, St Martin’s Press, una casa editorial de Nueva York aceptó finalmente publicar la biografía de Goebbels. Pero en marzo de 1996, atendiendo a denuncias generalizadas de antisemitismo en la obra, la empresa canceló el acuerdo.

    Esto dejó a Irving en una situación financiera muy precaria ―atrasándose incluso en el pago de su hipoteca― y con una gran necesidad de publicidad positiva a fin de reconstruir su reputación como historiador polémico pero responsable.

    El juicio por calumnias contra Lipstadt y otros


    El 5 de septiembre de 1996, Irving inició un proceso contra Deborah Lipstadt y Penguin Books, casa editora en Inglaterra de Denying the Holocaust ―obra de Lipstadt―.

    En su libro Lipstadt había tachado a Irving de negador del Holocausto, de falsificador (de los hechos históricos) y de prejuicioso, agregando que Irving había manipulado y distorsionado documentos.

    Adicionalmente, en la prensa y en el juicio mismo ―pero no en el documento oficial de denuncia― Irving alegó la existencia de una campaña internacional para silenciarlo ―organizada por los «tradicionales enemigos de la verdad»―.

    Acusación

    En el primer alegato de acusación Irving argumentó que el juicio no debería versar acerca de los sucesos (específicamente, que no debería tratar acerca de lo que «ellos llaman el Holocausto») sino acerca de si Irving cometió o no los actos ―y con la intención― que se alegaba: «Para justificar sus alegatos de manipulación y distorsión, no será suficiente que la profesora Lipstadt demuestre, si es que puede, que describí mal lo que sucedió, sino lo siguiente: que yo sabía lo que había sucedido y que yo, perversa y deliberadamente, con el fin que fuera, lo describí de froma diferente a lo que yo sabía que había sucedido. [...] Eso es lo que manipulación y distorsión significa y el otro aspecto, la historia de lo que realmente sucedió, a pesar de ser fundamental, no viene al caso. En efecto, esta investigación no debería salir de las cuatro paredes de mi estudio: debería mirar a los papeles que estaban frente a mí ―y no frente a algún otro estudiante o investigador, magníficamente financiado― y al manuscrito que entonces redacté, con la base de mis propios y limitados recursos».

    Irving procedió a aducir que a consecuencia de las acciones de los acusados, él había sufrido un grave daño financiero: «Por virtud de la acción de los acusados, y de la de aquellos que la financian y guían su mano, he visto, desde 1996, a un temeroso editor tras otro alejarse de mí, rehusando reimprimir mis trabajos, rehusando hacerme nuevos encargos y dándome la espalda cuando me acerco».

    Defensa

    La defensa argumentó «justificación», es decir, que el caso consistía en que Irving ofreció una interpretación sesgada y perversa de los hechos históricos. Para sustentarlo la defensa se centró en tres aspectos: A) Dada la información disponible ―incluso para Irving― acerca del Holocausto, no era posible interpretarlo como no habiendo sucedido. B) Irving había distorsionado deliberadamente información en sus libros de historia. C) Irving se había asociado libre y conscientemente con grupos extremos de tal forma que había dañado su propia reputación.

    La defensa llamó a testimoniar a varios expertos: Richard J. Evans, profesor de Historia Moderna en la Universidad de Cambridge, Charles Browning, historiador estadounidense del Holocausto, Hajo Funk, profesor de Política y Cultura alemanas, Peter Longerich, historiador alemán y Robert Jan van Pelt, experto holandés en arquitectura.

    Van Pelt presentó un informe demostrando que los campos de la muerte habían sido diseñados, construidos y utilizados con el propósito del asesinato en masa. En ese informe Van Pelt analizaba y describía como Irving no solo tuvo acceso a los documentos ―de hecho, había descubierto algunos de ellos― y hechos relevantes del Holocausto sino que distorsionó, malinterpretó y suprimió a su antojo parte de esa información a fin de apoyar lo que Irving mismo llamó ―en un fax a su colega negacionista Faurisson― «nuestros verdaderos argumentos». Eso demostraría que la alegación de Irving ―de haber llegado legítimamente a conclusiones, erróneas o no, a partir de los pocos documentos de que disponía― era falsa.


    Browning testificó acerca de la realidad del Holocausto, Hajo Funke acerca de los lazos de Irving con los neo-nazis alemanes, mientras Longerich lo hizo acerca del papel central que Hitler jugó en la creación de una política de persecución y exterminio conscientes de los judíos1 lo que habría sido necesario desechar e ignorar en su totalidad para formular la tesis de la ignorancia e inocencia de Hitler acerca del resultado de tales políticas y actitudes.

    El testimonio de Evans se concentró en el valor de los métodos de trabajo de Irving. Evans proporcionó una lista minuciosa ―abarcando la totalidad de la obra de Irving― de omisiones, distorsiones e interpretaciones sin justificación que le llevaban a la conclusión de que:

    Ninguno de los libros, discursos o artículos (de Irving), ni un párrafo ni una frase de cualquiera de ellos, puede ser tomada sin recelo como una representación fiel de la realidad histórica. Todos ellos carecen completamente de valor como historia, dado que no se puede confiar en que Irving dé en ninguna parte, en ninguno de ellos, una versión fiable de lo que está hablando o escribiendo [...] si entendemos por historiador alguien que está interesado en descubrir la verdad acerca del pasado y en dar una representación tan aproximada a los hechos como sea posible, entonces Irving no es un historiador.

    Conclusiones y veredicto

    El juez no aceptó que se hubiera demostrado la totalidad de las afirmaciones de Lipstadt sobre Irvinng. Por otro lado, señaló que durante el juicio mismo Irving había mantenido su ―ahora ya habitual― equívoca posición y dedujo de ello una conclusión negativa para Irving (la numeración de los párrafos corresponde a la del sumario efectuado por el juez):

    13.159. ¿Cuál es la importancia de estos cambios en la postura de Irving respecto a la cuestión de la que me estoy ocupando ahora, los motivos de Irving? Considero que los demandados pueden justificadamente decir que la disposición de Irving a renunciar a puntos de vista que había adoptado en lo que ha escrito o dicho sobre aspectos importantes del Holocausto demuestra su disposición a hacer afirmaciones sobre la era nazi que, como ha de reconocer, no concuerdan con las pruebas disponibles. También considero que tiene fundamento la alegación de los demandados de que el que Irving se retractara de algunas de las concesiones hechas cuando se tuvo que enfrentar a las pruebas de los demandados, demuestran una disposición a adherirse a su versión preferida de la Historia, incluso aunque no esté apoyada por pruebas.

    13.167. Las acusaciones que he concluido que son sustancialmente verdad incluyen las acusaciones de que Irving, debido a razones ideológicas, ha tergiversado y manipulado persistente y deliberadamente pruebas históricas; que por las mismas razones ha dado una imagen incondicionalmente favorable de Hitler, principalmente en relación a su actitud hacia los judíos y su responsabilidad en el trato que recibieron; que es un activo negador del Holocausto; que es un antisemita y un racista y que está vinculado a extremistas de derecha que promueven el neonazismo. Considero que las acusaciones contra Irving que han sido probadas como ciertas son de suficiente gravedad como para que esté claro que el fallo en probar la verdad de las cuestiones expuestas en el párrafo 13.165 no tiene un efecto material sobre la reputación de Irving.

    13.168. Por tanto, la defensa por justificación es válida.

    y
    14.1. Se sentencia a favor de los demandados.
    El juez Gray (2000)


    Década de 2000: Consecuencias del juicio contra Lipstadt, transformación en persona non grata y arresto

    Irving en 2012.

    Aun cuando el juicio de Irving contra Lipstadt se inició en 1996, no concluyó hasta abril del 2000 y, posteriormente, Irving apeló la sentencia, apelación que a su vez fue rechazada en abril del 2001. Las consecuencias de todo ello ―calificadas de devastadoras en la prensa― no se hicieron patentes por completo hasta la primera década del nuevo siglo.

    Consecuencias

    Irving no solo perdió el caso, sino que además debió pagar las costas del mismo, estimadas en 2 millones de libras esterlinas (sobre tres millones de dólares de la época). Al no poder hacer ese pago, fue forzado ―en 2002― a declararse en bancarrota.

    Quizás incluso peores fueron para Irving las consecuencias para su reputación como escritor de temas históricos. Con anterioridad había sido generalmente considerado como muy polémico pero escrupuloso, con un conocimiento detallado y profundo de lo que se traía entre manos, incluso por aquellos que no compartían sus opiniones o dudaban de sus métodos y conclusiones. Así, por ejemplo, el historiador Hugh Trevor-Roper (el mismo al que Irving se había jactado de humillar en público) escribió en 1977 que «puedo elogiar muy encomiásticamente la incansable y meticulosa dedicación [de Irving]». A. J. Taylor lo calificó ―en 1978― de autor «de dedicación sin igual», con «atención al detalle» y buena erudición (good scholarship) en cuanto al trabajo de archivo.99 En 1979, Paul Addison lo describió como «un coloso de la investigación».

    Esa reputación había comenzado ya a sufrir debido a su cada vez más abierta negación del Holocausto y su estrecha asociación con círculos pro-nazis. Por ejemplo, en la primera edición (1985) de The Nazi Dictatorship de Ian Kershaw, este historiador califica a Irving de «historiador alternativo» (maverick). En la cuarta edición ―en el año 2000― Irving es presentado como un escritor histórico que habría usado la provocación en su finalidad de proporcionar una disculpa para el papel de Hitler en la Solución Final

    El resultado del juicio resultó devastador para esa reputación. En palabras de John Keegan ―historiador militar, en un artículo en el diario The Daily Telegraph de abril del 2000―: «Esta es la parte del resultado que va a abrir heridas. El Sr. Irving, quizás porque abandonó la Universidad de Londres sin haber obtenido una graduación, está sumamente interesado en ser reconocido por otros como historiador académico. No es suficiente para él recibir elogios de profesores acerca de su habilidad en descubrir documentos perdidos o en encontrar olvidados supervivientes de los tribunales de Hitler. Esas son cosas que hacen los periodistas. Él desea ser alabado por sus notas, por sus exégesis, por sus bibliografías, por lo que los historiadores llaman “el entramado”».

    Incluso MacDonald, testigo por la acusación, que declaró que le había preocupado el testimonio de Evans, pero que había aceptado la afirmación de Irving de que él podía demolerlo en la sala, concluía: «En consecuencia, percibí que él (Irving) estaba jugando de acuerdo a las reglas académicas. Sin embargo, el juez claramente estuvo de acuerdo con Evans en que Irving realmente había incurrido en malas prácticas (malfeasances) académicas, y no tengo razón para dudar, en esa materia, de su juicio».

    Otros historiadores han sido menos circunspectos. Considerando no solo la incapacidad de Irving de aceptar o tomar en cuenta la totalidad de las evidencias sino sus intentos de justificar tal posición, J.R. Dunn ―exeditor de la Enciclopedia militar internacional― observa: «¿Consideró Irving esas cuestiones en algún momento, antes de avanzar sus conclusiones? Las actas no parecen demostrar que fuera así, a pesar de que él tenía que saber que tal evidencia existía y lo que significaba. Si ese es el caso, él mintió. Mintió acerca de lo que sabía. Mintió acerca de los hechos. Mintió acerca de las consecuencias de esos hechos». Por su parte, Eugene Holman acusa a Irving de incompetencia y deshonestidad y Bruno Hernández Piché lo incluye en «los bajos fondos de un submundo habitado por seres que profesan una escalofriante demencia pseudoacadémica: los “Holocaust deniers” (‘negadores del Holocausto’), una nebulosa cofradía de profesionales de la falsificación y la ignominia».

    Con posterioridad ―en septiembre de 2004― el gobierno de Nueva Zelanda anunció que no se permitiría la entrada de Irving en el país, donde había sido invitado a pronunciar una serie de discursos.

    Eso se sumó a la prohibición de entrar en Alemania, Italia y Canadá, aparte de la dificultad práctica de hacerlo en Francia ―país en el que tiene una orden de arresto pendiente por infracción de la Ley Gayssot― y Austria, ―donde igualmente pesaba sobre él otra orden de arresto (desde 1989) por infracción del Verbotsgesetz (Estatuto de Prohibición) por negar la existencia de las cámaras de gas y el Holocausto―.

    Sin embargo, tras varias tentativas frustradas de entrar tanto en Nueva Zelanda como Canadá, Irving decidió viajar a Austria, donde fue arrestado en noviembre del 2005. Irving fue declarado culpable de «trivializar, minimizar y negar el Holocausto», siendo condenado a tres años de cárcel, de los cuales cumplió uno, siendo liberado ―en diciembre de 2006― y expulsado de Austria con prohibición de volver al país.

    Vuelto a Inglaterra, Irving declaró que «no sentía ninguna necesidad adicional de disculparse» por sus opiniones.

    En 2009 Irving entró en contacto con el obispo católico lefebvriano británico Richard Williamson (n. 1940); que en febrero de 2009 fue expulsado de Argentina por negar el Holocausto, elogiar al negacionista Ernst Zundel, etc.

    Según Irving, Williamson habría entrado en contacto con él para solicitarle consejos acerca de «la mejor manera de presentar sus teorías sobre el Holocausto sin generar polémica». El Sr. obispo posteriormente hizo pública una declaración de disculpa, calificada en su día como tan «a medio sentir, tan incompleta [so gauche], que solo condujo a empeorar la situación. El viernes el Vaticano rechazó la disculpa como inadecuada». La actitud posterior del obispo ha sido descrita como la de «esperar que la tormenta pase». (op. cit).

    A partir de ese año Irving -explicando que tenía que ganarse la vida- se dedicó a vender parafernalia de Hitler en Internet.

    En los últimos tiempos Irving se ha dedicado a organizar tours en la Wolfsschanze (‘guarida del lobo’) de Hitler, situada en la entonces Prusia Oriental ―y actualmente parte de Polonia― que incluyen la opción de «visitar un verdadero campo de la muerte», todo ello acompañado de charlas de «expertos en la auténtica historia»; a dar charlas en Estados Unidos y a la venta de libros, tanto suyos como de otros autores afines, a través de Internet.


    Fin
    "He ahí la tragedia. Europa hechura de Cristo, está desenfocada con relación a Cristo. Su problema es específicamente teológico, por más que queramos disimularlo. La llamada interna y milenaria del alma europea choca con una realidad artificial anticristiana. El europeo se siente a disgusto, se siente angustiado. Adivina y presiente en esa angustia el problema del ser o no ser.

    Hemos superado el racionalismo, frío y estéril, por el tormentoso irracionalismo y han caído por tierra los tres grandes dogmas de un insobornable europeísmo: las eternas verdades del cristianismo, los valores morales del humanismo y la potencialidad histórica de la cultura europea, es decir, de la cultura, pues hoy por hoy no existe más cultura que la nuestra.

    Ante tamaña destrucción quedan libres las fuerzas irracionales del instinto y del bruto deseo. El terreno está preparado para que germinen los misticismos comunitarios, los colectivismos de cualquier signo, irrefrenable tentación para el desilusionado europeo."

    En la hora crepuscular de Europa José Mª Alejandro, S.J. Colec. "Historia y Filosofía de la Ciencia". ESPASA CALPE, Madrid 1958, pág., 47


    Nada sin Dios

  7. #67
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    Re: Los homosexuales en la antigua Grecia y los homosexuales del siglo XXI.

    Según los ideólogos de género, ahora la Iglesia primitiva bendecía uniones homosexuales... Nuevamente una interpretación torticera por parte de los invertidos.

    Saludos en Xto.

    “ADELPHOPOIESIS”: LA FALACIA DE LAS “BODAS HOMOSEXUALES” EN LA IGLESIA PRIMITIVA Y MEDIEVAL

    QUE NO TE LA CUENTEN SEPTIEMBRE 2, 2017IDEOLOGÍA DE GÉNERO

    Adelphopoiesis”: la falacia de las “bodas homosexuales” en la Iglesia primitiva y medieval
    P. Javier Olivera Ravasi
    Hace tiempo que se viene hablando de la adelphopoiesis, un supuesto “matrimonio homosexual” practicado por los cristianos orientales de la Iglesia primitiva o del medioevo; es que la historia parece ser cada vez más una tabula rasa donde se pueden dibujar nuestras tolerantes prácticas actuales…
    Desde la Grecia antigua a los apóstoles afeminados, todo vale y, si nos descuidamos, cualquiera de estos días se nos va a decir que hasta hubo un Torquemada gay.
    Con el fin de responder a estos interrogantes, resumamos aquí el tema para,
    Que no te la cuenten…
    P. Javier Olivera Ravasi

    * * *

    A fin de confundir a la opinión pública, hace años que diversos grupos de presión emparentados con el zoo LTBG vienen insistiendo con que, en la Edad Media o en el cristianismo primitivo, no sólo se toleraban las relaciones sodomíticas, sino que hasta tenían un rito propio. Desde ver en Cristo a alguien que salió del closet hasta tratar de usar el libro del beato Elredo de Rieval (“Sobre la amistad espiritual”) como un manual pro-homosexual, todo se ha intentado…
    Hace un par de décadas nomás tomó notoriedad un librito de John Boswell, catedrático de la Universidad de Yaley “homosexual cristiano” en el que se planteaba la tesis de que los matrimonios homosexuales habían sido moneda corriente en los tiempos pretéritos de la Iglesia. Según Boswell, docenas de registros ceremoniales permitirían ver cómo dos hombres podían unirse en matrimonio conforme a rituales homo. Las principales obras del autor, citadas hasta el cansancio por los propagandistas gomorrianos son: “Cristianismo, tolerancia social y homosexualidad: Personas Gay en Europa occidental desde el comienzo de la era cristiana hasta el siglo XIV” y (la más famosa)“Uniones del mismo sexo en la Europa pre-moderna”, publicada el mismo año en que Boswell murió de SIDA, a los 42 años, en 1994.
    La palabra clave en esta última obra es adelphopoiesis o adelfopoiesis[1].
    Pero ¿de qué se trataba todo esto?
    El término adelfopoiesis (literalmente “hacer hermanos”) proviene del griego “adelphós”, hermano o pariente (según el griego bíblico) y “poieo”, hacer.
    El ritual al que alude el autor, conocido también como ordo ad fratres faciendum (orden para la creación de hermanos) se trataba de una ceremonia por la que se unían dos personas del mismo sexo en un vínculo de camaradería. Se trataba de un ritual por el cual se le daba un valor sagrado ante Dios a una amistad de dos personas que no tenían vínculo de sangre, por el cual se hacían hermanos en lo espiritual, pero nada tenía que ver con uniones homosexuales. Según los manuscritos bizantinos de los siglos IX a XV, se llamaba específicamente “hermanos espirituales” (pneumatikous adelphous) a los amigos, haciéndose referencia explícita de las amistades de los santos, como San Sergio y San Baco, entre otros[2].
    El planteo de Boswell, no pasó desapercibido para diversos autores. Así por ejemplo, el erudito sacerdote ortodoxo ruso Pavel Florensky, asesinado a causa de su Fe por el comunismo soviético, ofrece una autorizada descripción de la adelfopoiesis en su monumental libro titulado “Columna y fundamento de la verdad: un ensayo sobre la teodicea ortodoxa en doce letras”(puede verse el índice del libro aquí) donde incluye una bibliografía especializada sobre el tema.
    Planteaba allí que la adelfopoiesis expresaba simplemente,
    una comunidad molecular [en lugar de un individualismo atomista], un par de amigos (…) que reflejan las palabras de Cristo que ‘cuando dos o más se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ustedes’”[3].
    Florensky en su exégesis teológica del rito describía el carácter caritativo de la adelfopoiesis según el agápe cristiano en contraposición al eros (amor sexual, erótico).
    Otro reconocida autoridad en la materia, Patrick Viscuso, abogado sacerdote y canónigo de la Arquidiócesis Ortodoxa Griega de Sur y Norte América, en Chantilly (Virginia) dice que Boswell:
    – Comete un grave error al igualar el matrimonio con la adelphopoieisis pues, mientras que para el primero existían –como siempre- impedimentos de parentesco regulación respecto de la separación, para el segundo no.
    – Cita el Typikon de Juan I Tzimisces, del siglo décimo, a quien traduce: “no se permite a cualquiera de los hermanos salir de la montaña para formar relaciones o uniones [sunteknias, adelfopoiesis] con los laicos, y en caso de que ocurra algo como esto…no pueden ir a sus hogares o desayunar con ellos”, olvidando que la palabra sunteknias significaba la “relación espiritual”que se establecía entre el padrino y el de bautismo. Pero Boswell quería entender que se trataba de “homosexualidad”…, a lo que Viscuso contestaba:
    “Escribir la historia de una institución religiosa implica conceptos y la comprensión del lenguaje en su contexto histórico y cultural. De lo contrario, se corre el riesgo de que la historia se reescribe para satisfacer las preocupaciones actuales. El intento de Boswell para demostrar que los bizantinos consideraban adelfopoiesis como una forma de matrimonio fracasa porque su investigación presenta hechos históricos y eventos fuera de contexto (…). Al perpetuar una imagen deshonesta e inexacta del pasado, sólo se confunde la discusión actual”[4].
    Otro que criticó duramente la postura de Boswell fue el archimandrita Efrém Lash en la revista Sourozh al decir que no sólo traduce erróneamente e interpreta mal los textos, sino que su “conocimiento de la liturgia ortodoxa es inexistente”[5].
    Robin Darling Young, profesora de Teología en la Universidad Católica de América respondió en un extenso artículo a las imposturas denunciando que el autor pro-gay acomoda la traducción del término griego “adelphós”, en un sentido sexual. En efecto, si bien hay términos griegos para amor (eros, agápe y philo) y para matrimonio (gamos), que se superponen, Boswell intenta hacer lo mismo para adelphós, aduciendo connotaciones homosexuales:
    “Boswell en realidad cita el término hermano, utilizado para referirse a los demás cristianos en los primeros siglos de la Iglesia, para reforzar, en su caso, que la palabra era metafórica y por lo tanto probable que signifique amante, cuando en el contexto de los primeros cristianos significa simplemente perteneciente a la familia de Cristo, uno de los hijos adoptivos de Dios” (…). Boswell dedica poco esfuerzo para la presentación de las conclusiones de esa investigación, sobre todo porque está ansioso por demostrar la igualdad de derechos de las uniones homosexuales legales”.
    Nada nuevo… Es decir, el “ya no os llamo siervos sino amigos” de Cristo, debería entenderse según esta interpretación, como “ya no os llamo siervos sino homosexuales amantes”
    Según Young, Boswell no sólo acomoda datos sino también descontextualiza y fuerza las interpretaciones para querer encajar al matrimonio homosexual dentro del corset cristiano.
    Por último, Brent Shaw, profesor de Historia clásica de la Universidad de Prince Stone, también dedicó parte de su tiempo al tema, al momento en que el libro salía a la luz. En un artículo específico planteaba que las palabras griegas que Boswell traducía como “estar unidos juntos” significaban en realidad “hacerse hermanos”, “convertirse en hermanos” (genesthai adelphoi). Respecto a los rituales decía:
    “No hay ninguna indicación en los textos mismos que expresen que éstos sean matrimonios en ningún sentido (…) ni en ningún sentido que la palabra habría significado a las personas entonces” (…). Aunque tales rituales hicieron crear vínculos de parentesco ficticios entre las partes en ellos, estos vínculos no se equivocaron o fueron confundidos con la unión del matrimonio. No se llevaron a cabo por razones eróticas o afectivas, para la formación de hogares, ni, siquiera en teoría, para la procreación de los hijos y la continuación de las líneas para el hogar”.
    * * *

    Al leer las falacias mil veces planteadas y mil veces refutadas, a uno se le viene a la cabeza una y otra vez el reproche que Nuestro Señor le hace a sus discípulos (cfr. Lc 16,8) cuando manda aprender de los hijos de las tinieblas pues, en sus asuntos, son más prudentes (y tenaces, agregamos nosotros) que los hijos de la luz.
    A seguir trabajando nomás, porque sólo la verdad libera.
    P. Javier Olivera Ravasi
    29/7/2017


    [1] Utilizaremos indistintamente la nomenclatura.
    [2] Según Boswell, los santos Sergio y Baco eran mencionados como Eρασταί (erastai), es decir, “amantes”. Este es el plural de erastes, que se refiere a un hombre mayor en una relación pederástica. El problema es que Boswell no cita del pasaje original griego pues, no se encuentra allí el término. Ver la Analecta Bollandiana (Indiana UniversityPress) a partir de la página 373 (se puede acceder al texto griego original de la Passio Antiquior SS. Sergii et Bacchi para comprobarlo).
    [3] Véase principalmente pp. 349-402 de su obra.
    [4] https://www.pravoslavie.ru/english/print86908.htm
    [5] Archimandrite Ephrem, “Review of Same-Sex Unions in Pre modern Europe“, Sourozh, no. 59 (Feb. 1995): 50–55.




    “Adelphopoiesis”: la falacia de las “bodas homosexuales”Â*en la Iglesia primitiva y medieval
    "¿Cómo no vamos a ser católicos? Pues ¿no nos decimos titulares del alma nacional española, que ha dado precisamente al catolicismo lo más entrañable de ella: su salvación histórica y su imperio? La historia de la fe católica en Occidente, su esplendor y sus fatigas, se ha realizado con alma misma de España; es la historia de España." - Ramiro Ledesma Ramos

  8. #68
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    Re: Los homosexuales en la antigua Grecia y los homosexuales del siglo XXI.

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    Última edición por ReynoDeGranada; Hace 2 semanas a las 13:38 Razón: Repetido
    "¿Cómo no vamos a ser católicos? Pues ¿no nos decimos titulares del alma nacional española, que ha dado precisamente al catolicismo lo más entrañable de ella: su salvación histórica y su imperio? La historia de la fe católica en Occidente, su esplendor y sus fatigas, se ha realizado con alma misma de España; es la historia de España." - Ramiro Ledesma Ramos

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