- Borbones malos y Austrias buenos


Los autores nacionalistas están muy apegados a esta contraposición. Claro que, al referirse a la Casa de Austria, se quedan en el emperador Carlos, en Felipe II y el Siglo de Oro, olvidando rotundamente a sus sucesores, los llamados “Austrias menores”, el Conde-Duque de Olivares y un largo etcétera. Por otro lado, dejando en el tintero también el hecho de que el archiduque Carlos, que hubiese sido Carlos III de triunfar en la Guerra de Sucesión, había pactado con Gran Bretaña, a la que entregó Gibraltar y quién sabe que otros territorios de haber tenido éxito. La mala memoria también les impide recordar a José II, cuya política religiosa fue acaso más “masónica” que la del Borbón Carlos III, o a María Teresa, la protectora de los Enciclopedistas y también perseguidora de los jesuitas.
Si bien es cierto que los Austrias menores no fueron muy buenos en su política europea, la política americana de los Austrias menores fue buena y aquí no dejaron un mal sabor. Desde un punto de vista americano, pienso que los Austrias no fueron malos con nosotros como sí fueron los Borbones, estos sí nos oprimieron y realmente nos explotaron